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Al cumplirse más de 100 días de la administración de Cuauhtémoc Blanco Bravo en el municipio de Cuernavaca, a pesar de la media pavimentación que ha realizado de manera  itinerante en las colonias donde, sin razón, sólo ha pavimentado algunas calles de cada colonia, y sin que nadie entienda por qué no termina, la luna de miel se ha acabado; hay molestia entre el presidente y la ciudadanía debido al aumento en los impuestos y -desde luego- a que el alcalde nada más va adonde pueda estar solo, pues le tiene miedo a la sociedad, y acompañado de un grupo que al parecer lo primero que hizo fue agregarse, hay quien insiste en que existe un verdadero divorcio, así lo aseguró Susana Díaz Pineda, de la Fundación de Derechos Humanos Digna Ochoa, misma que dio calificación reprobatoria a la nueva administración municipal.
La activista social dijo que la administración gris de Blanco Bravo se da porque es omiso y negligente, “hay un divorcio total, se niega a hablar con la ciudadanía de la realidad y necesidades que se tienen en Cuernavaca”, dijo.
Señaló que el ex futbolista profesional y ahora edil de la ciudad capital del estado “vive su propia realidad”, y lo que le cuentan sus asesores dista mucho de lo que viven los cuernavaquenses, “sólo se está creando su mundo de fantasía, en donde no transparenta los recursos, ni da cuentas ciudadanas de su gestión; no se han atendido las demandas ciudadanas de la población, como lo es los descuentos a adultos mayores; así como los temas de la seguridad, agua potable y luminarias en las colonias, entre muchas más demandas, “lo que hace que el descontento hacia su administración se incremente, y peor aún cuando no ve ni oye las demandas ciudadanas”.
Y a esto le agregamos que se han cumplido tres semanas de protesta en contra del Ayuntamiento de Cuernavaca por parte de adultos mayores e integrantes de la Asociación Cívica Morelense “Gustavo Alejandro Salgado Delgado”, que se rehúsan al incremento del pago del predial del 300 por ciento.
Otro de los actores políticos, Gabriel Rivas Ríos, líder de la asociación, lamentó el desdén de las autoridades capitalinas encabezadas por el edil Cuauhtémoc Blanco Bravo que no escucha ni ve a las personas que diariamente se manifiestan, ya sea afuera de la comuna o de la tesorería del municipio, “hay una total cerrazón, el alcalde no nos recibe y el secretario general del Ayuntamiento Roberto Yáñez tampoco; lo que pedimos es echar abajo la ley que nos cobra el 300 por ciento en el impuesto predial y servicios públicos municipales”.
La situación es tan difícil que los manifestantes colocaron su carpa, sillas, carro de sonido y cerraron la calle; los activistas, en su mayoría de la tercera edad, lamentaron que el alcalde capitalino se niegue a escucharlos y que diga que la gente viene en contra de su voluntad, “si tuviéramos una ciudad de primera se haría el pago correspondiente, pero no tenemos ni el dinero ni la ciudad que queremos, por eso pedimos que no se nos cobre ese predial tan elevado en Cuernavaca”, expresan los quejosos.
La verdad es que tenemos una ciudad con pésimos servicios como para tener que pagar más de lo que ya se paga. ¿No cree usted?
En cuanto al ámbito estatal, lo que vemos es en verdad vergonzante, ya que cada vez nos enteramos de una nueva aberración del régimen.
Una de las pocas delegadas morelenses de estirpe verdadera, nieta de Celia Muñoz Escobar, ha sido despedida de su cargo de delegada de Conafe por trabajar haciéndolo bien y con pasión. Así como lo oye, la verdad es que es de dar vergüenza, cuando hay cantidad de delegados que sólo se enriquecen y no trabajan; si alguien estaba entregada a su labor era Carmen Celia como buena morelense y nieta de una de las fundadoras de la UAEM, que lo fue la maestra Celia Muñoz Escobar, ex diputada local, maestra emérita y poeta, una de las grandes educadoras morelenses. Carmen Celia no sabía dejarse y siempre ha sido una mujer de trabajo, de compromiso, que no sólo siente, sino que trae en la sangre al pueblo de Morelos, y –en consecuencia- trabajó durante su gestión, pero la verdad es que todos los días vemos cosas que hasta nos dan ganas de correr; dan ganas de emigrar al ver cómo se las gastan cuando utilizan el poder para únicamente hincharse de dinero unos cuantos y no para servir a los morelenses. Todos los que le entran al “negocio” están seguros, pero los que se dedican a trabajar en lugar de robar, van para afuera. En verdad es indignante cuando hemos visto durante estos últimos años el desempeño de una mujer que en realidad se entregó a su pueblo.
¡Pobre Morelos!, donde cada día vamos para atrás en medio de mentiras y farsas de fuereños que sólo vienen como el jibarito, para irse llenos de contento con su cargamento.
Esa es nuestra realidad; como dicen los gachupos: estamos jodidos los morelenses. ¿No cree usted?

Vivencias Ciudadanas
Teodoro Lavín León

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