compartir en:

Ya no hay ninguna novedad que escribir acerca de nuestro México, pues la gente ya está enterada de todo lo que pasa y lo que dan a conocer ya no es nuevo. Lo del Tratado de Libre Comercio no es novedad, ya que todos saben que por culpa de ese tratado se le perdonaron los aranceles a las mercancías extranjeras, se destruyó más de la mitad de la industria mexicana y con ese “arreglo”, se pulverizó el campo, se dejaron de producir los alimentos que los mexicanos consumíamos y ahora se vende pura comida extranjera.

Todo mundo ya sabe que en México creció impresionantemente la miseria, pues ya tenemos a 55 millones de pobres que apenas pueden sobrevivir por la falta de empleos y de todo tipo de oportunidades.

La gente ya también está enterada de que el 70 por ciento del campo está vendido a las compañías mineras, a las termoeléctricas, a los gasoductos, a las plantas de energía eólica, y sabe que al tener eso,  se envenenan las aguas de los mantos acuíferos, se destruye al campo, se enferman los animales y finalmente los pobladores del País.

 El ciudadano sabe muy bien que con las alzas del precio de la gasolina hay inflación en casi todos los artículos de uso cotidiano, porque el petróleo es esencial en la ropa, en los medicamentos, en los alimentos, en los refrescos azucarados, en el 90 por ciento de los enseres domésticos, las partes en los automotores, en el calzado, etc. 

Y los pocos consumidores que todavía existen, ya están enterados que dentro de unos días o sea en 2017 el precio de la gasolina será 30 por ciento más cara que en 2016, por lo tanto, todos vamos a comer menos, a prepararse para caminar a la escuela o al trabajo, porque ya saben que no podrán costear el precio del pasaje.  

El público ya está fastidiado que le estén repitiendo que las fuerzas armadas se encargan de la seguridad, porque ya todos están enterados que a cada rato ellos se toman la Ley y ninguna autoridad civil les dice nada. Ahora el ciudadano está consciente de que no se van a poder hacer reclamos, ni marchas, ni protestas, porque el que se atreva, será llevado detenido. 

Se sabe que ellos velarán por la seguridad de las inversiones de las compañías mineras, de las petroleras en manos de extranjeros, para que no se les moleste y puedan explotar los yacimientos que les dé la gana, con la certeza  de que todo estará en paz.  

No le podemos dar la noticia a los ricos de que ya no podrá viajar como antes lo hacían, porque ellos ya estarán enterados que las compañías de aviación van a subir sus precios desde el día primero. Estos son los que han sacado millones de dólares del País por la inestabilidad de la moneda, aunque el de Hacienda les diga que la economía está “blindada”.

Tampoco es noticia que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) bajo la dirección del simpenterno Subcomandante Galeano (antes Marcos) aparezca de nuevo en política como cada sexenio al comenzar las elecciones presidenciales. El ciudadano lo conoce, sólo funciona para ayudar a su creador el PRI, ya que se sabe que le declaró la guerra a Salinas para meterle miedo al pueblo y ayudarle a Zedillo; así con los tratados que nunca se cumplieron y los zapatistas recibidos en el Congreso de la Unión, armados hasta los dientes, contraviniendo la Constitución y burlándose de las dos cámaras, con la intención de meterle miedo al pueblo y que ganara Calderón, luego su campaña “contra el voto” y al último con  “La otra campaña”.

Como también es de todos sabido que la “Antorcha Campesina” es la mano derecha del PRI, para boicotear a la oposición contra cualquier movimiento social en el País, con un presupuesto anual federal, tan alto como si fuera una secretaría de estado, el que le sirve para movilizar y dar dinero a los líderes que mueven a cientos de miles de acarreados.

El estar repitiendo que la Armada de México ya recibió las órdenes superiores para hacerse cargo de la “Capitanía de Puerto” de todo México sería redundante, como lo es repetir que van a controlar entradas y salidas de cualquier embarcación en las costas del País y vigilarán que nadie se les acerque a los nuevos dueños de las plataformas petroleras, para que no se les arrimen ni los pescadores mexicanos o esos molestos y metiches activistas de Greenpeace. 

No podemos dar como noticia de que el agua ya fue privatizada en algunos de los Estados del País, porque ya se sabe, que el gobernador de Puebla, no sólo privatizó el agua, sino que justificó el que el costo de la misma hubiese subido un 400 por ciento. También se sabe que el gobernador de Baja California Francisco Vega Lamadrid (Kiko), defendió “su” nueva Ley Estatal de Aguas, aprobada por el Congreso de Baja California para la ciudad de Tijuana, diciendo que “en cualquier negocio” es necesario “actualizar los costos” para tener un “margen de utilidad”. (La Jornada del 23 de diciembre). La gente se pregunta si el agua es una mercancía o es un derecho del ser humano. 

Ya se sabe que el Poder Ejecutivo ha enviado una Iniciativa de Ley al Congreso de la Unión respecto al derecho del uso del agua. La Ley sobre el uso del agua está plasmada en la Constitución, como un derecho para el ser humano. Porque bien se sabe que si interviene la iniciativa privada, esta será la dueña del negocio. Quien tenga más dinero va a recibir más agua. Se sabe que si los Legisladores la convierten en Ley, será la salvación del Estado de California, EEUU, porque allá está muy fuerte la sequía y si ellos son los dueños del agua en México, ¿Por qué no se la van a llevar a California, a Arizona o a Texas? En México ya la están privatizando en Querétaro, Aguascalientes, Cancún, Guadalajara y una buena parte de la Ciudad de México. Dentro de poco, nos vamos a quedar sin agua al igual que otros países  donde ha habido disturbios al dejar a los pueblos sin agua o cobrando un dineral por ella. 

Se acabaron las noticias y rogaremos sin mucha esperanza, que ya no haya más novedades como las que todo mexicano ya conoce.

Va de cuento
Rafael Benabib
[email protected]