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En un comunicado a la comunidad universitaria se plantean las luchas que durante más de cuarenta años los estudiantes y su universidad han apoyado en contra de la autoridad que, sin que entendamos el porqué, trata de manipular todas y cada una de las situaciones políticas y sociales que deberían ser de interés general, no sólo de la clase gobernante.
Norberto Bobbio es considerado como “la conciencia crítica de la izquierda italiana y europea” por su dilatada obra teórica y por su ejercicio como periodista. Es un fundamental representante de la filosofía del derecho y de la política, además de ser reconocido como defensor de los valores fundamentales de la democracia, la paz y los derechos humanos.
Habiendo conocido la realidad del socialismo, la decadencia del mismo y la entrada del mundo a un orden global caracterizado por la vigencia del sistema capitalista y de las normas democráticas, Bobbio estudió los contrastes teóricos de la democracia en medio de las coyunturas que le tocó vivir.
La investigación del pensamiento del destacado periodista italiano, a través de interrogantes tales como: ¿Cuáles son los elementos que hacen actual y vigente el concepto de democracia de Norberto Bobbio, en un marco de sociedad globalizada contemporánea?; ¿sirve su enfoque comprensivo de la democracia a nuestra sociedad globalizada contemporánea? ¿Qué se entiende por política? ¿Qué relación hay entre política y democracia? son trascendentes en la exploración del concepto de democracia 
Para hacer un intento de respuesta, se plantea como objetivo principal del presente artículo identificar el concepto de democracia en Norberto Bobbio, bajo la perspectiva de rescatar sus valores y la reivindicación que hace de un ciudadano politizado en el ámbito público y arraigado en su contexto socio político, así como, dentro de los objetivos específicos del mismo, precisar los distintos aspectos que contiene el concepto bobbiano de democracia, en especial los de libertad e igualdad; así mismo, se intenta identificar a la luz de la teoría política de Norberto Bobbio los sistemas de participación y representación que requiere la democracia y, por último, establecer la vigencia de la doctrina democrática  en la sociedad actual.
Bobbio consideró la actividad política como la posibilidad del desarrollo de la cultura, siempre y cuando asumiera: la libertad, como no impedimento material, psicológico o moral; la verdad como falsificación o engaño; el espíritu crítico opuesto al espíritu dogmático, y el diálogo, contrapuesto al silencio y a la intolerancia.
Un autor como Norberto Bobbio, en cuya obra la defensa de la democracia se efectúa a partir del realismo político y el pensamiento laico, dice que el poder político, en principio, es una relación caracterizada por el monopolio de los medios de coacción física, pero que su legitimidad descansa sobre todo en la eficacia de los procedimientos instituidos para la toma de decisiones vinculantes; y que la esfera de la política es el ámbito de la construcción de un orden común que, aunque frágil, hace depender su estabilidad del éxito y de la eficacia en la toma de decisiones producto de la deliberación de todos los afectados y es merecedor de que se lo estudie. Esperaríamos que los diputados lo entendieran, ya que ellos deberían de aportar mucho a nuestra maltrecha  democracia.
En nuestro medio latinoamericano, en especial en México y como lo podemos ver en Morelos, la obra de Bobbio de mayor repercusión ha sido la política, más que la jurídica. Desde hace tiempo, cuando se habla de política y, en particular, de democracia, es indispensable hablar de Norberto Bobbio; esto explica estas líneas para que entiendan los seudo legisladores lo que acaban de hacernos a los morelenses.
Sería tan simple como un estudio de análisis realista-idealista de la democracia, que va desde su consideración como forma de gobierno, para una “definición mínima” de democracia, hasta su concepción prescriptiva basada en valores de libertad, igualdad y respeto por los derechos humanos que han violado.
En este mismo espíritu de democratización del país, diversas organizaciones en Morelos encabezaron una lucha contra el autoritarismo en 1997 y consiguieron una  serie  de  reformas  a  la  Constitución, con  las  que  abrieron  espacios  de participación ciudadana hasta entonces reprimidos. Producto de esas luchas, el Congreso de Morelos aprobó, en el año 2000, la Ley de  Participación  Ciudadana  que  garantizaba  el  plebiscito,  el  referéndum, la iniciativa popular y la revocación de mandato como expresiones de las libertades democráticas buscadas desde el 68. Sin embargo, el autoritarismo, esta vez no sólo del PRI, sino de las partidocracias que se enquistaron en el Estado y tienen secuestrada la democracia, la volvieron inoperante e impidieron su aplicación práctica. 
En febrero pasado, la UAEM, heredera del Movimiento del 68, hizo patente su compromiso con las libertades democráticas y, junto con organizaciones, colegios de profesionales, comunidades y  ciudadanos  en  general,  demandó  al  Congreso  de  Morelos  la aplicación de esa Ley. ¿No cree usted?

 

Por: Teodoro lavín león / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin