Sólo faltan unos días para festejar Septiembre, el Mes de la Patria. Ya vamos a sacar nuestras banderas mexicanas para adornar nuestras casas, donde trabajamos y los autos iremos a ver los hermosos adornos que presentará el gobierno por toda la ciudad, pero especialmente en la recién remodelada Plaza de Armas.
Si los mexicanos cada día nos están empobreciendo más, si entre el gobierno no quiere dar marcha atrás en la reforma educativa o por lo menos adecuarla a la realidad de los niños, maestros y ciudadanía en general. Hay un grupo de desconocidos que dicen llamarse “Antorcha campesina”, quienes ni son campesinos ni tienen un programa que mostrarle al gobierno o a la ciudadanía y cuando se le pregunta a los de la marcha qué es lo que pretenden, casi todos dicen: “No sé. Me dieron doscientos pesos y otra vez la promesa de tener casa propia”.
¿Quién los manda con esos costosos equipos de sonido y los autobuses que los acarrean al centro de la ciudad? ¿El PRI, el gobierno para que no lleguen los maestros con sus demandas o qué grupo los mangonea a nivel nacional? Porque lo mismo sucede en Guerrero, en Michoacán en Nuevo León, en la Ciudad de México y en el resto del País.
A los maestros se les entiende, como a los taxistas que pagaron y no les entregan sus placas, de igual forma a los obreros de cualquier fábrica de CIVAC, que exhiben sus demandas. Pero ese grupo es fantasma. Piden casas sin decir para quién, fertilizantes, para cuál campo y sólo  vociferan insultos. ¿Con qué objeto lo hacen y de parte de quién?
El gobierno impone una nueva alza a la gasolina y a la luz, diciendo que no afecta a la gente. El gobierno sabe que al elevar precios habrá más inflación “en cascada”, la cual obliga a los usuarios a pagar más por los servicios, los alimentos, los medicamentos, la vestimenta y todo lo que está relacionado con el petróleo, así como la devaluación del peso, rebajando aún más su poder adquisitivo.
Ya nos quitaron todas las riquezas del País. Nada le cuesta al gobierno permitirnos recordar y gozar de la única felicidad, identidad y orgullo que nos queda a los ciudadanos, que son nuestros días Patrios. Permitan que los taxis usen la bandera durante ese mes sin ser multados, pues la bandera es mexicana y no de otro país, los que si les está permitido portar. Manden adornar los vehículos oficiales con el Lábaro Patrio como siempre se hizo, de esa manera los ciudadanos los vamos a imitar en nuestros autos, en nuestro hogar, con la familia, el vecino, el peatón, quien al sentirse más mexicano va a respetar a los gobernantes a las leyes y a su País. Hoy en día los mexicanos nos sentimos sin patria, porque los gobernantes no nos respetan, no propician nuestro nacionalismo como lo hacen países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos, el que, por ejemplo, ya tiene acostumbrados a sus coterráneos a izar su bandera en sus casas, lugar de trabajo, oficinas de gobierno, etcétera. Quienes cantan su himno nacional en cualquier ocasión, tanto en una reunión política o en algún espectáculo deportivo. Las autoridades norteamericanas han logrado en pocos años, ser uno de los países más nacionalistas del mundo y pobre de aquel que llegue a mancillar su bandera o su himno, porque se las tendrá que ver con las autoridades y con su ciudadanía.
Y no es que como mexicanos no podamos ser igual o mejor que ellos; simplemente estas autoridades están peleadas con nuestra nacionalidad mexicana, no como hace más de treinta años, en que al escuchar el Himno Nacional todos se levantaban de su asiento y lo empezaban a cantar con respeto. El ver izar el Lábaro Patrio en los Honores a la Bandera que efectuaba el Ejército en la Plaza de Armas, era un verdadero orgullo. Ahora sólo lo hacen dentro de la Zona Militar, al igual que festejan los días patrios, como el Día de la Bandera, el de la Independencia y los otros, como si lo tuvieran que hacer en secreto. Ni siquiera en el astabandera del Palacio de Gobierno se ve ondear la bandera mexicana.
Somos nosotros los mexicanos quienes debemos honrar a nuestros Héroes, luchar por nuestros días Patrios, nuestra cultura, nuestro pasado y nuestra propia identidad como. ¿O el gobierno mexicano, al volvernos más ignorantes, desea quitarnos nuestras tradiciones culturales, para que seamos otro Estado Asociado de los Estados Unidos, como lo es Puerto Rico?
En la mayoría de los casos confundimos a México con sus gobernantes y estos últimos no son los representantes de nuestra nacionalidad mexicana, aunque con sus discursos nos quieran convencer.  Ninguno de Poderes de la Unión representa a México. Ellos son nuestros trabajadores, no nuestros dueños. Aunque ellos no respeten nuestras tradiciones y nuestras leyes, a México siempre lo seguimos queriendo.
¡El gobierno no es la Patria! No confundamos a un mal gobernante con la mexicanidad. El País está gobernado por gente que no quiere a México, aunque lo saquen mil veces por televisión o cualquier medio, la gente ya no les cree porque al no representar a su País, menos respetan a sus Símbolos Patrios, ni a la sociedad mexicana.  
Si no nos sentimos mexicanos, entonces ¿Quiénes somos, de dónde venimos? Por desgracia no pensamos que nuestro futuro no es nada halagüeño, pues, sin identidad alguna, cualquiera puede hacer de nosotros lo que desee, como lo han estado haciendo los seis o siete gobernantes anteriores.
Este parece ser un comienzo pequeño, pero al poco tiempo veremos el gran cambio.
Vámonos preparando desde hoy para recibir a Septiembre, el Mes de la Patria, como un verdadero símbolo de respeto a la Nación, en la defensa de nuestro querido MÉXICO.  

Por:  Rafael Benabib / [email protected]

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