1.En más de una ocasión, el gobernador Graco Ramírez ha hablado de la bondad del trabajo en red, de la transversalidad entre las dependencias de gobierno, no obstante y de acuerdo a lo que hemos venido observando en días pasados, el clima político actual no favorece el trabajo colaborativo. La inexistencia de diálogo entre los ejecutivos estatal y municipal se ha tornado no sólo un dolor de cabeza para el ciudadano, sino un reto para sus subordinados, quienes tendrán que poner en práctica su máxima sensibilidad política en medio de la crisis económica que enfrenta el estado.
En el sector cultural las acciones deberán gestionarlas la secretaria del ramo y el Director del Instituto de Cultura de Cuernavaca (ICC), Cristina Faesler y Hugo Juárez  respectivamente; de sus voluntades dependerán en gran medida el brillo del turismo especializado y el impacto de la cultura entre la gente.
El Ayuntamiento encabezado por el Señor Cuauhtémoc Blanco Bravo cuenta con un Consejo Municipal de la Cultura y las Artes, el mismo está integrado por un secretario, tres regidores y cinco consejeros ciudadanos, entre ellos Enrique Cattaneo y Cramer (director de la Facultad de Artes de la UAEM), Jesús Quintero Arellano (director del Teatro Ocampo), Luis Lavat Guinea (director del CMAEM), Víctor Hugo Valencia Valera (delegado estatal del INAH) y su servidora. Se entiende que cada uno, desde su área de expertisse está dispuesto a hacer los enlaces entre la institución o sector que representa y el ayuntamiento, pero a Hugo Juárez, como enlace con el presidente municipal le tocará convencerlo de que un tema en el cual no es experto puede acarrearle grandes logros sociales.
2.El martes pasado, durante su primer informe como titular del Ayuntamiento, Blanco Bravo informó:
“Casi 30 mil personas han sido impactadas/beneficiadas con eventos y talleres en Cuernavaca, gracias a la promoción cultural, aclarando, que esta cifra se refiere tanto intramuros, en el  MuCiC, y extramuros, en la ciudad de Cuernavaca. Se destacan Cauduro, Gráfica Contemporánea, el Congreso de Reflexión Histórica (en colaboración con la Facultad de Artes de la UAEM), la gala lírica, las más bellas plegarias (en la Catedral de Cuernavaca) y el Día Internacional del Rock; títulos que explicitan que Cuernavaca promueve una sociedad incluyente y solidaria.
Las ferias y fiestas patronales han recibido la música y amenización de sus celebraciones con la Orquesta Soleados, totalizando unos 6 mil beneficiados que viven y promulgan la identidad de ser cuernavacense.
El MuCiC opera, básicamente, desde tres vertientes: las exposiciones (plásticas, básicamente), los eventos escénico-musicales y los talleres-conferencias.
- 47 exposiciones plásticas han sido presenciadas en el MuCiC durante el 2016, alcanzando una cifra de 10 mil asistentes solo el día de sus inauguraciones. 2 mil personas han estado presentes solamente el día de su inauguración. Los artistas plásticos cuernavacenses siguen considerando y posicionando al MuCiC como el museo por de los artistas plásticos locales por antonomasia.
12 mil espectadores han aplaudido algún evento escénico-musical en el MuCiC. El Mago de Oz, Con los pies en el aire (celebración del Día Internacional de la Danza),  la presentación del libro Joan-Juan y el concierto-homenaje a la soprano María Luisa Rangel despuntan por su aforo en el patio central del MuCiC.
El taller de Música, los Cronistas de Cuernavaca y el Coro Fulgencio Ávila Guevara son algunos de los grupos culturales y artísticos que sesionan y/o ensayan en el MuCiC, esto es, siete grupos y un ejecutante de piano del CMAEM,  totalizando 221 alumnos mensualmente durante todo el 2016.”
3.Se aplauden tales logros del ICC en medio de la crisis, pero también reconocemos que quedan tareas pendientes. Tal vez la mayor es la adquisición de acervo para el MUCIC, éste dependiente de la claridad de su vocación. He dicho y diré que un museo sin acervo no se puede llamar museo.
Cualquier ciudad del mundo cuenta con un escaparate en el que el espectador puede encontrarse con la obra producida en la localidad, con la especificidad de su historia. Que un Museo de la Ciudad funcione como galería no es lo ideal. Las galerías son otra cosa. En una ciudad en la que abundan los artistas, en la que existen dos grandes escuelas de formación de creadores debe haber una colección representativa, un espacio en el que se genere identidad.
Sabemos que no hay recursos para adquirir patrimonio. Será tarea de quienes laboran en el Instituto buscarlos. La otra gran tarea pendiente es la realización del inventario de las esculturas que adornan la ciudad.  Del mismo deberá nacer la reflexión sobre el espacio público, la pertinencia de dejar o remover algunas piezas: la fachada de la ciudad no puede seguir dependiendo de la política cultural nunca anunciada, pero sí sustentada en las donaciones.

Por: María helena Noval / [email protected]

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