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1.
Durante mucho tiempo se nos ha contado que fue un vil pleito de cantina la razón del asesinato, hace cien años, de Eufemio Zapata Salazar, pero su sobrino biznieto Edgar Castro Zapata, con quien platico esta tarde de domingo por teléfono, me cuenta que en próximos días dará a conocer en Cuautla documentos que prueban que más allá del relato aparecido incluso en los libros más respetados sobre el tema -como el de John Womack-, la historia puede leerse de otro modo y esto tiene que ver con una traición que Eufemio descubrió le harían dos de sus seguidores más allegados.
Castro Zapata, reconocido entre los cronistas e historiadores del estado no sólo por ser pariente del mal llamado Atila del Sur, sino por dedicarse a estudiar la historia del zapatismo, publicó en la “Revista Relatos e Historia de México” el pasado mes de junio lo siguiente:
“Cuando lo mataron, Eufemio era general y jefe de la Plaza de Cuautla. Era el segundo al mando del ejército sureño y pieza clave contra la estrategia de cercar a Zapata (a quien lograron asesinar en abril de 1919)… su subordinado, el general Sidronio Camacho, y su secretario particular, Napoleón Caballero, fueron cooptados por los generales Cirilo Arenas y Vicente Rojas poco antes de la muerte de Eufemio. Ellos enviarían un telegrama al subsecretario de Guerra de Carranza, Agustín Castro:
“Tepextlipa, Méx.- Vía Ozumba.- General Subsecretario de Guerra.- Muy urgente.- Tenemos la honra de participar a usted que en estos momentos, 9:AM:, incorporóse procedente (de) Cuautla, Morelos, general Sidronio Camacho al frente de 25 hombres, entre ellos (el) coronel Julio Díaz y Napoléon Caballero, que desempeña puesto de secretario particular de Eufemio Zapata.
“A Camacho lo invitamos para unificarse y la invitación llegó a manos de Eufemio, por lo que entabló ayer por la tarde un combate entre las fuerzas de dichos ‘jefes’, resultando muerto Eufemio Zapata, de tres balazos que recibió.
“La hora del combate fue la una de la tarde; todos los incorporados vienen montados y armados. Por oficio remitímosle detalles y lista correspondiente.- Saludámosle respetuosamente.- General Cirilo Arenas.- General Vicente Rojas.”
Lo que se deja ver aquí es que la invitación era para pasarse a las filas de Pablo González Garza, General Constitucionalista que hizo un matadero horrible de zapatistas en nuestro estado, especialmente en Tlaltizapán. Como Eufemio encaró a Sidronio con documentos probatorios, fue herido cerca del Rancho San José. Lo llevaron a su casa en estado de agonía y allí falleció, por lo que el Presidente Municipal de Cuautla, Salvador Romero, le envió a su hermano Emiliano un telegrama firmado con la leyenda que todos conocemos “Reforma, Libertad, Justicia y ley” informándole los tristes sucesos.
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Sobre estos asuntos y otros más hablarán varios expertos el próximo martes 8 de agosto, pues se cumplen 138 años del nacimiento de Emiliano Zapata. Como la  Jornada Zapatista se llevará a cabo, a partir de las 17 horas, puede usted llegar al museo del INAH desde antes, pues se expondrán objetos personales y fotografías de Eufemio Zapata que nunca se han visto. En la Jornada participarán: Carlos Gallardo Sánchez con una ponencia titulada “Zapata para niños”, Carlos Barreto Mark presentará “Canto con Historia”, Arturo Ríos Ruiz narrará “Anécdotas de Emiliano Zapata”, Carlos Barreto Zamudio demostrará la “Vigencia del Zapatismo” y como ya dijimos Edgar Castro Zapata expondrá “A Cien Años de la Muerte de Eufemio Zapata Salazar”. El moderador será el periodista Roberto Enrique Rodríguez Guerrero, quien edita “Desde la Torre”, periódico digital. El Museo Histórico del Oriente de Morelos “Casa de Morelos” se ubica en el Callejón del Castigo 3, Centro de Cuautla. Informes 735 352 8321.
3.
Por otro lado, quiero hacerle a usted, querido lector, la súplica de que no se deje engañar por los políticos oportunistas que seguro se apropiarán desde el año entrante de la imagen de Zapata. Ya verá usted que si no se agarran de su discurso (adaptándolo a su gusto) se peinarán el bigotote con gomina y hasta traje de charro y puro estrenarán, pues estaremos en plena época preelectoral.
Esto lo digo por cuestiones de amor propio, que no es puro ego e incluye la noción de orgullo nacional. Y es que en 2019 se estarán cumpliendo 100 años del aniversario luctuoso del morelense que dijo “La tierra es de quien la trabaja”, aquél que propinó catorrazos en serio en la Hacienda del Hospital; el guapo que rompió esquemas de todo tipo, comenzando por vestirse a la usanza charra, que era moda de los hacendados a quienes desafiaba. Y como además se hacía retratar por fotógrafos afamados y en virtud de que muchos artistas -como los creativos del grupo ASARO de Oaxaca- han resignificado su imagen, es uno de los mexicanos más famosos del mundo.
Ya en el número 3 de la calle Rufino Tamayo, aquí en Cuernavaca, se planea proyectar su imagen y memoria “desde Morelos para el mundo”, lanzándolo como una marca comercial, lo cual podría generar una especie de ícono vacío, presente en todo tipo de objetos comerciales (playeras, tazas, delantales, vajillas, zapatos, bolsas, etc.), cosa que aún no sé si les hubiera gustado a Frida Kahlo -a la que ya le aplicaron el truco de la fridomanía- y a Don Miliano, pues ninguno de los dos sabía de los dineros que se generan con el uso de la imagen de las celebridades y los derechos de autor.
4.
Según los que saben, la historia deber servir para reflexionar sobre la vigencia de los ideales. A Zapata le preocupaban la situación del campo y la pobreza. Nada más. Y que quede claro, porque le cuelgan un montón de milagritos en los que ni siquiera pensó. Y sobre todo, “La Historia” debe servir también para pensar en la pertinencia de generar una “historia oficial” que enardezca de verdad el orgullo nacional, ahora que la señora de la toga blanca (óleo sobre tela pintado en la década de los sesenta por Jorge González Camarena que representa a La Patria) anda desgreñada y decaída. FIN

Por María Helena Noval

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