En la trigésima novena sesión del Grupo Empresarial Morelos se llevó a cabo la asamblea extraordinaria para elegir presidente y vicepresidente del grupo.
Primero, nuestra compañera Lya Gutiérrez Quintanilla nos habló sobre los hongos de cazahuate, herencia prehispánica, exhortándonos a comenzar a dar atención y hablar del nevado de Morelos y de sus hongos a los que se les dice “orejitas”, que en el mundo prehispánico se usaban como alimento como hasta la fecha. Un artículo extraordinario de la historiadora.
Al inicio de la sesión se dieron las bases para elegir Presidente y Vicepresidente; primero tuvimos que analizar los asociados presentes que los aspirantes estén al corriente en el pago de sus cuotas a la fecha de la elección.
Se hizo una llamada al maestro Víctor Manuel Contreras, con quien hablamos los del grupo para darle nuestros mejores deseos y un gran aplauso de todos sus compañeros del GEM. El maestro, por teléfono, nos dio un saludo a todos con su agradecimiento.
Primeramente se leyó el estatuto y se inició la asamblea para cumplir con el mismo, nombrando al doctor Uriel Carmona y arquitecto Miguel Ángel Betanzos y a los escrutadores Rafael y Gela Aponte.
Se propuso al doctor Uriel Carmona y al arquitecto Miguel Ángel Betanzos y la votación fue por mayoría con dos votos para Miguel Ángel Betanzos y los demás para el doctor Carmona, quien así fue electo presidente. Para vicepresidente se propuso al arquitecto Miguel Ángel Betanzos y Cristina Ríos Meraza; quien por unanimidad fue electo vicepresidente fue el primero. Se emitieron dos votos para Cristina Ríos y todos los demás para el arquitecto Betanzos. Quedando pues como presidente el doctor Uriel Carmona y vicepresidente Miguel Ángel Betanzos.
Se votó el acuerdo de que la semana siguiente se voten las demás secretarías.
Así, en los asuntos generales, la licenciada Isabel Quevedo señaló que somos un grupo al que ven desde afuera y lo que quisiera traer a la mesa es que nos revaloremos, ya que estamos haciendo un acto de dignidad y justicia; venimos de un asunto difícil y lastimoso en Cuernavaca. “¿Cómo es posible que nos asesinaran al presidente? Tenemos que recuperar a más gente en el estado, hay que auto-valorarnos”, dijo.
La escritora Lya Gutiérrez señaló que es por justicia que se nombrara a los dos dirigentes, quienes han sostenido el grupo.
El maestro Betanzos señaló la importancia de que el Centro de Cuernavaca, mal llamado histórico, es una zona federal y debemos de solicitar la declaratoria del INAH.
Entre risas y aplausos terminó con amplia camaradería una sesión más del grupo empresarial. Bien por eso. ¿No cree usted?

LA ESTACIÓN
Los habitantes de los Patios de la Estación se quejan desde hace muchos años; la desesperación de los vecinos es grande, la famosa vía que fue pavimentada por el Ayuntamiento quedó a medias, sin poner las banquetas que ahora son charcos de moscos y, desde luego, de enfermedades.
La ayuda que se esperaba después del sismo no ha llegado y sigue habiendo un desorden en la colonia; hay quienes se apropian de pedazos de calle para poner diferentes negocios, como el mecánico de Yucatán, quien usa la calle como taller sin importarle lo que los vecinos quieran o piensen.
La falta de cuidado de las autoridades hace que una de las colonias más populosas de la ciudad esté en completa indefensión, ya que quienes dicen coordinarla nada hacen para ayudar a los vecinos; las lámparas del alumbrado público están en su mayoría ya rotas o fundidas, por lo que las personas -sobre todo jóvenes y mujeres que salen a las cinco o seis de la mañana para trasladarse a sus centros de trabajo- son asaltadas en plena vía pública. El robo ya parece institucional y no hay quien haga nada; el mando de la Policía Morelos solo finge demencia y, aunque se le llame al 911, no hace caso si la persona que llama no es conocida.
Lo único que tiene vigilancia es la vieja estación que ha venido siendo remodelada por el gobierno estatal, pero a quienes la vigilan no les importa lo que pasa en los alrededores y sólo se hacen de la vista gorda y no ayudan a nadie.
La inseguridad crece mientras la población cada día está más pobre. Ahora en invierno los habitantes necesitan cobertores, pero al parecer los programas sociales se hacen únicamente en los lugares donde los funcionarios puedan sacarse la foto.
Algo tendremos que hacer los cuernavacenses para poner orden, todos tenemos derecho a tener seguridad y los policías de la vieja estación tienen la obligación de auxiliar a la población, pero -como siempre- sólo custodian lo que hay que inaugurar para presumir, aunque los vecinos se mueran de hambre. Muy mal por esas autoridades. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León /  [email protected] / Twitter: @teolavin