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Cuernavaca, Morelos.- En México no existe la cultura ni las condiciones para reducir a seis horas la jornada laboral como en otros países, aseguran líderes empresariales de la capital morelense, quienes propusieron antes de aplicar esta medida en el país, que se deben de analizar a detalle factores como el social, financiero y económico.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), los mexicanos trabajan 8.5 horas al día, mientras que el promedio de los suecos es de 6.2 horas por jornada laboral.
Respecto a lo anterior, Antonio Sánchez Purón, consejero nacional de la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servitur), señaló que antes de aplicar este sistema laboral en México, se tendría que realizar una adecuación integral de la Ley del Trabajo.
En un principio podría ser viable, sobre todo por los factores que menciona en el estudio sobre la productividad de los trabajadores, “la gente podría estar más reconfortada al otro día y poder ser más productiva”, dijo.
“Se tendrían que hacer muchas adecuaciones para que los resultados se reflejen a favor de los empresarios en su productividad y de la clase trabajadores, de lo contrario, se tendría un efecto negativo y repercutirá en el crecimiento del país”, aseguró.
Por su parte, Aristóteles Martínez Mondragón, consejero nacional de Canacintra, descartó que la propuesta de disminuir las jornadas laborales a seis horas pueda tener el mismo efecto que en los países europeos.
Por lo anterior, propuso que se debe de analizar el tema en México en donde se tome en cuenta a la clase trabajadora, al sector empresarial y público en general para evitar que sea un efecto negativo que impacte en el crecimiento de las economías de los estados.
Ángel Adame Jiménez, vicepresidente de la Canirac, recordó que es un tema que diversas organizaciones han puesto en la mesa, pero consideró que se debe de revisar de manera minuciosa y analizar el tema financiero, económico y social.
“Es un tema que se tiene que analizar y tomar determinaciones al respecto, si las variables dan a favor; adelante, se tendría que ver si perjudica o beneficia al sector empresarial y a la clase trabajadora, de lo contrario podríamos perder productividad y miles de empleos”, concluyó.

"No tenemos las mismas costumbres y la cultura que esos países, en México, los trabajadores no tienen las mismas ideas que los europeos, cuántas veces a las empresas del sector privado y público se les demanda por supuestos despidos injustificados.”  Aristóteles Martínez Mondragón, consejero nacional de Canacintra

 

Por:  CARLOS SOBERANES  /   [email protected]