1.Adoptando un amplio abanico de posibilidades expresivas, quienes se dedican al arte en Cuernavaca se han distinguido desde tiempos inmemoriales por buscar desesperadamente la manera de exponer y vender obras al público local; no obstante, ni en la ciudad capital, ni en sus municipios se da la posibilidad de exhibir todo lo que aquí se produce, puesto que carecemos de los espacios públicos y las políticas culturales necesarias.
Es por eso que desde los años 70 se comenzaron a generar los llamados espacios alternativos del arte, algunos dedicados a la venta de comida o algún otro objeto como modus vivendi (restaurantes y cafés que exponen y venden obra).  Parte de la historia de estos lugares la abordo en un texto de próxima aparición dedicado a la historia del arte en CUERNAVACA, en el que además afirmo que es significativo que no haya existido hasta el momento ninguna galería perdurable en el estado, lo cual habla de un coleccionismo de obras de arte que no se sostiene, a pesar de los esfuerzos de los aristas y los promotores de arte de la entidad.
2.En contra de esta inercia, la Galería NM Contemporáneo (Juan Ruiz de Alarcón 13, esq. Rayón), de Carmen Rosa Vega ha sido un buen ejemplo de perseverancia. René Díaz, fundador de “La (P)residencia”, uno de los espacios alternativos más interesantes de la actualidad, impartirá un curso trimestral de historia de la pintura allí entre enero y marzo (informes: [email protected] y [email protected]) para poder mantener la sinergia entre sitios dedicados a la reflexión estética y sostener el propio en el departamento que renta en el centro de la ciudad.
El mismo esfuerzo de afanes colaborativos caracteriza a la incansable Ana Rojas, distinguida promotora de estampa artística en su Laboratorio de Arte Múltiple LAMULI (por cierto, dicen que la plaza recién remodelada en donde se encuentra el taller-galería es del gobernador Graco Ramírez y eso no es cierto) y por ello es la editora de gráfica más importante de la ciudad, después del maestro Enrique Cattaneo.
NM abrió sus puertas este viernes al público para mostrar lo más reciente de la cada vez más joven Elisa Cano, una artista hecha y derecha de 84 años de edad interesada antes que nada en la constante experimentación con nuevas técnicas y materiales. De ella podrá usted ver arte-objetos construidos con fragmentos de textiles que sustituyen el tradicional objeto pictórico, pero también dos sensacionales esculturas abstractas que recuerdan los lenguajes prehispánicos, prehistóricos y la sencillez del abstraccionismo de las vanguardias de principios de siglo. Una delicia los trabajos de la vibrante Elisa Cano, por favor no se los pierda, porque además Carmen Rosa tuvo la puntada de exponerlos en diálogo con las piezas del reconocido artista Víctor Guadalajara, sacándose un diez su curaduría, pues parece que ambos aristas se hubieran puesto de acuerdo para lograr un exquisito montaje.
3.Además de esos espacios, están en el centro los tres que maneja nuestra admirada amiga Griselda Hurtado.  A su pasión y la sensibilidad se debe que cuente ya con una representativa colección de arte contemporáneo de arte morelense y entre los artistas promovidos por ella está Lalo Lugo, de quien hablaremos en próxima entrega. No cabe duda que “Emiliano´s”, “Iguanas Grill” y “Casa Tikal” son ya referentes del arte local y modelos exitosos de empresa cultural, pues abren sus puertas día a día con el ánimo de no dejar morir el interés del público en el arte y la cultura.
4.Recientemente abrió en Acapantzingo la Galería BAAN de Beatriz González Zamora; para entrar hay que hacer cita, lo cual no significa que quien no tiene poder adquisitivo no puede ir a ver la obra expuesta ([email protected]).  Y quiero recomendarle, querido lector, que le dedique un rato de su tiempo a las pinturas de Mónica Mariscal, quien se decanta por los abstraccionismos, en su versión de informal y expresionista. Mariscal prefiere el azul y compone son sus complementarios para lograr deliciosos objetos flotantes que definitivamente alegran el alma.
Este fin de semana se llevó a cabo una vez más el Corredor Cultural Independiente pensado en función del trabajo colaborativo entre 8 espacios dedicados al arte, pero ayer que acudí a visitar el circuito, varios de ellos estaban cerrados. Tache para un esfuerzo que no acabó de cristalizar como debiera por falta de seriedad de los locatarios.
Lo que sí puedo decirles, es que yo me pasé un sábado espléndido en compañía de varios amantes del arte en “El Motivo”, restaurante recientemente abierto por el promotor cultural Octavio Jiménez Mora, frente a la decapitada catedral, en la Calle de Hidalgo. Lo invito a que hagamos tertulia permanente allí, quien quita y se nos pase un poco la pesadez del alma que nos van a generar las campañas electorales que ya vienen. FIN

Por: María Helena González López /  [email protected]