1.Nos envuelve una cortina de humo electorera y patética que impide ver que la vida cultural de la entidad sobrevive a pesar del magro presupuesto federal, estatal y municipal que la rocía. Quienes estamos interesados en el tema ya traemos cara de “what” porque los candidatos están más que perdidos en esta materia, a la que además le tienen terror.
Nos sentimos desorientados ante la incertidumbre, estamos acostumbrados a la orfandad. Hace poco más de 5 años, en tiempos de la campaña del hoy gobernador Graco Ramírez ya estaban los líderes de “Cultura 33” pensando en armar y proponer la Ley de Cultura para el Estado de Morelos que luego se entregó en mano a la secretaria Cristina Faesler (lo sé porque yo estuve allí), pero hoy ya nadie se acuerda y habiendo ley federal nuevecita al respecto, no se escuchan propuestas sólidas y articuladas por parte de los candidatos, ni de sus coordinadores de campaña, no se dice agua va de este asunto que también les da flojera.
Y sí, la semana pasada, el 6 de abril hubo una mesa de trabajo titulada  “Cultura como agente de transformación” coordinada para el candidato Rodrigo Gayosso por el actor Ariel López Padilla, a quien la comunidad morelense no identifica como promotor cultural. En la misma estuvieron algunos gestores conocidos, pero las ideas y las propuestas entre las que se incluyó apoyo a 2 casas de cultura y la creación de un consejo ciudadano de cultura no encendieron el ánimo del público poco nutrido.
No cabe duda de que se necesita más trabajo al respecto, más cabildeo, más liderazgo, y sobre todo más identificación con lo propio, pertenecer es crucial y hacer propio el discurso de por quien se va a votar debería ser el ideal de los aspirantes.
2.En el ámbito federal las cosas no transitan de mejor manera. Esta semana la revista Proceso dedica su artículo principal de la sección Páginas de Crítica (reportaje de Judith Amador Tello, p.74-76) al desinterés político y social de los candidatos en la cultura, cosa que el suplemento “R” del periódico Reforma ya dejaba ver el domingo 1 de abril, cuando entrevistados los coordinadores de campaña de los candidatos a la presidencia de la República manifestaron cómo arrancarían sus campañas: con políticas de continuismo (reformas estructurales José Antonio Meade – Aurelio Nuño), conciliatorias (AMLO - Tatiana Clouthier), mediáticas y modernizadoras (Jorge Castañeda – Ricardo Anaya).
Desde sus “war rooms” salieron las coloridas tablas que hacen públicos los nombres de los integrantes de sus equipos, estando solamente Alejandra Frausto propuesta como encargada de cultura de su gabinete en caso de ganar la contienda. Cabe destacar que de los coordinadores de campaña, el que destaca por estar más cercano al ámbito cultural siendo autor de una veintena de libros sobre cómo se ha manejado el poder en el país -y por lo tanto tener una visión historicista- es Jorge Castañeda.
3.En el reportaje de Proceso Judith Amador Tello entrevista a Carlos Villaseñor Anaya, asesor de la UNESCO quien destaca que cultura es más que arte y patrimonio: “(cultura) es un conjunto de valores, de formas de estar en el mundo que le da sentido al desarrollo”, pero no está en la esfera del interés político porque tampoco le interesa a la sociedad.
Sin embargo –añade-, contamos con una secretaría especializada que nacida en 2015 está obligada a crear y conducir una política cultural nacional. El especialista da la voz de alarma cuando señala que ninguno de los candidatos entiende el tema como un derecho humano que incide en las formas de relación entre los seres. Tampoco se entiende su valor como eje transversal de asuntos tan cruciales como la economía y el desarrollo social. Abunda diciendo que la concepción vasconcelista de la cultura ya no funciona, es decir, si se sigue pensando que la cultura va de un centro productor a un centro receptor estamos mal. Termina señalando que la Agenda 2030 del Desarrollo Sostenible le da un valor específico a la cultura que deben entender quienes aspiran a los diversos puestos de elección popular, pues hoy no alcanzan a verlo a la hora de generar políticas públicas.
4.Este sábado se inaugura, a las 12 del día en La Tallera (Venus 52, Jardines de Cuernavaca) la muestra del artista Erick Beltrán, quien ha desarrollado una serie de propuestas que incluyen collage, videoinstalación, mesas con material reunido a lo largo del tiempo y obra de gran formato. Entre sus intereses la cultura, lo político, la filosofía y la historia del arte, señaladamente el griego. Los telones que contendrá la enorme sala que fuera el estudio del muralista invitan a pensar que se seleccionó esta muestra antológica porque dialogan con los murales de Siqueiros. El tema articulador será el mito de Laocoonte y veremos si el artista puede mostrar la vigencia del mismo para explicar la cultura actual como pretende. FIN   

Por: María Helena González / [email protected]