Este día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y las niñas 2017 se caracteriza por el recrudecimiento de las alarmantes cifras de violencia en el país. Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), condena cualquier tipo de violencia en contra de las niñas, las adolescentes y las mujeresviolencia que en muchas ocasiones termina en feminicidio, sin que existan acciones eficaces que garanticen la seguridad de las niñas y adolescentes y que prevengan estos actos.

 

Siete de cada 10 mujeres ha sufrido algún tipo de violencia. De los 46.5 millones de mujeres de 15 años y más que hay en el país, 66.1 por ciento, es decir, 30.7 millones, ha enfrentado violencia de cualquier tipo y de cualquier agresor alguna vez en su vida.

Entre 2014 y 2016, las entidades que presentan las tasas más altas en homicidios de mujeres son Baja California, Colima, Chihuahua, Guerrero, Estado de México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Sinaloa, Tamaulipas y Zacatecas.

 

Es alarmante la situación de desprotección y de violencia a la que se enfrentan las mujeres y las niñas, por ello, debe tenerse en cuenta como síntesis de las condiciones de violencia y desigualdad que enfrentan las adolescentes es el relativo al incumplimiento de sus derechos sexuales y reproductivos.

 

Los casos de violencia y las agresiones mortales contra las mujeres en México alcanzaron niveles nunca antes vistos en las últimas tres décadas, siendo en su mayoría contra niñas y adolescentes. 

 

Es responsabilidad del Estado actuar bajo el Interés Superior de la Niñez y llevar a cabo medidas y acciones para cumplir con lo establecido en el artículo 46 de la Ley General de los derechos de niñas, niños y adolescentes sobre el Derecho de Acceso a una Vida Libre de Violencia y a la Integridad Personal.   

 

La REDIM expresa su preocupación por la normalización de la violencia contra las mujeres y las niñas en diversos espacios como el hogar, la escuela y la comunidad.

 

Así se demandan garantías de seguridad y atención de las víctimas, así como brindar el seguimiento y apoyo psicológico necesario en todos los casos.

 

Por otra parte, los defensores de infancia demandan un Diagnóstico y Programa nacional sobre las distintas expresiones de violencia contra niñas, niños y adolescentes en México.