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Para el próximo año se prevé un impuesto de un peso por cada litro de productos lácteos saborizados, por lo que leches con sabor, como Hersheys, Nesquik y todas las que incorporen azúcar durante su proceso de fabricación estarán sujetas al nuevo impuesto.
Tales como la leche de coco, de almendra, deslactosada, pasteurizada, ultrapasteurizada, evaporada y deshidratada.
En la Resolución Miscelánea 2017 se estableció que productos lácteos y productos lácteos combinados están afectos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) “aplicable a bebidas saborizadas cuando en su proceso de elaboración se disuelvan azúcares en agua”.
“En la enajenación o, en su caso, en la importación de bebidas saborizadas que contengan cualquier tipo de azúcares añadidos, se aplicará una cuota de un peso por litro”, establece el artículo 2, fracción I, inciso G de la Ley del IEPS.
El artículo 3, fracción XVIII de la Ley define las bebidas saborizadas como “las bebidas no alcohólicas elaboradas por la disolución en agua de cualquier tipo de azúcares y que pueden incluir ingredientes adicionales tales como saborizantes, naturales, artificiales o sintéticos, adicionados o no, de jugo, pulpa o néctar, de frutas o de verduras o de legumbres, de sus concentrados o extractos y otros aditivos para alimentos, y que pueden estar o no carbonatadas”.
En el mercado existen una gran variedad de productos en los que la leche es sólo un componente, por lo que deben reunir especificaciones establecidas en la regulación sanitaria y comercial. Dichos productos son denominados productos lácteos y productos lácteos combinados y contienen azúcares añadidos disueltos en agua.
No aplica lo señalado en el párrafo anterior, cuando para la elaboración de productos lácteos y productos lácteos combinados se añadan azúcares por medio de procedimientos distintos a la disolución en agua.