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Hablando del tema, se trata de mostrar la distinción de los campos económico, político y social, en un proceso de diversificación de las actividades humanas.
La sociedad burguesa y la diferenciación  de las actividades humanas: La moderna sociedad burguesa es la que forma y propicia la separación de esferas de actividad social que, con anterioridad a ella, se presentaban integradas. Los desamarres provocados por la revolución burguesa constituirán uno de los elementos centrales de las ciencias sociales. Esto, al desaparecer el control feudal, provocará el surgimiento de disciplinas abocadas al estudio de nuevos problemas y áreas de operación humana que se diversifican.
Por tanto, es necesario distinguir entre lo económico, lo político y lo social, así como la forma de estudio de cada una de ellas.
La ciencia social es reciente, apenas en la mitad del siglo pasado la historia fue la primera disciplina, esto con el objeto de acabar con las exageraciones o cambios de cómo queremos ver la historia y no como pasó.
El discurso histórico es el que predomina en el enfoque ideográfico y anti teórico.
El estudio de los problemas económicos gana fuerza en el siglo XVIII, azuzado por el avance del capitalismo comercial. La prosperidad de Glasgow, medio en el que se formó Adam Smith, con la prosperidad del comercio. Lo que trae la emancipación del poder económico del poder político.
A principios y mediados del XIX se va perdiendo el concepto de economía política y se trasforma por el de sólo economía. Smith, Ricardo y en general los liberales, ponen en evidencia que las leyes no son jurídicas sino son las leyes del mercado. Teorizaban los espacios, los espacios reales que surgían entre lo económico y político.
La primera fue la primera formulación de la idea de sociedad entre la separación de la iglesia y el estado y el desarrollo del capitalismo.
Therborn expone que el surgimiento de la noción de sociedad civil es la clave entre la distinción entre estado y sociedad; y Hegel, en su libro Filosofía del Derecho, es el primero en formularla como “orden de diferencia que interviene entre la familia y el estado”.
La creación de la sociedad civil es un logro del mundo moderno.
La preocupación por “la cuestión social” o por “los problemas sociales” constituye parte central de las preocupaciones que darán vida a una nueva disciplina, clasificada como sociología por Augusto Comte.
UNA FORMA BURGUESA DE PRECELACIÓN DEL CONOCIMIENTO
El proyecto societal trajo consigo procesos que fueron pensados y teorizados de una manera particular, dando vida a una modalidad específica de constitución de las ciencias sociales. La realidad social se diversifica sola y trae consigo el problema unitario de la realidad social.
Los orígenes sociales, y en la actividad profesional y política de los padres fundadores de las nuevas disciplinas, los procesos de diferenciación societal son teorizados por pensadores estrechamente ligados al punto de vista social o político de la burguesía en ascenso o a ambos.
Esto es lo que le dio un sesgo particular a la forma de pensar la diversidad social desde las nuevas disciplinas.
En otros campos del conocimiento, la situación económica de los precursores no es igualmente boyante, pero las posiciones políticas de los nuevos pensadores se inclinaron hacia la defensa de orden y de los grupos dominantes.
Comte veía un deplorable estado de anarquía en su tiempo y juzgaba que su Física Social, al abordar directamente las necesidades y dolencias de la sociedad,  contribuiría a poner orden al caos.
Las convulsiones sociales y políticas mecieron al mundo europeo y a la intelectualidad.
La sociología es una actividad intelectual en la que han dejado huella decisiva las tensiones, contradicciones y lucha de una sociedad suspendida entre su pasado feudal y la dolorosa amenaza de un presente con su presente burgués.
Los defensores del status quo tienen en la preocupación por el curso que tomaron las distintas disciplinas de las ciencias sociales el sesgo teórico y epistemológico dado.
En esta línea, las propuestas  filosóficas y epistemológicas que predominaron en la constitución de disciplinas histórico-sociales asumieron teóricamente la desagregación de esferas de actividad y poderes realizada por la modernidad burguesa; sobre estas bases, rescatar análisis integrados de la realidad social, vía estudios interdisciplinarios, se complica al ser parcelas de conocimiento construidas epistemológicamente con una visión autosuficiente.
La complejidad social como una articulación de elementos económicos, sociales y políticos supone entenderla.
Para el proceso de deconstrucción social es necesario separar elementos económicos, sociales y políticos con posturas que no rompan los puentes de vinculación entre ellos.
El proceso de conocimiento puede reclamar la distinción de campos, para posteriormente volver a integrarlos, proceso en el que cada campo requiere de conceptualización específica, como lo hace Marx al ir restringiendo categorías económicas para desentrañarlo.
Esto es lo que dicen los que saben y tienen razón. ¿No cree usted?

 

Teodoro Lavín León /  [email protected] / Twitter: @teolavin