Es increíble.
 El día de ayer las denuncias ciudadanas del pueblo de Acapantzingo crecieron en las redes sociales de manera exponencial, ya que un grupo de depredadores está acabando con miles de árboles.

El hermoso pueblo de Acapantzingo, que si por algo se distingue desde el inicio de la conquista española es por ser un lugar hermoso lleno de árboles, flores y frutos, como lo señala en sus cartas la Condesa Calderón de la Barca, en las que, después de hacer una de las más duras críticas a la vida en la Nueva España, hace el primer halago a nuestro país por la belleza del poblado de Acapantzingo.

Pues a esa belleza, pulmón fundamental de nuestra ciudad, de acuerdo con los corruptos funcionarios de las diferentes administraciones de la ciudad, se han dedicado los desarrolladores a volver los hermosos predios llenos de huertas en departamentos mal construidos y montados unos sobre otros, en donde el agua no alcanza, la basura no hay dónde tirarla y los servicios escasean, ya que, como podemos ver, el Ayuntamiento actual no ha podido con el paquete y se declara en quiebra técnica.

¿Cuándo se había visto semejante ridiculez? Pero lo que es cierto es que el día de ayer varios periodistas, corresponsales nacionales, señalaron en las redes sociales que en el predio de Galeana Nº 1 de Acapantzingo, que tiene 20 hectáreas de terreno, se estaban tirando árboles de más de treinta años, sin ningún permiso ni estudio ambiental necesario y obligatorio según la Ley Municipal de por medio.

El escándalo fue tal que algunos lo twitteamos y otros hicieron cápsulas, por lo que el Ayuntamiento tuvo que aparecer sin remedio y dijo que no había ningún permiso indispensable para la tala de árboles en Cuernavaca, pero que no podía clausurar porque era domingo y que al día siguiente (lunes) verían de qué se trataba.

La verdad es que, siendo mal pensado, me parece que ya estaban de acuerdo, porque no puede ser que esos grupos de hampones que se dedican dizque a la construcción, después de robar a los morelenses en contubernio con el ex gobernador Graco Ramírez, ahora de repente se vuelvan desarrolladores y hagan lo que les venga en gana sin que, aparentemente, la autoridad se meta.

Habría que destapar la cloaca para ver quiénes son los rateros de cuello blanco que se encuentran detrás de esos ecocidios.
 Así como sabemos lo que hace y deshace Pullman de Morelos por la lana que le da al gobierno y al Ayuntamiento, de la misma manera hay qué ver quiénes son los que están detrás de estos ecocidios, porque les puedo asegurar que hay varios funcionarios municipales y varios supuestos ciudadanos distinguidos entre ellos.

Si la investigación se hace a fondo, podremos descubrir quiénes utilizan su influencia para seguir haciendo dinero a costa de la ciudad.
 Los servicios en Cuernavaca son malos, el gobierno municipal ha sido pésimo y sólo está preocupado por pagar a los basureros que han aumentado su costo de manera impresionante, por lo que es fácil ver que ahora hay negocio en el asunto; y es por eso que no se deja que el Banco Interamericano de Desarrollo realice el estudio sobre el problema de Sapac en Cuernavaca y solucione de una buena vez el problema del agua para los cuernavacenses, pues la resistencia de los funcionarios a que se transparente todo es fuerte.

Mire usted, analice y entre a la página de transparencia del Ayuntamiento que desde enero-febrero no se actualiza.
 No están señalados los sueldos de los secretarios ni de las dependencias importantes, nada más una lista infinita de nombres con la letra más pequeña posible y sin un buscador para que usted indague.
 Es como intentar hallar una aguja en un pajar y no están en la página, como se anuncia, los contratos de las obras públicas que, como todos hemos visto, son muy pocas si es que hay algunas, porque la verdad es que no las conocemos.

Todo se hace pensando en las elecciones, pero mal.
 ¿Creen que a la gente le gusta que los funcionarios luzcan como estrellas ridículas del cine nacional, cómo se visten y se presentan?; desde luego que no.
 ¿A pesar de los años que han pasado, no podrían tomar el ejemplo de Alfonso Sandoval y de manera sencilla presentarse ante la ciudadanía y trabajar sin aspavientos y declaraciones idiotas a través de videos como los de ahora, sino en vivo y a todo color? A toda hora del día, podía uno ver a Sandoval en las esquinas, checando cómo mejorar la circulación.
 El alcalde de ahora no se baja del nicho que ya le inventaron, y lo peor es que el Cabildo se ha vuelto su alcahuete aunque está formado por diferentes partidos y, supuestamente, ciudadanos independientes que se esconden, pero que cobran muy bien.

El resultado de todo este embrollo es que se sigue tirando árboles y depredando la ciudad.
 Si ahora tenemos problemas de agua, imagínese usted que con menos árboles eso será mayor.
 Y todo porque tenemos una autoridad irresponsable y corrupta.
 El no poner orden y dejar pasar las cosas también es corrupción.
 ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin