Las propuestas de los EE.UU. de incluir a Alguaciles del Aire Federales (Federal Air Marshalls o FAMs) armados y vestidos de paisanos como cualquier pasajero, dentro de las naves en vuelos comerciales hacia México, es una de las peticiones planteada por los estadunidenses y que las autoridades mexicanas la está estudiando como una posible aceptación.
Durante sexenios anteriores este programa había sido rechazado y ni siquiera era aceptada por el gobierno de México su discusión en ninguna mesa de negociaciones entre ambos países, a pesar del peligro de que el gobierno de EE.UU. se molestara. Pero Luis Videgaray le comunicó a los senadores que “la propuesta de los Estados Unidos de subir a agentes estadunidenses armados en vuelos transfronterizos se ha hecho varias veces y la estudiaremos con seriedad. Estamos analizando desde su viabilidad jurídica, hasta su conveniencia o no en materia de seguridad”.
Los alguaciles existen en EE.UU. desde el siglo XVIII y los alguaciles del aire federales surgieron en 1961, tiempo en que John F. Keneedy era el presidente, cuando los ataques y secuestros estaban a la orden del día, pero resultaron todo un fracaso pues nunca tuvieron efecto. Los agentes eran desarmados por los secuestradores en pleno vuelo, ya que los disparos dentro del avión podían producir un desastre.
Una compañía televisora reportó que el 6 de abril de 2017 en el vuelo 221 de Manchester, Inglaterra, rumbo al aeropuerto John F. Keenedy de Nueva York, un alguacil  dejó su arma olvidada en el baño de la aeronave. Afortunadamente no entró ningún niño y la persona que la encontró  se la entregó a la tripulación.
Este cuerpo federal se inició con 50 agentes y, después del ataque a las Torres Gemelas, se ha incrementado a 4 mil efectivos, con un costo para el gobierno de mil millones de dólares.
El periódico The New York Times señaló que las medidas que hay en los aeropuertos, los candados dentro de las cabinas son más efectivos que este programa, que el introducir ese tipo de guardias en una nave es muy costoso y no tiene el efecto deseado. El representante republicano por Teennessy, John J. Duncan Jr. Considera que el servicio de alguaciles del aire es “el más innecesario, inútil y dispendioso programa” del gobierno de Trump.
La televisora CNN ha informado que sus periodistas durante su búsqueda de los vuelos en que estaban los alguaciles federales presentes, “no han podido encontrar un solo incidente en el que un Alguacil Federal del Aire haya impedido o intervenido para evitar una trama terrorista”.   
Es evidente que la solicitud de las autoridades estadunidenses sea un nuevo medio para doblegar a los mexicanos a dejar a los agentes policiacos de aquel País entrar oficialmente bien armados a México, así darles el derecho de andar libremente por toda la república con el permiso oficial sin la resistencia de ninguna autoridad.
Los intentos de suavizar el trato agresivo de Trump hacia México le ha fallado de nuevo, por la postura débil de los dirigentes de la SRE: Luis Videgaray y del Presidente Enrique Peña Nieto. Y lo peor de todo es que Videgaray todavía lo está pensando, los senadores de la república, que están bien “maiceados”, deberían cuidar nuestra dignidad rechazando ese tipo de peticiones altamente peligrosas para la Nación, pues en cualquier momento en lugar de los alguaciles federales del aire, van a entrar con la misma ley y permiso los marines a invadir militarmente a toda América Latina.
O piensan cambiar la entrada de los air marshalls como presión para firmarles todo lo que piden en el nuevo Tratado de Libre Comercio, además del muro, las medicinas de patente con una duración de30 años, las partes de automóviles, los “dremers”, la gente más preparada para que les hagan los trabajos sucios que los estadunidenses no quieren hacer en el campo y en la ciudades, etc., a cambio de la entrada de los mentados alguaciles del aire.
¿No será que los alguaciles del aire estén preparando sus propios aviones para hacer piruetas y que el gobierno de México le prepare un desfile militar como Trump ha soñado toda su vida?, porque para hacer desfiles nos pintamos solos y más ahora que les hemos comprado cuarenta y cinco mil millones de dólares en armamento, el que podemos usar en el desfile porque no nos sirven para otra maldita la cosa. ¿O tenemos algún enemigo a quien matar con los torpedos, los misiles, los tanques, los helicópteros y todas esas porquerías que nos vendieron?
A menos que sigamos las órdenes del jefe del ejército gringo Tex Tillerman de que México, Colombia, Chile, Perú, Brasil y Argentina se preparen para un ataque conjunto contra Venezuela para defender la “democracia” en el mundo, porque estos populistas venezolanos no les quieren entregar los pozos petroleros como su amigou Meccicou ya lo hizo.
Pero, que le organicemos su Desfile Militar a Trump como él quiere, con gusto que se lo hacemos, para que nos firme el nuevo TLC. Lo único que va a faltar es la bandera de las barras y estrellitas, más su himno, para que los mexicanos creamos que es un juego de futbol americano.
Porque está muy difícil que le quieran hacer el desfile militar en los Estados Unidos, ya que es muy peligroso presentarse frente a tanta gente armada. Y no los militares desfilando por la avenida Pennsilvania frente a su hotel Trump en la ciudad de Nueva York, sino porque el peligro reside en que algún niño de primaria o secundaria tome una de las armas de su padre y falle el tiro, dándole un balazo al presidente Trump en lugar de a algunos de sus amiguitos de la escuela, como sucede todos los días.
A Estados Unidos ya se le escapó la guerra contra Corea del Norte, pues con los juegos de invierno ya está haciendo las paces con Corea del Sur; entre Siria y el Ejército Islámico está Rusia: Japón no quiere tener líos con China. Y de esa manera sólo quedamos Venezuela y México. A lo mejor también los republicanos le tiene ganas a Cuba, pero de que los estadunidenses necesitan guerrear no hay duda.

Va de cuento
Rafael Benabib
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