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Mientras que el Secretario de Educación Pública se deslinda de sus obligaciones para con la cultura, cuando estuvo frente al Congreso de la Unión y se la entregó a la nueva secretaría del ramo, los estudiantes de primaria, secundaria y estudios superiores, se van a quedar en el limbo, al no haber sido preparados desde los primeros años de su vida, a entender que todo lo que nos rodea tiene una razón de ser y el conocimiento de ello es cultura. El señor Rafael Tovar y de Teresa va a tener que hacerse cargo de todo el enjambre que significa lo que es: La Cultura. 
Dicho secretario de la nueva institución, se encargará de promover los trabajos de lo que antes dirigía, que cubre las actividades del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el Instituto de Antropología e Historia (INAH), el Instituto Nacional Indigenista (INI) y demás organismos encargados de promover y dar información sobre las Artes Plásticas, como la pintura, la escultura, el cine, la danza en todas sus ramas, el teatro, las artesanías y el resto de las actividades culturales de las que este señor era dirigente cuando estaba al frente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), con la sana intención de coordinar a todas esas instituciones de primer nivel, las que con mucho tino supo encausar en el mundo cultural de nuestro País, mismas que de las que de ahora en adelante seguirá impulsando y que de seguro tendrán mayor relevancia, gracias a sus conocimientos y a la experiencia acumulada, además de las que ahora se ha hecho cargo.
Pero si la SEP se separa de la cultura, cómo se supone que vaya a preparar a los profesores que deseen enseñarles a sus mentores las bases para que lleguen a entender lo que el Secretario De Teresa va a organizar, con este tipo de conocimientos que solamente están con contenidos culturales, para que lo entiendan las personas ya preparadas y conocedoras de cada tema, porque lo que él dirigía estaba encaminado hacia un grupo elitista.
Mientras que la historia en general es la base de la cultura, jamás se va a comprender lo que representa nuestro pasado si éste no se da a conocer desde la preparación de los profesores que tienen que aprender lo que deben enseñar; aquello que debe estar  incluido dentro de los planes de estudio de la currícula que debe incluir programas sobre el comienzo de la cultura histórica, de las artes, del canto, del respeto a la mexicanidad y a los Símbolos Patrios, de los orígenes de las sociedades, de sus culturas, que son la sustancia del aprendizaje.
Por ejemplo, la cultura no son sólo son las bellas artes, sino sus orígenes, la danza no existe sin que se sepa su razón de ser en la historia, la gran mayoría de los libros no existirían sin el conocimiento de la intención de sus autores, el civismo no tiene un sustento sin las relaciones con el comportamiento de los personajes de un mundo anterior. 
El amor a la Patria no se entendería si no se les enseña a los niños sobre la existencia de nuestros Héroes y de nuestro pasado; la pintura no representa nada si se desconoce su contexto, su época y su mensaje. Y así, todo lo que nos rodea tienen un pasado que se llama conocimiento, que es la base de la cultura en general.
¿Quién va a entender lo que son las leyes sin haber estudiado de qué forma se fueron redactando? Los orígenes del hombre y sus invenciones, ¿Cómo comenzaron a existir las cosas que nos rodean? ¿Por qué un barco no se hunde o un avión no se cae? ¿Quién inventó la luz eléctrica? ¿Cómo nacen los niños? ¿Quién fue Bolívar y quién fue Benito Juárez? ¿Por qué la tierra es redonda? Y millones de preguntas que se hacen los menores, cuya respuesta es parte de la cultura universal y si no se enseña desde la escuela, los padres también la van a ignorar.
Si la Secretaría de Educación Pública le deja toda la responsabilidad a la de Cultura, dirigida por el Secretario Rafael Tovar y de Teresa y los padres se preguntan que si la nueva secretaría se va encargar de los Libros de Texto Gratuito de los estudios primarios. Si se va a dedicar a explicarles lo que ha sido la cultura de los teotihuacanos, de los Mayas, de la conquista, de los próceres de la Patria, de la inquisición española, del tiempo de la colonia, de los cacicazgos y las dictaduras en México, de las invasiones, de la pérdida del 60 por ciento del Territorio Nacional así como las obras de los emperadores y del comportamiento de los presidentes hasta el día de hoy, en la situación en que se encuentra nuestro México.
Porque todo eso es cultura, ya que lo que sucedió en el Congreso de la Unión, cuando el Secretario de Cultura tomó posesión de su cargo y el de la Secretaría de Educación Pública declinó toda la enseñanza de la cultura a favor de la nueva secretaria, también forma parte de la cultura mexicana y universal. 
Porque, además de estudiar a su propio pueblo, el alumno debe aprender la misma historia de todos los países de la tierra, su geografía, sus lenguas y todo lo demás que no sólo es simple conocimiento, sino cultura general.
Creo que el encargado de la educación y el nuevo de la cultura, se deberían sentar a definir a quién le toca encargarse de la enseñanza de una parte de la cultura y a quién la otra. Ya que si bien el INBA seguirá cuidando y enseñando a parte de la sociedad las diferentes actividades culturales, los estudiantes deben conocer quién fue Diego Rivera y todo lo que el instituto ofrece; de la misma forma en que el INAH se encarga de preservar los vestigios históricos, investigar sus orígenes y su consecuente historia por medio de la Antropología, también los estudiantes de los estudios primarios tienen el derecho de enterarse quiénes construyeron las pirámides y con qué motivo. En el mismo caso está el Instituto Nacional Indigenista, del que se sabe se encarga de impartir programas de aprendizaje entre la población indígena, formar centros de trabajo y llevarles el conocimiento de nuestra cultura, respetando la propia que ha sabido conservar a través de su lenguaje y conocimiento del mundo que los rodea, pero los jóvenes ignoran el por qué son distintos al resto de los mexicanos, pues hay que  integrar las culturas, siendo ellos los originales dueños de nuestro país, México.
 

Por:  Rafael Benabib  /  [email protected]