compartir en:

1.Este jueves 8 de septiembre, a las 6 de la tarde, en el Museo de la Ciudad de Cuernavaca, ubicado en Avenida Morelos, a un costado de la Catedral, se presentará el libro-catálogo resultado de la Primera Bienal de los Volcanes, un concurso de estampa artística patrocinado por la Fundación Noval para el Fomento de la Cultura y las Artes y CONACULTA (hoy Secretaría de Cultura), llevado a cabo el año pasado en 6 entidades del país, en el que se entregaron más de 200 mil pesos a los ganadores que enviaron obra gráfica trabajada en las llamadas “técnicas esenciales” o “gráfica tradicional”. Las más de 200 piezas llegaron a Cuernavaca procedentes de Veracruz, Puebla, Tlaxcala, el Estado de México, la Ciudad de México y por supuesto nuestro estado y el resultado de tan nutrida convocatoria se montó en el mismo recinto en el que ahora estaremos regalando el volumen.
Este ejercicio lo llevamos a cabo la semana pasada en el Museo de la Estampa,  en la CDMX y con el corazón enternecido les cuento que su director Santiago Pérez Garcí y su mano derecha Maru Murrieta, nos acogieron con un gusto enorme, no sólo porque saben que la gráfica requiere de una promoción más incisiva que otras expresiones visuales, sino porque la Bienal de los Volcanes es uno de los pocos concursos del país especializados en estimular la creación de este tipo de obras. Por su parte, Enrique Cattaneo, quien ha desempeñado un papel memorable como Director de la Facultad de Artes de la UAEM,  habló de la historia de la gráfica desde sus inicios orientales (Alda Carrasco, su mujer, quien fuera mi maestra de Arte de la India, China y Japón estuvo presente en su discurso) y Ernesto Alva Franco, ganador del premio mayor de la Bienal narró cómo se dio su vocación y animó a los artistas emergentes que se encontraban entre el público, a seguir por el camino del arte, ya que a veces sí sucede el milagro de que se recompense económicamente la vocación artística.
No omito compartirles, querido lector y lectora, que este jueves me tocará a mí de nuevo hablar desde mi formación como historiadora del arte, de las ventajas de coleccionar “originales múltiples” o “ediciones gráficas seriales impresas” -que son los nombres más correctos para referirse a la estampa artística- porque además de tratarse de expresiones visuales que invitan a disfrutar de categorías estéticas diferentes de la pintura, se convierten en un ideal de inversión económica para los coleccionistas que no cuentan con sumas importantes como para invertir en obra original. Así comenzó mi amadísimo hijo Diego su incipiente colección de obra: insistiéndome en que le consiguiera una pieza del artista local Eduardo Casillas, y eso y otras anécdotas referentes a mi amor por la gráfica les compartiré, a quienes nos visiten para recoger su hermoso ejemplar. En la mesa de presentación me acompañarán los artistas morelenses Benjamín Torres y Anelée Rosell, el encargado del cuidado de la edición Ángel Cuevas y el anfitrión del recinto Hugo Juárez. Y eso me hace feliz.
2.
Se nos va el Maestro Jesús Quintero Arellano del Teatro Ocampo y a pesar de que me da mucho gusto que su carrera como director de foros vaya en ascenso -en Toluca lo esperan para dirigir el Teatro Morelos, al que proyectarán como un escenario de nivel internacional-, también me da tristeza que dejaremos de verlo tan seguido. Del amable maestro QUINTERO no se pueden decir más que cosas buenas: quienes lo hemos tratado desde la época del Instituto de Cultura de Morelos siempre lo hemos sentido un caballero con el público morelense; a los artistas a quienes le han encomendado recibir les ha brindado lo mejor de su experiencia y recursos y por supuesto con sus amigos del universo cultural del estado siempre ha teñido atenciones inolvidables. Quintero nos ha aconsejado a quienes estando interesados en las artes escénicas, nos mostramos inexpertos y según lo que he oído “tras bambalinas”, todos sus compañeros lo van a echar de menos muchísimo, porque además los últimos tiempos ha enfrentado con valentía las crisis del recinto, me refiero a la falta de insumos básicos, las humedades del lugar, etc. Habiendo trabajado en el Palacio de Bellas Artes, en el CENART, en el Instituto Mexicano de la Radio y para la Orquesta Filarmónica de la CDMX, además de otros foros de primer orden del país, se lleva con él la experiencia necesaria para hacer brillar en un escenario, ahora de 24 metros de aforo, a cualquier artista.

3,
Sin ánimos de ofender a Nicolás Alvarado, a quien le han pegado hasta por debajo de la lengua porque tildó de “naco” a Juan Gabriel, desplantándose desde una posición clasista que resulta demodé, le recordaría yo desde esta humilde columna, que los analistas de la cultura de la posmodernidad se han cansado de decir que lo propio de esta época es el borramiento entre las llamadas “alta cultura” y “cultura popular”, o si se quiere, la imbricación o comunidad entre ambas maneras de crear y consumir cultura (entendiendo este término como todo lo que no es naturaleza). Juan Gabriel además de ser un artista que le cantó al desamor como nadie, desde una propuesta musical revestida de alegría, se encargó de poner a México en boca del mundo, cumpliendo con una tarea que a los políticos frecuentemente se les olvida, me refiero a la llamada Diplomacia Cultural. FIN.

 

Por: María helena Noval / [email protected]