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Hace cuatro días se dio a conocer la nueva Norma de Emergencia Vehicular, que entrará en vigor a partir del 1º. de julio de este 2016, en los estados que conforman la Megalópolis y que los vehículos anteriores al 2006, con la calcomanía 1 o 2, como ya no tienen la tecnología necesaria para ser examinados a través de la prueba OBD (¿?), no podrán circular en ninguno de los estados que la conforman, incluyendo al Estado de Morelos, donde, al no poder ser verificados, tampoco podrán circular dentro de nuestro estado.
Entre las entidades que forman esta nueva norma vehicular de la Metrópolis, está la Ciudad de México (de la que no se sabe si es un Gobierno Estatal, un Gobierno de la federación, un Distrito Federal, una Dirección, una Regencia o quién sabe qué otra cosa), pero que se pretende que con estas medidas, baje la contaminación en la Ciudad de México y con ello se va a obligar a los vehículos anteriores al 2006 y a todas las demás unidades a base de gasolina.
Dichas medidas no tienen nada que ver ni con el Estado de Morelos, ni mucho menos con Cuernavaca. En todo caso se deberían aplicar a los vehículos que van a la Ciudad de México, pero son muy pocos los automotores anteriores al año 2006 los que aguantan el ritmo de la capital y que ni siquiera pretenden entrar a esa ciudad, a verse afectados por esta nueva Norma de Emergencia Vehicular para la reducción de la contaminación del Valle de México sin que Morelos la necesite, ya que ni somos integrantes del Valle de México, ni tenemos problemas con la contaminación, gracias a la conformación de nuestro propio Estado.
Total que el que quiera ir a México con un auto de años anteriores que lleve su auto a la Secretaría de Transportes y pida un permiso enseñando la verificación de ese año, igual que se hace con los que tienen que llevar carga hacía cualquier parte del País.
La gente se pregunta que si como dicen, que en esas nuevas disposiciones de verificación, habrá que revisar a todos los vehículos cada seis meses, aunque tengan el holograma doble cero, cero o el uno o dos. ¿A poco se va a efectuar la verificación de sus vehículos dos veces al año y por supuesto, pagar una vez cada seis meses? Ese va a ser muy buen negocio para los estados de la Megalópolis pero va a afectar el bolsillo de los ya exprimidos mexicanos.
Según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), está medida ya fue publicada en el Diario Oficial de la Federación. O sea que esta no es una disposición sino una imposición contra los poseedores de menos recursos, ya que a los carros de los ricos, por ser nuevos, ni si quiera los van a molestar con esta nueva ley.
Se publica que “esta nueva Norma de Emergencia limitara la circulación de un millón 800 mil vehículos en la Ciudad de México”. Tiene la intención de evitar la contaminación del Valle de ,México, debido a las contingencias ambientales por las que está pasando. ¿Pero, por qué se tiene que hacer también en nuestro Estado, si llegando a la montaña del Ajusco se termina todo tipo de contaminación? Y todo eso se debe a los árboles del Ajusco, de la altitud de la montaña que llega muy lejos de cualquier tipo de contaminación.
Quizás esta medida si es adecuada, como en el caso del Estado de México, donde la mayor cantidad de autos que emiten esas emisiones de gases provienen de ese Estado, ya que ahí se encuentra la mayor parte de la gente que va a trabajar a la Ciudad de México y que con eso de que ya va a desaparecer el doble Hoy no Circula, el que ya no va a tener razón de aplicarse, la gente usa sus carros del holograma azul, doble cero y cero, porque los del 1 y 2 se vienen en camiones destartalados, que sí deberían de cambiarse por nuevos o de fecha más reciente.
En cuanto a Morelos, la gente que va al Distrito Federal se va en autobús suburbano, ya sea a surtirse de mercancía o a divertirse, porque la demás gente no tiene dinero para pagar 160 pesos de la autopista, ya que quien sí tiene esas posibilidades, no usa carros anteriores al 2006, los que por la carretera federal ya no son funcionales.
En cuanto a la enorme cantidad de jóvenes que se van a estudiar a México o viajan en camión, o se unen para ir en el auto de un compañero pudiente y en su mayoría los muchachos se van de aventón, en carguero o en un autobús foráneo de pasajeros, que los deje en la UNAM o en Tlalpan, pues muy pocos de ellos tienen carro propio. Se puede ver a este grupo y a mucha gente que tampoco tiene como irse, esperando en la esquina de la Paloma de la Paz pedir aventón o buscando a algún conocido que de casualidad vaya a México y que pase por ahí.
El jefe de gobierno de la Ciudad de México, señor Mancera, dice que de esa forma se evitará la circulación de casi dos millones de autos viejos, si el 80 por ciento sí son de allá y el 20 son del Valle de México, con la excepción de alguno que se deja llegar del Estado de Morelos. 
¿Por qué  Morelos tiene que pagar la contingencia de la Ciudad de México, si en el estado no existe la contaminación en las ciudades, gracias a su cantidad de árboles y barrancas, que, durante la noche limpian de óxido de carbono y llenan de oxígeno a Cuernavaca, a pesar de los congestionamientos por los camiones llamados “rutas” y por los 20 mil taxis que casi siempre andan de vacíos y que circulan por toda la Ciudad?
No es justo que al Estado de Morelos lo incluyan en una Magalópolis con las mismas obligaciones y sin los mismos derechos que a los estados con más población, con mayores necesidades entre sí, ya que casi todos los industriales viven en el Valle de México y sus factorías están en esa Ciudad, con una relación comercial y social más importante que la de nuestro Estado. ¿Si sólo la Ciudad de México cuenta con ocho millones de habitantes y un aforo de cinco millones de autos, cómos podemos ser comparados y cortados con el mismo rasero?

Va de cuento
Rafael Benabib
rafaelbenabib@hotmail.com