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1.Lizette Arditti vive en Tepoztlán y por el entorno que le es dado contemplar desde hace muchos años en ese majestuoso lugar, se ha dado a la tarea de pintar exquisitos paisajes que podremos ver en la Galería del Colegio Cristóbal Colón de Cuernavaca (Ave. Morelos 345, Centro) desde este viernes 1 de septiembre, a partir de las 6 de la tarde. La muestra se inaugurará con un concierto del Coro de Santiago, dirigido por el Maestro Marco Antonio Castro, que se oirá como si cantaran los mismísimos ángeles, por lo que queda usted invitado, querido lector, a pasársela muy bien esa tarde.
Durante la selección de obra el Maestro Edgar Assad (curador), la maestra Arditti y una servidora platicamos sobre las influencias del pintor franco-chino Zao Wou-Ki, del romántico alemán Caspar David Friederich y del zacatecano Manuel Felguérez en su pintura, pero sobre todo le comparto que Assad y yo salimos de su taller quitándonos el sombrero por el compromiso que ella tiene consigo misma vía su vocación artística.
Créame que la maestra es de las meras buenas pintoras del estado (también es psicoanalista) y que yo agradezco profundamente que me vaya a permitir dar visitas guiadas por la galería de “La Colón”, porque quiero mostrarle al público cómo transita entre la mímesis o copia realista del paisaje, la interpretación del mismo y la rica abstracción de manera natural.
Arditti está convencida de que el arte sirve para mover fibras emocionales y trabaja a partir de una observación que va de afuera hacia adentro, sin dejar de lado lo que el propio material le dicta hacer, por lo que podemos decir que también es una maestra de la arte-terapia, capítulo poco explorado del mundo espiritual sobre el cual hay mucho que decir. 
2.Ese mismo día, pero a las 7 de la noche se presentará en el Museo de la Ciudad (MUCIC) un libro sobre la obra del reconocido artista morelense Cisco Jiménez. En la misma participaremos el ex profesor del Centro Morelense de las Artes Gustavo Pérez Monzón, la crítica de arte Blanca González Rosas (revista Proceso), el Director del Instituto de Cultura de Cuernavaca Lic. Hugo Juárez y una servidora.
Valga adelantarles que el libro, publicado por Porrúa, el Ayuntamiento de la Ciudad de Cuernavaca, su Instituto de Cultura y la Asociación Colección de Plásticos y Plasticidades se armó a partir de una recopilación de breves textos de John Spencer, Carla Stellweg, Massimo Audiello, Jimmie Durham, Blanca González y Amaury Colmenares con el objetivo de acompañar el voluminoso despliegue visual del mismo, lo cual se agradece mucho, porque presenta clara y objetivamente los alcances, a través del tiempo, de la obra de un propositivo creador posmoderno.
¿De qué hablan los que allí escriben? De las relaciones entre el arte popular, la pintura y el arte objeto; de una pintura que dejó de hacerse sobre soporte tradicional y de una particular estética transgresora (por obscena) que se ha venido dando en un México que vive una violencia inaudita.
Cabe recordar que después de haberse visto una retrospectiva suya en el Borda hace más de un año, Cisco expuso sus radiograbadoras en el MUCIC y que algunos de esos aparatos recreados en barro fueron el resultado de la colaboración con las artesanas María Meralda y Carmen Camilo Ayala de San Agustín Oapan, Guerrero. 
Entre otras cosas diré ese día que Cisco Jiménez no es el Basquiat mexicano como se ha venido diciendo y que si aquellos huaráches y tacones suyos de etapas anteriores me sorprendieron por su economía de elementos, hoy su barroquismo y su trabajo conceptual me deja aún más con la boca abierta. 
Por favor ese día no se olvide de saludar a doña Griselda Hurtado, su mujer, que es como la Olga de Rufino Tamayo, o la Bertha de José Luis Cuevas, incansables promotoras del arte de sus parejas y en el caso de la Hurtado de otros en la entidad.
3.La semana pasada falleció Don Jesús Pérez Uruñuela y digo DON con todo el acento en la palabra que implica un noble origen, porque el conferencista se dedicó a rescatar el olvidado trabajo del artista de origen valenciano Salvador Tarazona, quien pintara 43 cuadros sobre la historia del estado que terminaron embodegados por el ayuntamiento local, después de haberse resguardado durante largo tiempo en el Palacio de Cortés y haberse expuesto dos de ellos mucho tiempo en el Jardín Borda. 

Don Jesús fue fundador del Consejo de la Crónica de Cuernavaca y del Seminario de Cultura Mexicana capítulo Morelos que dirige nuestra amiga Lya Gutiérrez Quintanilla, quien nos cuenta que se le hará un homenaje en el MUCIC.  Después de haberse retirado como funcionario público Chuchito se dedicó, por puro amor al arte, a la investigación y la difusión de la historia de la entidad incluida la gesta de Emiliano Zapata. Su carisma y amabilidad nos harán recordarlo siempre como un inigualable actor de la vida cultural de la entidad. Descanse en paz. FIN

Por María helena Noval

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