1.
Con 29 bienes mexicanos inscritos en la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural y uno más propuesto en la categoría “mixto”, para la reunión del Comité del Patrimonio Mundial (ambos UNESCO), que se llevará a cabo entre este 2 y el 12 de julio en Cracovia, Polonia, nuestro país se torna “el ganador” de un concurso jamás echado a andar como tal -porque ni la naturaleza ni las culturas compiten entre sí-, sin que esta súper información genere “cacareo tenochca ininterrumpido”, como debiera ser. En lugar de eso, las cifras quedan como siempre “a resguardo” de los especialistas, sin que nadie más de los “escuchables” promueva fiesta mayor. Y por favor no piense usted en los anuncios de TV que derraman almibarado folclor combinado con discurso político-ligth. No se trata de eso, se trata de que somos “Candiles de la calle…”, no en balde existe aquel dicho que reza que Dios se equivocó al llenar a México de maravillas, y que viendo lo “generoso” que había sido (se le pasó la Mano), puso aquí a los mexicanos para compensar.
Pero la culpa de tal indiferencia es de todos, no sólo de los políticos ni de los medios, incluidos los morelenses, quienes hablamos de la “Eterna Primavera” sin averiguar  de dónde viene el lugarsazo común, porque además de no cuidar monumentos, calles y barrancas, tampoco hacemos nada por conocer lo propio, que incluye “harto trabajo manual” de nuestros antepasados, situado en un entorno que en esta época de lluvias está luciendo verdores que pasman el corazón de cualquier televidente acostumbrado a los más rebuscados efectos visuales propios de la época.
Aunque hay por allí algunas excepciones, hay quien sí promueve a la Madre Naturaleza local, ahí tiene usted a la Psic. Beatriz Ramírez Velázquez (Secretaria de Educación en esta administración), quien nos envía por whatsapp, a varios de sus contactos, sus amaneceres fotografiados sin truco, con la idea de que gocemos de las vistas naturales del cielo y el humeante volcán que le toca ver de frente cada día. Increíble la consciencia que genera esta mujer desde hace más de tres años, una consciencia que versa sobre la dinámica celeste, misma que incluye verdaderas narrativas que van del drama al sosiego, sin dejar de lado las interesantes relaciones que se dan entre las formas y el color naturales.

2.
En Morelos existen 6 sitios arqueológicos abiertos y custodiados (los más conocidos Xochicalco y Teopanzolco), pero sépase usted, que son 1034 los que tiene inventariados el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). ¿Nos espanta que sólo 6 estén disponibles para el “turismo cultural”? Pues ahí le va la cifra más escalofriante de la eterna pobreza de la economía cultural: ¡de los 50 mil sitios arqueológicos que se conocen a lo lago y ancho del país, sólo se promocionan y custodian 180! El Delegado del INAH en Morelos, Antrop. Víctor Hugo Valencia Valera, me dice al respecto: “Somos un país con una gran riqueza de pasado prehispánico, pero los sitios arqueológicos son como los hijos, si no se asegura su atención y conservación deben mantenerse como están, no debe arriesgarse a que se pierda lo que está entre el monte y la maleza.”
 Aprovechando “el viaje” le pregunto por Chimalacatlán, sitio elevado del estado desde el que se miran también las entidades vecinas, Puebla y Guerrero, y me confirma que el lugar es bellísimo, pero que no está abierto al visitante porque los terrenos son ejidales. Añade que Mario Córdova es el especialista que ha trabajado desde hace 10 años en la zona, tratando de demostrarle a la población que esas moles de piedra monolíticas son parte de una importante fortaleza prehispánica. Añade que el INAH bajó recursos vía SEDESOL (programa de empleo temporal) entre el 2012 y el 2014, pero que para que la zona se conozca más hace falta arreglar el camino y una programación aún no planeada con las autoridades competentes”.  
Como a Valencia Valera también le toca dar seguimiento a la normatividad del Centro Histórico -controvertido asunto entre nuestros queridos amigos Víctor Cinta (qepd) y Carlos Lavín, colaboradores de estas páginas- complementa: “Da gusto ver que se recuperaron las calles Nezahualcóyotl, Alarcón y Jorge Cázares, pero hace falta insistir en la limpieza y el exceso de anuncios que nos afean la zona. En agosto de 2014 se logró la Declaratoria del Centro Histórico que define legalmente la poligonal que la circunscribe y hoy se trabaja en la prospectiva para el decreto federal”.

3.
Para terminar esta entrega, quiero felicitar a quienes nutren y arman “El Tlacuache”, suplemento cultural que se ha mantenido informando al lector desde hace 18 años. El antecedente del impreso se llamó “Tamoanchán” y su responsable fue el periodista Efraín Pacheco Cedillo. Luego lo fue Don León García Soler, ya con el nombre del animalito, hasta que el periódico a su cargo desapareció y el suplemento pasó a ser digital.
La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología le otorgó el Mérito Estatal de Investigación 2014 en la Subcategoría de Divulgación y Vinculación y hoy, en su tercer apadrinamiento aparece de nuevo impreso. Para mayor información búsquelo en Facebook porque allí escriben muchos interesados en el patrimonio y la cultura locales con la idea de contagiar su amor por lo mejor del estado. FIN

Por: María helena Noval /  [email protected]

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