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Como muchos de ustedes saben, estoy cursando una segunda maestría en la UAEM, y en este momento estoy realizando desde hace varios meses un estudio de investigación en una universidad extranjera; pero, a pesar de la distancia, uno se encuentra enterado de lo que pasa en nuestro estado, y lo que percibo realmente es de dar pena ajena; por ejemplo, la manera en que los diputados se están tratando de desquitar del desprestigio por sus acciones -¿quién sabe si equivocadas o mal intencionadas?- y ahora sus determinaciones han puesto en boca de todos a la UAEM.
A principios de este mes, en la Facultad de Diseño -que funciona estupendamente y prueba de ello es que a pesar de lo que digan tiene beca Conacyt para todos los integrantes de la Maestría- estudia una alumna que se molestó porque el profesor le llamó la atención, ya que durante el semestre no había entregado ningún trabajo de los que él solicitó, y le dijo que de esa manera no podría pasar al siguiente semestre. Ella se enojó y lo amenazó de mala manera, diciendo que tenía obligación de calificarla sin los trabajos, a lo que él –ya justamente molesto- le respondió que con flojas e irresponsables no trabajaba.
La chica hizo al parecer un fuerte berrinche y más tarde, en el grupo de Maestría donde el profesor que tuvo ese incidente toma clases con nosotros, nos contó la situación y pudimos entender y llegar a una conclusión simple: La verdad es que hasta para ser un mendigo hay que saberlo hacer. Pero la cosa no quedó ahí y, al parecer, metieron mano los diputados que, desde luego, ni para intervenir en asuntos como ése sirven, pues sólo utilizan el poder para mover sus piezas a tontas y a locas.
Mire usted, resulta que la “niña” en cuestión es hija de la Lic. Elizabeth Carmona Rodríguez, que es Secretaria de Estudio y Cuenta en el Poder Judicial del Estado, y que, por supuesto, tiene contactos con los señores diputados, quienes aparentemente le sugirieron ese comportamiento a la mencionada alumna, quien muy enojada puso una denuncia en la Comisión de Derechos Humanos del Estado, donde de inmediato citaron al rector de la UAEM, como si él fuera responsable del estúpido evento dentro de una clase, sin considerar que existe la libertad de cátedra, como todos sabemos. La verdad es que no se miden, creen que todo mundo es tarado como ellos y lograron que comparecieran ante la comisión la directora de la Facultad y el secretario Técnico, quienes a pesar de su autoridad no podrán tomar decisiones sobre la alumna, ya que para eso existe el Consejo Técnico, del que este su servidor forma parte, y que -cumpliendo con la ley de nuestra máxima casa de estudios- somos los que decidimos al respecto, pues fuimos electos en votación directa por mis compañeros alumnos; por eso estoy perfectamente enterado de los asuntos de la facultad y sé que ya del profesor ni se acordaron en sus acusaciones, pues el chiste en realidad es hacer escándalo para golpear a los adversarios políticos.
La verdad es que los legisladores dan pena ajena, no es posible que por una cosa tan tonta inmediatamente se pongan a trabajar, cuando deberían hacerlo sobre asuntos realmente trascendentes. También da pena mi querido amigo el presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Jorge Arturo Olivares Brito; es lastimero que dependa de esa manera del poder, cuando tiene la oportunidad de pasar a la historia como un verdadero funcionario independiente. Sólo los que hemos tenido una responsabilidad y no dejamos que nos manipulara el poder, podemos dormir tranquilos; espero que Jorge Arturo lo entienda: el reconocimiento de los morelenses puede ser muy alto, pero es muy frágil y una metida de pata por quedar bien puede echar al traste una carrera política.
Cuando se es funcionario público hay que entender que las pasiones personales no deben de intervenir en las determinaciones profesionales, así que en verdad es de risa que se haga un escándalo por una alumna que, aparte de no cumplir con su trabajo, ahora es manipulada desde las alturas del poder. En verdad qué poca… ¿No cree usted?

 

Por: Teodoro lavín león / [email protected] / Twitter: @teolavin