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Graves problemas se están formando por el desorden y la irresponsabilidad de quienes manejan SAPAC en Cuernavaca.
La parte norte de la ciudad está sin agua, las bombas están descompuestas o se han contaminado los pozos; o –por la razón que sea- el resultado es el señalado: tenemos a la parte norte de la población de Cuernavaca sin el vital líquido.
Las protestas fueron de los vecinos de las colonias El Empleado, Maravillas, San Cristóbal y Lomas de Cortés. La tarde de lunes fue un caos en el norte de Cuernavaca, pues vecinos de diversas colonias de la ciudad bloquearon distintos puntos de la avenida Domingo Díez y Gobernadores, por la falta de agua desde hace 12 días, y cerraron la vialidad de las avenidas antes citadas en señal de protesta.
Los automovilistas, no contentos con el bloqueo, en cuatro ocasiones llegaron a los golpes durante la mañana y tarde entre unos y otros. Esto es lo que provoca la falta de responsabilidad de quienes tienen la obligación de surtir a los vecinos que pagan bimestralmente su consumo.
El lunes, a las 13:00 horas, los inconformes cerraron la circulación en la calle Nueva Italia y San Cristóbal, esquina con Domingo Díez, y Nueva Francia con Gobernadores, y en Paseo del Conquistador a la altura de Plaza Corporativa.
Para levantar la protesta llegó personal de la Dirección de Colonias y Poblados, así como de Gestión Política del Ayuntamiento de Cuernavaca, para ofrecerles pipas de agua a cambio de levantar el bloqueo y permitir el paso de los vehículos, pero los vecinos rechazaron la propuesta.
¿Por qué rechazaron la propuesta?, porque las pipas son un verdadero problema y un paliativo que no soluciona la falta del líquido indispensable para poder vivir.
Los inconformes advirtieron que no se retirarían hasta que les restableciera el suministro del vital líquido, tras asegurar que “es injusto pagar al SAPAC por un servicio que no brinda”.
Teresa Martínez, vecina de la colonia San Cristóbal dijo: “Bloqueamos porque no hay agua, que pongan agua y nos retiramos; hablamos por teléfono al SAPAC y no contestan o nos tienen como tarugos”.
Además, se quejó de que no fueron avisados del corte del servicio y señaló que envían pipas de agua, pero que son insuficientes o “simplemente no quieren abastecer porque el tinaco está en la azotea”.
Manifestó que en la zona hay escuelas, universidades y hospitales que no pueden quedarse sin el indispensable líquido.
Pese a la lluvia registrada por la tarde del lunes, el bloqueo de los vecinos afectados se mantenía; finalmente los inconformes se retiraron en punto de las 19:00 horas, pero amagaron con reanudarlo diariamente. Las calles aledañas estuvieron atascadas, creando un verdadero problema de tránsito que llegó hasta la colonia Tlaltenango.
Será el caos total si las protestas y los bloqueos continúan, y con el inicio de la Feria de Tlaltenango será casi imposible circular en la parte norte de la ciudad.
Es urgente que se limpien los pozos, que se pague a la CFE y se surta de agua a la zona, porque si no, se puede ocasionar un verdadero problema entre vecinos y automovilistas; la verdad es que hasta que no existan heridos o muertos la autoridad  no va a poner una verdadera solución al problema.
Lo más común es la falta de sentido común entre las autoridades, que por lo pronto deberían de buscar métodos alternativos para solucionar este problema que está, verdaderamente, lacerando a las familias cuernavacenses.
No puede ser que estén publicitando con bombo y platillo que el alcalde será candidato a gobernador, mientras una parte importante de la ciudad que él gobierna está sin el vital líquido. Es fundamental que sus colaboradores se pongan a trabajar y resuelvan este problema, pues su imagen quedará manchada si el problema crece.
En esta ocasión es indispensable que los encargados de SAPAC en verdad realicen su trabajo, por ello hemos tratado de que la dirección adopte al menos parte del plan que realizó “Morelos Rinde Cuentas”, en el que con siete puntos soluciona el problema del agua en Cuernavaca, al menos dentro de su organización; por lo que no entendemos la necedad de seguir llevando la administración como tradicionalmente se ha hecho, si puede reorganizarse de manera sencilla.
El agua es el próximo gran problema del mundo en que vivimos y sabemos de antemano que traerá guerras su escasez o falta. No entiendo el porqué no tomar una experiencia que, si bien no es la solución total, sí puede ser una mejora en el servicio que traerá paz a la población.
Los ánimos están verdaderamente calientes entre los inconformes porque no tienen agua y los automovilistas, que desesperados necesitan llegar a sus áreas de trabajo. La cosa no está sencilla y puede crecer, y el más perjudicado -como siempre- será el ciudadano. ¿No cree usted?
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Por Teodoro Lavín León

[email protected] / Twitter: @teolavin