En el Foro Jesús Silva Herzog, en una conferencia a la que fui invitado, Miguel Ángel Gurría, líder de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCD), señaló que el 2020 será uno de los años más desafiantes para todos en cada rama, gobiernos y ciudadanos.

“En 2019 ya estaba la economía en desaceleración porque existía incertidumbre, ya que no había inversiones en virtud de las tensiones comerciales, caída del crecimiento y en cuanto a las inversiones interna y los flujos de inversión extranjera, por lo que bajaron las previsiones de crecimiento en 2020-05-24; y en 2020, con el efecto de covid-19 tuvimos que revisar a la baja el crecimiento mundial al 3%; todo cambió con la pandemia global a una velocidad impresionante y un impacto brutal a la economía; fue tan rápida que los gobiernos se vieron obligados a tomar medidas que apagaron los principales motores de la economía mundial.

“Aquí en la OCD, con el corona virus, la economía mundial está en caída libre, el impacto negativo sobre el crecimiento anual del PIB sería de 2 puntos porcentuales por cada mes de confinamiento; hoy ese cálculo parece benigno y el 10 de junio publicaremos las perspectivas económicas, y es claro que en 2020 la economía mundial sufrirá una contracción mucho peor que en el 2008 por la interrupción de las cadenas mundiales de valor. El panorama mundial se deterioró en pocos días, ningún organismo internacional había contemplado una crisis de esta gravedad y complejidad; desde el inicio se han hecho muchos estudios diseñando escenarios en toda una variedad de sectores a disposición del público en la plataforma digital para enfrentar el coronavirus. “Tenemos casi cien trabajos en cada rama que proponen diagnósticos y recomendaciones de políticas; ya tenemos cientos de miles de visitas, los invito a consultarlo. Ha movilizado a la gente de la OCD, ha generado una especie de solidaridad muy importante. “Elaboramos un estudio sobre consideraciones de políticas públicas para apoyar a los países con covid-19 y diseñar estrategias para la colaboración. “Con la dura experiencia por la que estamos pasando debemos de repensar e integrar mejor la productividad y eficiencia, con la sustentabilidad poner frente todos los ejercicios de gobierno a la gente el gobierno y el planeta; hay que ayudar a los gobiernos para construir un nuevo contrato social.

“Debemos de buscar la reducción de las desigualdades en todos los ámbitos, de los riesgos ambientales tenemos que pensar en los más vulnerables. “Recordemos que nuestra más grave responsabilidad es el cambio climático, es la biodiversidad y la degradación medio ambiental; conforme reconstruimos las economías, es esencial que reformemos nuestros patrones de reconstrucción en las estrategias de recuperación. Un mensaje es que el dilema se atender la salud o la economía es un falso dilema; hay que ganarle la guerra al virus de inmediato para que más rápido podamos enfocarnos en la reconstrucción. “Utilicemos todos los estímulos monetarios, etc.; sin embargo, el peso de la deuda adicional que las familias deberán de adquirir se va a presentar como un reto a la recuperación y no veo una recuperación muy rápida; vemos que ésta tendrá forma larga más prolongada.

“Hay que atacar con todo lo que tengamos en la guerra contra el virus, habrá una deuda que hay que tomar en cuenta para ganarle la guerra al virus; para salir necesitamos una pista más larga, no va a ser sencillo, costará más trabajo, pero así será.

“En México la pandemia nos alcanzó cuando ya era complicado, la economía estaba ya con la incertidumbre de la segunda versión del TLC y una política fiscal prudente y sub ejercicio del presupuesto que en el primer año de gobierno es normal. A todos estos elementos se agregó la necesidad de las reformas estructurales como educación, fuerza de trabajo, la competencia, Pemex, estado de derecho, seguridad. En fin, nosotros esperábamos que este año tuviésemos un repunte.

“Esta caída seguirá en 2021 y seguiría con una recuperación, pero será una recuperación en 2021 de una economía muy pequeña, menor a la de 2019. México es un país muy abierto al que afectan más las inversiones internacionales por el efecto negativo en áreas clave como el turismo, el sector automotriz, el petróleo y las reservas internacionales; la recuperación dependerá de cómo evolucione la pandemia y de las medidas de política pública que se tomen.

“Pueden fortalecer las estrategias de México. La política macro económica se puede usar como un instrumento de protección social y de inclusión, es proveer los suficientes apoyos a las empresas y ofrecer estímulos a la actividad económica; esta crisis debe llevar al país a hacer un esfuerzo extra y combinarlo sin que se afecte la actividad empresarial. La recaudación en México es la más baja de la OCD, hay un buen margen en el que se puede trabajar para corregir las múltiples exenciones de carácter tributario; es muy buena inversión apoyar al SAT sobre el intercambio automático sobre cuentas bancarias en el exterior de los mexicanos en el extranjero. Interesante. ¿No cree usted?

 

 TEODORO LAVÍN LEÓN

lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin