Virgilio Andrade renunció el pasado lunes como titular de Secretaría de la Función Pública (SFP), cargo al que arribó en febrero de 2015 por designación del presidente Enrique Peña Nieto.

En conferencia de prensa, el ahora exfuncionario confirmó que presentó su renuncia al presidente Peña Nieto y dijo que con las leyes del Sistema Nacional Anticorrupción, que serán promulgadas este lunes en Palacio Nacional, la SFP entra en una nueva etapa. 

De acuerdo con lo establecido en la reforma anticorrupción, el titular del Ejecutivo federal debe nominar a un nuevo secretario, que tendrá que ser ratificado por el Senado de la República.

"Es así como tenemos el día de hoy el inicio de una nueva era en la SFP. Por tal motivo, decidí presentar el día de hoy al presidente de México mi renuncia como secretario de la Función Pública, a fin de que el Ejecutivo federal cumpla a cabalidad con el mandato constitucional de contar con un secretario debidamente nombrado y ratificado".

Durante su breve paso por la SFP, Andrade Martínez tuvo como principal tarea la investigación de un presunto conflicto de interés entre la constructora Grupo Higa y el presidente  Enrique Peña Nieto, así como la Primera Dama Angélica Rivera y el secretario de Hacienda Luis Videgaray. La SFP concluyó que en ninguno de los casos se incurrió en alguna irregularidad.

En su mensaje de despedida, Virgilio Andrade destacó el nuevo peso de los ciudadanos en el combate a la corrupción, y agradeció la confianza del gobierno federal, así como la opinión de sus detractores.

"Agradezco a mis amigos y amigas del gabinete,  y a los órganos de Estado de todos los niveles. A quienes apoyaron de manera permanente el proyecto de esta Secretaría, gracias por su orientación. También mi gratitud a los críticos y opositores, porque con su reflexión tenemos siempre oportunidad de establecer mejoras continuas".