Porque cuando las hijas se pelean, las mamás entran al quite, pero como eso no es suficiente, los perros también se pelean.

Así fue este vergonzoso momento de dos familias estadounidenses en el que ni las mascotas pudieron controlarse.

Pero no nos confundamos, los animales no son los salvajes, fueron las mujeres del video que ante una contienda de chicas, lograron convertirla en una riña digna de ser llevada al ring.

SDP