AL PARECER la Comisión Federal de Electricidad se empeña en seguir adelante con el aumento de tarifas, lo que en estos momentos de pandemia, ponen riesgo a la mayoría de la población que a pesar de no tener trabajo mucha de ella tienen que pagar el aumento de la electricidad en lugar de recibir ayuda el gobierno federal.

La contradicción es que supuestamente en el gobierno primero son los pobres pero en realidad a los que más afecta son a ellos a los pobres, el rico el que tiene recursos les va a costar trabajo pagar el aumento pero a los pobres de por sí no tienen que comer y con esto en verdad que es un despropósito.

Además esto se da en las semanas que son las definitivas para lo que sigue, el pasado fin de semana en conferencia de prensa con la presencia de Elsa Veites Arévalo enlace del Gobierno Federal para la atención de la pandemia comentó que las dos próximas semanas son cruciales para mitigar el coronavirus en Morelos y por ello se debe seguir estrictamente las medias Sana Distancia, Quédate en Casa, y de higiene personal, y de desinfectar el hogar.

Y para acabarla de amolar ahora son los comerciantes establecidos y locatarios de los diferentes mercados de Cuautla molestos y desesperados de manera agresiva dijeron que la Comisión Federal de Electricidad, en lugar de ayudar se aprovecha de la pandemia de coronavirus para aumentar las tarifas al 100 por ciento y que no se vale esa situación porque no entienden la política del gobierno de México: “por una lado, están insiste e insiste en que ‘nos quedemos en casa’ y, por el otro, nos asestan una ‘puñalada trapera’, al incrementar el costo de la energía eléctrica”.

Es importante señalar que los comerciantes no solo lo denunciaron sino con recibos en mano, muestran los aumentos que les fueron aplicados en sus recibos de cobro de parte de la CFE: y no te queda de otra o pagas o pagas, porque aunque quieras irte a quejar ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), mientras es una cosa u otra y mientras se lleva a cabo el proceso ya te cortaron la luz que es un producto de primera necesidad.

Fueron claros al señalar que no se niegan a pagar pero no quieren pagar un aumento injustificado en este momento señalando: “está bien; tenemos que pagar los consumos, no así, con incrementos de más del 100 por ciento”. Los dirigentes fueron cautos pero muchos de ellos están verdaderamente enojados, molestos y desilusionados porque los obligaron a cerrar sus negocios por estar considerados como no indispensables o necesarios: “de dónde sale tanto consumo si podemos demostrar que hay cientos de negocios que se cerraron hace ya más de 60 días, y que están trabajando con un gasto mínimo de energía eléctrica; “la verdad es que la CFE se mandó, se manchó y se aprovecha de la situación que estamos viviendo por el covid-19”.

La verdad que es algo increíble pues con las pruebas en la mano mostraron porque los recibos habían sufrido incrementos o que se iba a aumentar la tarifa de consumo eléctrico en un cuatro por ciento; de inmediato salieron voceros de la CFE desmintiendo tal afirmación. “Ahora ya sabemos por qué; no era el cuatro ni el 10; menos el 15, no, nada de eso, era el 100 por ciento o más de aumento, eso es lo que nos quería aclarar el director de la Comisión Federal de Electricidad”.

De la misma manera señalaron que aunque ya se están organizando para hacer reclamos a la Profeco y, en algunos casos: “creemos que está última opción sería la mejor”, buscar un amparo para evitar y prevenir que los recibos de consumo lleguen con aumentos del 100 o más por ciento. “Bartlett Díaz no entiende que estamos en una contingencia; que los negocios están cerrados; ¿de dónde vamos a agarrar para poder pagar los recibos?”. Son muchos negocios -aun cuando se mantienen activos (abiertos)- no alcanzan a cubrir las necesidades mínimas, puesto que las ventas se cayeron en más del 80 y hasta 90 por ciento. “La verdad es que apenas estamos sobreviviendo, y eso no le interesa al gobierno de México, menos a la CFE, que nos quiere hincar más los dientes, como si nosotros fuéramos su presa a la que hay que desgarrar.

 

Teodoro Lavín León

lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin