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1.Imagínese usted, querido lector, la siguiente escena: en el centro del cuadrilátero una musculosa, aceitada y bien nutrida luchadora llamada “SHCP”, en la contraesquina  una noqueada atleta llamada “Cultura”, a la que una vez más, ni el añejo entrenamiento en resistencia le sirvió para ganar la pelea. 
Sirva la metáfora para presentar un escenario que se aclarará en diciembre, cuando se anuncie si pasó como tal el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, pues hace unos días se anunció una posible disminución de 9.3 % con respecto al ejercicio del presente año, que fue de 12 mil 914 mdp.
A esta tendencia decreciente del presupuesto hay que añadirle la pérdida desde hace un par de años, del llamado subsidio piso que le daba 34 mdp anuales a cada estado de la República, lo cual habla del poco interés del gobierno peñanietista en el fortalecimiento de la llamada Economía Cultural.
No hace falta ser doctorados en planeación financiera para entender que de este modo la recién nacida Secretaría de Cultura tendrá que hacer malabares con su esmirriado presupuesto. Según cifras oficiales, el sexenio comenzó con 20 mil 292 mdp y si para el 2018 ofrece cerca de 111 mil mdp, la dependencia tendrá que inventarse una  “reingeniería” financiera que incluya ¡sólo 6 mdp! (sí, leyó bien), para el fomento a la lectura.
Consulte en la web los rubros a los que se destinan los dineros y verá que a quienes nos gusta pensar en el sector, definitivamente nos tocará cantar en lo que resta del sexenio aquella de perritos que decía: “De los 10 que yo tenía, de los 10 que yo tenía, nada más me quedan 1,1,1,1,1…” . 
Qué desgracia que en un país tan rico en creatividad y patrimonio cultural como el nuestro, nos toquen políticos que sigan pensando que la cultura no es rentable, que no es inversión productiva y sigan dejando las migajas de un presupuesto que mejor destinan a obras como las del “socavón”. 
2.Como los artistas están acostumbrados a la organización gremial desde tiempos inmemoriales y desde los sismos del 85 todos aprendimos a reconstruirnos en gran medida con base en la voluntad ciudadana, ya se están organizando eventos, colectas, subastas y actividades de apoyo a nuestros hermanos que sufrieron los embates de la Naturaleza en el Istmo de Tehuantepec. 
En Cuernavaca este viernes 22, desde las 10 de la mañana, en Casa Tikal (Comonfort 13 bis, centro) se estarán vendiendo obras gráficas de varios artistas a precios muy accesibles. Los solidarios son Miguel Ángel Madrigal, Diana Tamez, Precaución Pineda, Lalo Lugo y Ana Rojas, además de Cisco Jiménez, quien organiza y ofrecerá 50 linograbados con la leyenda “Juchitán” en mil pesos. El donativo irá a parar a Pro Oaxaca, Fundación del Maestro Francisco Toledo, quien ya sabemos se ha distinguido por ser sumamente solidario con sus paisanos.
3.ICOMOS México (Comité Nacional del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Históricos) es un organismo de la UNESCO que se dedica, sin fines de lucro, a la conservación del patrimonio cultural de la humanidad y duele ver que está pasando por el peor momento de su historia reciente, me refiero al capítulo 2010-17. El Gobierno de la CDMX, a través de su Oficialía Mayor le quitó amañadamente al organismo el inmueble que ocupaba en la calle de Monterrey, en la Colonia Roma Sur, obedeciendo a intereses particulares y pasando por alto que existe una Ley de Cultura y Derechos Culturales que obliga a los gobiernos del país a facilitar el acceso a la cultura a los ciudadanos.  
Lo bueno es que su valiente directora, la Dra. Graciela Mota aclara mediante correo dirigido a cientos de interesados, que tiene plan de trabajo para continuar con la noble vocación que la ha distinguido como experta en el ramo. Sin sede por el momento, ICOMOS MÉXICO queda a disposición del público en su página web www.icomos.mx su correo icomosmexicano@gmail.com y en FB. 
4.Aprovecho el breve espacio que me queda de esta columna pensada cada semana en función de la vida cultural del estado, para dar las gracias a quienes se han tomado la molestia de mostrarme su apoyo incondicional por el cambio de nombre con el que firmo los textos de mi autoría. Duele dejar de ser quien se ha sido, pero me consuela saber que vendrá el tiempo de sanar. FIN

Por María Helena González López

helenanoval@yahoo.com.mx