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Dándoles una sopa de su propio chocolate, el ex consejero electoral del IFE Mauricio Merino les dio un repasón de a de veras a los integrantes del PRD y, desde luego, a todos los partidos políticos.
Hombre decente y de experiencia política que perteneció a la mejor camada de consejeros electorales que ha pasado por el IFE, ya que ni antes ni después de verdad ha existido una calidad de consejeros como lo fueron esos.
Así que, durante el Primer Congreso de la Iniciativa Galileos, en representación de la sociedad civil y de nosotros, Mauricio Merino acusó a los tres principales partidos políticos de abuso de los recursos que el país les ha entregado, por lo que los llamó a rendición de cuentas y hacer una autocrítica.
En su participación, Mauricio Merino comentó que es sin duda una oportunidad inusual para dialogar con representantes de partidos políticos.
“No hay manera de construir una democracia sin los partidos políticos, pero son los propios que hoy tenemos, y tengo decirlo así porque es la verdad, incluido el PRD, quienes han minado la confianza de los ciudadanos en el futuro democrático de nuestro país”, apuntó.
Tras asegurar que los tres principales partidos nacionales han abusado del dinero público del país, indicó que también se han rehusado a rendir cuentas claras sobre la forma en que utilizan los recursos: ”Se han negado a decirnos, sistemáticamente, cómo se usa ese dinero en sus grupos parlamentarios y, además, han convertido la política en el negocio más jugoso que hay en este país, uno que consiste en buscar obsesivamente puestos a través de elecciones que se pagan con enormes caudales de dinero público, para entregar puestos a los amigos, para distribuir licitaciones a empresas afines”, afirmó Merino.
Desde luego que tiene razón, pero no sólo son los tres grandes, ahora cuatro, sino también los partidos pequeños que se han convertido en el negocio de sus dirigentes, con el cual viven de manera desahogada; hay quienes no sólo reparten los cargos públicos por dinero, sino que además les cobran a los que ejercen el cargo público una cantidad mensual de su sueldo, o incluso la  mitad de este, como base fundamental para darles o permitirles la candidatura.
La corrupción de algunos es tan fuerte que contratan candidatos y venden también en los “tres grandes” las candidaturas por una suma determinada; así se han hecho muchas fortunas de quienes sólo de esa manera se han llenado de dinero, pero que en realidad están totalmente vacíos por dentro.
Mauricio Merino aseguró que la corrupción es el sistema mexicano actual, por lo que, ante la propuesta de los Galileos de proponer un Frente Amplio rumbo a la contienda electoral del 2018, les cuestionó si lo harán con la intención de repartir puestos y presupuestos sin cumplir promesas políticas. “Si es así, amigas y amigos míos, retírense de esa idea, con todo respeto lo digo: el frente debe ser resultado de la convicción de una verdadera revolución de conciencias”, manifestó.
Porque, como todos sabemos, el Frente es una manera del PRD de intentar no pasar a la historia al perder la capital del país; eso es lo que les interesa, no les importa ayudar al pueblo de México.
Aseguró que actualmente el 65 por ciento de la población no cree en los partidos políticos, por lo que los llamó a abrir las puertas a la ciudadanía, a los pobres, y que dejen de convertirlos en caldo de cultivo y víctimas de las políticas que no se cumplen.
El conjunto de normas existente funcionan si se activan por la ciudadanía, pero requiere de la organización de la sociedad, lo cual es un “problema muy serio porque los intermediarios políticos no quieren que eso suceda”, dijo; y puntualiza que no hay forma de devolver el sentido de fiesta cívica a las elecciones.
De ahí su insistente llamado a las y los mexicanos a sumarse a esta iniciativa, a través de la organización colectiva, para apropiarse de las leyes y reivindicar derechos, pues remarca que el sistema electoral vigente no va a entregar el poder a la ciudadanía.
El doctor en Ciencias Políticas y Sociología repasa que de la alternancia a la época actual ha habido cambios importantes en el diseño institucional, pues nacieron las normas de desarrollo social que a la sociedad le permiten exigir el acceso a la prestación de servicios de salud y a la calidad en los de educación, así como igualdad de trato y transparencia, incluidas las que impulsaron el Sistema Nacional Anticorrupción en el país.
“Es un conjunto de normas muy potente que no teníamos antes, ni siquiera en el horizonte ideológico o político del antiguo régimen. Esas son tareas de plomería democrática, como yo le llamo, que funcionan si se activan por parte de los ciudadanos; requieren de la organización de la sociedad para ponerse en movimiento”, afirmó.
“El sistema electoral está agotado y nos va a entregar, como lo ha hecho eventualmente, si hubiera una gran conciencia ciudadana extendida en todo el país, la posibilidad de decidir quién gana y quién pierde”, puntualiza tajante.
Ni duda cabe que esa es la realidad que vivimos, en donde la impunidad y la corrupción van delante de los partidos políticos mientras no se ciudadanicen. ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León

[email protected] / Twitter: @teolavin