La nueva intención del Gobierno del Estado es convertir en peatonal el centro de Cuernavaca, lo que será el próximo Waterloo.
De acuerdo a las declaraciones de funcionarios de primer y segundo nivel de la administración pública del estado, se ha señalado que el primer cuadro de la ciudad se hará peatonal; lo que significa cerrar el centro de manera total y lo que traerá nuevas manifestaciones, pleitos y mayores descalificaciones para el gobierno.
Para llevar a cabo la obra, según la cual se pondrá a nuestra ciudad a la altura de las capitales del centro del país, para hacer a un lado al ayuntamiento han decretado la “Ecozona” y, con base en un convenio firmado con la anterior administración municipal, harán una remodelación en la que el Ayuntamiento de Cuernavaca estará al margen de lo que debería de ser la más importante área de la capital que el ayuntamiento debe gobernar.
La verdad es que en el ayuntamiento, al parecer, no hay quien entienda cuál es el camino para darle gobernabilidad a una ciudad que está quebrada, pues ha sido saqueada, según las propias palabras de las autoridades municipales; pero no vemos que exista alguien que ponga orden y acuse y detenga a los responsables de esa quiebra para que la ciudad recupere el esplendor que tuvo durante muchísimos años como una ciudad hermosa, llena de flores y buen clima.
En cuanto a las flores, ya no existen, al menos en las vías públicas y los camellones de la ciudad, que ahora son una vergüenza, llenos de mugre y basura; y nuestro clima sigue siendo excelente, pero desde luego algo ha cambiado para mal debido a la falta de planeación de la autoridad,  ya que nuestra ciudad ha tenido un anárquico crecimiento de manera exponencial y no ha habido autoridad municipal, desde hace ya varios lustros, que ordene una ciudad en la que el caos en su desarrollo urbano ha sido parte esencial del descuido y fruto la corrupción, pues se han dado licencias y autorizaciones a diestra y siniestra a varios vivales, de los que llamamos hampones de cuello blanco, que con la mano por detrás se han hinchado de dinero a costa del desarrollo adecuado de la ciudad.
Nada cambiará mientras no se meta a la cárcel a los que han saqueado a la ciudad y la han convertido en un caos con obras inadecuadas; ahí tenemos ejemplos ya bastante viejos como el puente de La Selva y muchísimos más motivados por las autorizaciones para construir edificios violando las reglas, cuando se señalaba que no podrían hacerse edificios de más de cuatro pisos y ahora existen torres que rompiendo toda regla, en medio de la ciudad, sólo traen y han traído problemas de drenaje, de luz y sobre todo de contaminación al acabar con áreas verdes que desde luego eran indispensables para conservar lo más preciado de nuestra ciudad: el clima.
Creo que el problema es que la autoridad de ahora, y las de antes, en verdad no quiere a Cuernavaca; las autoridades municipales, sean del partido que sean, no hacen el mínimo esfuerzo por cuidarla y lo que sí han hecho es convertirla en un negocio, en el cual todo han permitido a cambio de compensaciones económicas, las que no han beneficiado a la ciudad, sino que han ido a parar a los bolsillos de muchos, que no sólo no quieren a nuestra ciudad, sino que sólo la han explotado y ni siquiera son de aquí; así que desde luego les importa un bledo; sólo vienen temporalmente y, como el Jibarito, se van llenos de contento con su cargamento, como el famoso “Canguro”, que como jefe de Obras Públicas se llenó de dinero los bolsillos y se fue tan tranquilo sin que  exista autoridad que lo ponga en su lugar: la cárcel.
La corrupción que hemos vivido en nuestra ciudad es increíble, antes, ayer y ahora las cosas no las vemos claras, los negocios funcionan con licencias vencidas o no tienen las características que señalan… ¡Y ahora tienen la ocurrencia de cerrar el Zócalo y convertir el centro de la ciudad en un desastre sólo para que se vea bonito!
Nadie está en contra de que el progreso y la belleza lleguen al centro de la ciudad capital de Morelos, pero eso se debe de hacer en base a una planeación correcta y no en “puntadas” como la del “Morebús”, cuando primero se necesitan una o dos centrales camioneras para que realmente se solucione el transporte y, desde luego, incorporar a estas centrales a las líneas foráneas, a las que sólo les falta bajar el pasaje en el Zócalo, y decir que de esa manera verdaderamente solucionarían el problema del transporte.
Pero el caso es que todo lo hacen a medias porque primero les interesa el negocio para su provecho. Para cerrar el centro hay que hacer una obra integral, tomando en cuenta que Cuernavaca es una ciudad entre barrancas, las cuales hay que conservar, y eso no se hará con discursos en los que siempre dicen más mentiras que verdades, sino con realidades. Nada más pase usted por la barranca de Amanalco y el olor habla de la gran contaminación de las cañadas.
Desde luego, quedar bien con  todos es imposible, pero necesitamos alguien que quiera verdaderamente a nuestra ciudad. ¿No cree usted?

Teodoro Lavín León / [email protected]

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