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Queremos felicitar al Comandante de la 24ava. Zona Militar y a los representantes del Gobierno del Estado de Morelos, por estar festejando todos los días Patrios de este mes de septiembre, el hacer estremecer de patriotismo a la ciudadanía, al ver a nuestros soldados hacer los Honores a la Bandera, a la Banda de Música del Estado tocar el Himno Nacional y ver izar el Lábaro Patrio en el Astabandera en el principal sitio de Cuernavaca que es La Plaza de Armas.
De igual forma en el Gobierno del Estado, donde se ha izado la Bandera Mexicana en lo más alto del Palacio de Gobierno, lugar donde esperamos continúe ondeando durante todo el año. De la misma forma que los pendones con los colores de México a los costados de la fachada del mismo recinto oficial.
Esta actitud de nuestras autoridades le da prestigio a la ciudad y al estado, motivando a la ciudadanía a volver a creer en México, a los jóvenes a conocer la gallardía de nuestras Fuerzas Armadas, y el identificarse con El Himno Nacional, a aprender a seguir respetando a nuestros Símbolos Patrios y en especial a reconocer la importancia de ser mexicanos.
Por primera vez en muchos años, estas actitudes oficiales han motivado a la ciudadanía a comprar banderas para colocarlas en sus autos. Los negocios y los centros públicos han comenzado a adornar sus propiedades con todo tipo de símbolos nacionales y en los domicilios particulares ya se están empezando a ver los adornos y ese sentimiento de mexicanidad que tanto necesita nuestro País.
La intención no es en absoluto el darle “pan y circo” a la ciudadanía, sino recuperar nuestra identidad, respaldar con hechos a nuestro País en estos momentos de incertidumbre ante un vecino que nos insulta y amenaza, pero al enfrentarnos a ese peligro, con nacionalismo y respaldo hacia nuestra Patria, no seremos presa fácil de ninguna acción contra México al encontrar a un pueblo que se siente orgulloso de su mexicanidad y está listo a lograr a que plenamente se le respete.
Gracias a esa actitud de las autoridades civiles y militares de cara a los ciudadanos, el pueblo entero puede respaldar a nuestros compatriotas que el presidente del país vecino está satanizando. Con el apoyo de los mexicanos, no será tan fácil que a los coterráneos que trabajan  para sufragar sus estudios, que pagan impuestos, que tienen casi toda su vida viviendo en aquel país, los vayan a expulsar sin razón aparente.
Es imperioso hacer campañas nacionalistas para imbuir en la mente de los niños el conocimiento de nuestra historia, que es de las más ricas del continente americano, desde Alaska hasta la Patagonia, pues tenemos una cultura ancestral en conocimientos medicinales, en astronomía, en idiomas propios y en alimentación, cuya principal presencia en la mesa del mexicano es el maíz, la que ha permeado en nuestras tradiciones culturales desde hace más de tres mil años.
El término Nacionalista es una palabra que se empezó a odiar en la primera y en la segunda guerra mundial en Europa, por lo que para evitar esas diferencias, se constituyó la Unión Europea. Estados Unidos comparó ese término con populismo y/o racismo, resultando que pocos estadunidenses saben qué es nacionalismo y qué es populismo o racismo, cuando ellos son los más racistas, los más nacionalistas y por ende los más populistas del planeta. De pronto descubren la política de la globalización y del neoliberalismo, las que han fallado al no ser ni liberales ni globales en un mundo tan conservador, tan desproporcionado, injusto e individualista, al que no le importa el ser humano sino las ganancias a manos de unos cuantos, para lograr el control mundial de la riqueza y el poder político.
Aquella frase que se sigue repitiendo entre la gran mayoría de los estadunidenses: “A mí no me gusta hablar ni de política ni de religión” aún está en boga y muchos de los nuestros que todo lo imitan, así mismo contestan. “La política se la dejamos a los políticos y, aunque respeto todas las creencias, no quiero hablar de religión”. Por eso es que los políticos hacen y deshacen lo que les da la gana sin que el ciudadano común interfiera y de esa manera nada más somos políticos de café, porque nos han hecho perder nuestros valores.
Pero esta es la oportunidad que nos dan nuestras autoridades y nuestro Ejército de recuperar nuestro amor por la Patria, el que se convierte en amor y respeto hacia sus semejantes que incluye a la familia a los amigos y al mundo en general. Tenemos que saber por qué hay gente que no respeta al medioambiente y si no respetamos a nuestro Lábaro Patrio, igual no vamos a respetar a los árboles y a las plantas, a los niños, a los mayores y al mundo entero.
Por eso es tan importante la política, porque somos entes políticos y nos debemos identificar nosotros mismos como mexicanos y saber por qué no funciona nuestro campo, qué dice el Tratado de Libre Comercio con el que tanto juega Trump, etcétera. Y como no sabemos nada de política, se lo dejamos a los políticos para que en secreto hagan lo que quieran con el País.   
Por tanto, debemos luchar por nuestra cultura, por nuestra propia identidad y así lograr una unión fraternal verdadera que derribará los muros mentales y los físicos también, tendremos un presente y un futuro promisorio, con el sólo hecho de hacerle saber al mundo que sí somos orgullosamente mexicanos.
Ya que el pueblo gozó cuando hizo presencia en la hermosa ceremonia de estos días pasados, al rendirle tributo a nuestro Lábaro Patrio y a nuestro Himno Nacional; entre el Gobierno, el Ejército  y la ciudadanía, hagamos una hermosa fiesta mexicana y un gallardo desfile militar como siempre se ha hecho y todo esto  volverá a ser una parte muy importante de nuestra mexicanidad.
No olvidemos enseñarles a nuestros hijos lo hermoso de nuestra historia, de nuestros Héroes, de la música mexicana del tocar de los mariachis, la música que esté de moda con las tonadas y los cantantes de esta SU época y siempre con el respaldo de su origen nacional.

Por: Rafael Benabib /  [email protected]