1.“En 2016 el Lic. David Vázquez Licona, subdirector de Formación Artística y Cultural de la Dirección General de Atención a la Comunidad Universitaria, quien hoy funge como Asistente Ejecutivo en el INAH, me invitó a hacer una exposición individual, en el marco del Sexto Festival de las Culturas del Mundo, en el Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA), de los batiks que realicé en Indonesia, piezas que monté con gente de la facultad de arquitectura, en ese museo, el 27 de septiembre. La muestra titulada “Suspiros” se terminó el 5 de octubre. Yo ya estaba estudiando en España y quedaron de entregar la obra a la embajada de Indonesia al día siguiente, pero esto no se realizó hasta el 24 de octubre. Omar Nava Pineda Jefe de Atenciones Culturales era el encargado de llevarla. Pontianus Dedy recibió la obra en la embajada de Indonesia y me comentó que sólo estaban entregando 9 de las 16 piezas montadas por mí. Al hablar con Nava, me dijo que iba a regresar a buscar las 7 piezas faltantes. El 8 de noviembre recibí una notificación que decía que mi obra estaba extraviada y que solicitaban mi comprensión ante la ocurrencia de dicho evento. Sin más. Luego platiqué con ellos varias veces, pero nadie sabía donde estaban los cuadros y por lo tanto pedí que me los pagaran. Vázquez Licona ofreció pagarme una mínima cantidad. Luego vino la parte legal, a cargo de la Lic. Dulce Romero Mier y Teherán, quien consultó a un perito valuador para corroborar los valores de mercado de mi obra. Ella los citó en INDAUTOR -en donde ya estaban registradas mis piezas-, pero hasta el momento y después de casi 2 años de buscar una solución, no se ha logrado que la UNAM resuelva el pendiente. 
“En el consulado de México en España hice una denuncia y mi representante legal hizo otras dos denuncias en la CDMX, además de la queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. La mitad de las piezas pertenece a colecciones privadas y el valor de las mismas asciende globalmente a $7550 DLS, según el perito Jorge Luis Perezcano Vicens, Corredor Público Número 7 del Estado de México. La carpeta de investigación es NA/CDMX/SJAI/0000110/2017.”
2.Lo anterior es parte de la conversación que sostuve este sábado con Llaneza Arias Medellín, artista nacida en Cuernavaca hace 34 años, quien actualmente busca oportunidades de trabajo en Mallorca, España. Egresada como comunicóloga del ITESM campus Morelos, Llaneza cuenta con un Master en Composición de Cine de la Escuela Superior de Música de Cataluña y uno en Realización y Diseño de Programas de Televisión de la Universidad Complutense de Madrid, pero además de músico compositora, también es artista plástica. Ha expuesto en el Centro Morelense de las Artes, dependiente de la Secretaría de Cultura estatal (de donde también es egresada), la UAEM, la Catedral y el actual Museo de la Ciudad de Cuernavaca -MUCIC-, entre otros sitios.  Lo interesante de su obra artística radica en que mezcla la tradición del batik indonés con los teñidos naturales de las culturas prehispánicas.
3.Y esta historia debe alarmarnos porque demuestra una vez más que los creadores mexicanos se encuentren en la INDEFENSIÓN total cuando las instituciones que se nutren con sus colecciones las manejan con irresponsabilidad. Existen el MARCO LEGAL y el PROTOCOLO a seguir para el manejo, traslado y aseguramiento de las colecciones “de clavo a clavo”, pero como los PRESUPUESTOS no alcanzan para embalaje profesional, personal y transportes especializados surgen la improvisación y peor aún, el descuido y el robo de piezas. Lo que sigue son los abusos de autoridad y la falta de respeto a la creación de quienes, confiando en el prestigio de las instituciones, deciden colaborar en la tarea de promocionar el arte mexicano. 
Por otro lado, tratándose de un asunto que involucra diplomacia cultural, la máxima casa de estudios deberá hacer lo procedente para limpiar su nombre, dado que en este caso existen convenios y gestiones entre tres países involucrados.
3.Finalmente, Arias Medellín también busca alertar a sus colegas: “No tengo los recursos para ir a México y estar pendiente del caso. El 19 de diciembre del 2017 hubo una junta de avenencia, se presentó el peritaje, pero no se llegó a ningún arreglo. El 29 de marzo de 2018 el Lic. Mario Gilberto Gaytán Zamudio, representante de la UNAM tampoco ofreció ninguna solución. La obra no estaba asegurada, pero espero que siendo artista emergente como muchos otros, ninguno de mis colegas tenga que sufrir esta experiencia. La UNAM debe cumplir con su labor ejemplar y resarcir el daño pagándome las piezas que se robaron”, concluye la creadora. FIN.

Por: María helena gonzález / [email protected]
 

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