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Esta es la historia de Kayson, un niño de apenas 6 años, que se llevó el susto de su vida al subirse a la montaña rusa en un parque de diversiones de Texas.

Lo que pintaba para ser un día maravilloso entre padre e hijo, se convirtió en una noche de terror cuando el cinturón de seguridad del pequeño falló, desvaneciéndolo a la parte inferior del carro.

Para su fortuna, su padre lo acompañaba en ese momento y logró subirlo hasta el asiento y sujetarlo hasta que el juego terminó. No sin antes filmar la expresión de pánico del niño.

"¡Lo peor es cuando el chico al final del trayecto me dijo que sabía que había sucedido a veces!", contó el padre.

El video se viralizó rápidamente y la indignación ante el operador del juego por parte de usuarios de redes sociales no se hicieron esperar.