Sin lugar a dudas, el lema de campaña de hace más de tres años del gobernador Cuauhtémoc Blanco, acerca de que metería a Graco Ramírez a la cárcel, es algo que ya nadie cree, sobre todo por la aparición publica del cínico ex gobernador Grákula, que en redes sociales y comentarios políticos ha sido rechazado por la sociedad morelense, con lo que mató de inicio a la nueva organización que se equivocó al invitarlo a asistir.

Por lo pronto, la aparición del ex gobernador Graco Ramírez en Cuernavaca es una burla para los morelenses, así lo calificó el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, señalando que la manera en la que hace acto de presencia es simplemente una afrenta para la gente a la que le hizo daño, pero sobre todo por el descrédito que tiene con el pueblo, en lo cual tiene razón. Lástima que no ha podido hacer nada para que el ex mandatario esté tras las rejas a pesar de los intentos fallidos de quienes tuvieron ese encargo en el gobierno estatal.

Fue claro Blanco Bravo al señalar que el hecho de que el ex perredista se haya paseado descaradamente para encabezar un acto político no representa un daño a su administración, porque las denuncias existen y es culpa de la Fiscalía Anticorrupción que no ha querido actuar en contra de Graco.

Y señaló de manera tajante que existe un nuevo expediente muy grave que pronto debe tener consecuencias; sin embargo, no quiso dar más detalles hasta iniciar la investigación la autoridad competente. 

El gobernador señaló que su administración cumplió con hacer las denuncias, y si desde hace tres años no hay un avance, es responsabilidad de otra autoridad. Y, al parecer, no hay nadie que pueda obligar a la autoridad competente a que haga su trabajo.

Al mismo tiempo comentó el jefe del ejecutivo que vio las imágenes, y que, físicamente, Graco Ramírez se ve acabado y muy mal, seguramente porque sabe de las denuncias en su contra y comprende que tarde o temprano tendrá que pagar; lo que no se ve fácil, pues a tres años de estar presentando denuncias, no hay resultados positivos.

De la misma manera, el Secretario de Gobierno, Samuel Sotelo, adelantó que ante la autoridad federal las denuncias avanzan y, aunque Graco Ramírez ha buscado el amparo, éste se le ha negado y el ejecutivo morelense ya solicitó que se judicialicen las denuncias al habérsele agotado las instancias al ex gobernador. Y agregó que, si jurídicamente no tiene impedimento para pasearse, social y moralmente debe considerar que no tiene la simpatía de la gente, lo que en realidad es muy relativo, pues siempre hay lambiscones que salieron de pobres en seis años y estan ahí pegados a él para apoyarlo. 

El problema no es que Graco se pasee porque lo hace a propósito para molestar al ejecutivo estatal, sino que la justicia no le ponga un hasta aquí cuando todos estamos convencidos de que en verdad robo de más en la gubernatura él y su familia.

El principal problema es que mucha gente empieza a hacer comparaciones, en las cuales señalan que sí fue un ratero, pero que en su sexenio se realizaron más obras que en el sexenio actual, primordialmente porque la obra pública del gobierno estatal actual no la conocemos la mayoría de los morelenses porque la propaganda política, aunque ha costado mucho dinero, como lo han señalado varios medios periodísticos, no ha permeado de la manera adecuada.

Lo que está haciendo el ex gobernador es lucirse como acostumbra, aunque sabe que él no tiene oportunidad, pero busca ver a quién puede apoyar para hacerle la vida imposible al actual mandatario, y lo hace en el momento de cambios importantes en el gabinete para molestar y golpear lo más que pueda.

Todos conocemos que siempre fue un infiltrado  en el gobierno. Si se busca en los archivos, hace más de 40 años ya Grákula cobraba una lana mensual en el gobierno, bajita la mano; sólo hay que buscar y seguramente lo encuentran. Hizo una farsa de la marcha de los ciudadanos cuernavacenses por la que quitaron del gobierno del estado al general Carrillo Olea, la cual se adjudicó falsamente, y la prueba de ello es que pasando la marcha se fue a esconder durante varias semanas, sin asomar ni las narices, porque es realmente miedoso.

Pero, en fin, veremos cómo funciona este nuevo equipo gubernamental, los cambios ya empezaron y esperemos que, el actual Secretario de Gobierno morelense se acerque a los líderes sociales y políticos para mejorar la imagen del gobierno; el nuevo secretario tiene fama de ser persona decente y profesional verdadera. Esperemos que sepa hacer política y no encerrarse en medio de lacayos, como hizo el anterior que perdió toda realidad de lo que pasaba en el estado, y verdaderamente ayude y aconseje adecuadamente al Gobernador del Estado. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com • Twitter: @teolavin


Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.


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