Por más que he buscado una salida a la triste situación por la que estamos pasando, no encuentro ningún sitio donde poder ir a resolver o por lo menos esconderse de los problemas en que estamos imbuidas todas las clases sociales, la economía que cada vez está siendo atacada desde el exterior con la complacencia de las más altas autoridades del País, quienes admiten que tienen la mayor deuda con el pueblo, pero en lugar de remediarla cada día nos hunden más. Nos preguntamos el por qué se pidió tanto dinero prestado y qué se hizo de él. ¿Dónde está?
La inflación, la falta de empleos, el alto costo de los alimentos, de las medicinas, la devaluación de la moneda y de toda la cadena de retrocesos por la que hemos pasado, más los suntuosos gastos de las autoridades en sus tres niveles de gobierno y a eso le sumamos los embates en contra de nuestro País de los dos sismos por los que seguimos sufriendo los pasados 17 y 19 de octubre, los ciudadanos estamos atónitos de lo que nos depare el futuro próximo.
Somos el País que más armamento le ha comprado a los EE UU, ¿Para qué si no estamos en guerra? ¿O están planeando una contra Venezuela, Cuba o algún otro País suramericano? ¿Para qué se quiere esos suntuosos aviones y helicópteros de millones de dólares, quizá para que estén parados en el hangar presidencial o en un aeropuerto militar?
A todo esto se nos viene encima el TLCAN en el que ya llevan cuatro rondas y nos traen como locos que uno quiere que siga así y que otro pide las perlas de la virgen. El tercero que es Canadá que está agazapado para firmar lo que le pongan, pues ya es dueño de nuestras minas y no necesita mucho de Trump, quien cada vez saca más peticiones de la chistera, imposibles de aceptar para México y algunas para Canadá.
Sin embargo ahí está México esperando que a Trump se le ablande el corazón y no pida tanto, pues quiere que el salario mínimo del mexicano sea de 250.00 la hora, para quebrar a la raquítica industria y empresas mexicanas, ya que ellos tienen la tecnología y nosotros sólo nos defendemos con la mano de obra barata. Por eso es que tenemos algunas inversiones, porque hacer aquí sus automóviles, sus piezas de repuesto, de computadoras, de celulares y de muchas otras cosas, les sale 70% más barato que en su propio país.
En caso de que no se firme el TLCAN, se puede buscar negociaciones con Centro y Suramérica, a quienes les podemos vender lo que ahora mandamos a Estados Unidos y compramos lo que haga falta en América Latina, en la Unión Europea o en los países asiáticos, quienes están ansiosos de entrar al mercado mexicano. Aunque por un tiempo vamos a sufrir un poco mientras se hacen esas negociaciones.
Acerca de la falta de los empleos, a quien no le han rebajado el sueldo, ha perdido su trabajo por la crisis económica de las empresas, por las que todas están pasando. Los vendedores ambulantes proliferan por todas partes porque también tienen que comer y, a la vez, les quitan clientes a los negocios establecidos.
En todo México el desempleo formal, el sub empleo, el ambulantaje, los negocios sin poder pagar la renta, la industria con una raquítica producción propiciando un caos general, una elevación de la delincuencia en todos los órdenes y sobre todo, una corrupción que no tiene paralelo en la historia de México.
Si se piensa que Trump va a recapitular y dará su brazo a torcer en algunas de sus locas órdenes para incluirlas en el TLCAN, los negociadores están muy equivocados y, como todo es secreto, a los mexicanos nos van a informar lo que aceptaron, una vez que se haya firmado y ya estemos sufriendo las consecuencias, como nos pasó con el TLC que firmó Salinas de Gortari, en el que prometía que llegarían las grandes inversiones a industrializar al País, pero lo que vino a hacer fue a destruir la poca que existía, a atomizar el campo, a entregar a México a los hijos de extranjeros como Fox y con las privatizaciones, regalar los bancos, hacer millonarios a la gente cercana y todo esto de gratis.
No dudo que Trump vaya a pedir la ayuda mexicana para invadir Centro y Suramérica, pues ya Videgaray les fue a dar la bienvenida a los generales gringos a la frontera con Guatemala para preparar una buena intervención a toda Latino América. ¿No querrá el nuevo aeropuerto como base militar de los Estados Unidos como la primera fase de la invasión?, porque para los 350 aviones que tiene Aeroméxico y las otras aerolíneas, con el que tenemos hasta sobra. ¿O qué llega mucho turismo estadunidense a México? Pues que digan dónde están, porque ya al turismo gringo hace mucho que les dicen que no visiten México.
El gobierno de Estados Unidos quiere algo mucho mayor que un simple muro, o el que se alargue el tiempo de las patentes para sus productos farmacéuticos. Ellos están planeando algo realmente grande, como construir el Canal de Tehuantepec, porque el de Panamá ya no les sirve (al igual que el aeropuerto internacional Benito Juárez) y seguramente quedarse ahí de por vida o firmar un tratado por lo menos de 99 años. ¿Qué no lo hicieron con Guantánamo y con Puerto Rico? Pero estas son puras especulaciones, porque no creo que las Cámaras de Representantes y del Senado de EE UU le estén permitiendo que haga tantas “locuras” por tan poca ganancia.
De todos es conocido que el sueño americano no tiene como finalidad el tener su propia casa, su auto y sus vacaciones en la playa, sino el hacer realidad el “Make America great again” (hacer a Estados Unidos grande de nuevo) o “América para los americanos”: desde Alaska hasta la Patagonia, en estos tiempos en que China y Rusia le están amenazando la supremacía político-económica del mundo.
Total que entre los voraces gringos, los taimados negociadores nacionales y un gobierno al que le importa poco lo que le pase a nuestra Nación, pues ya no hay para donde hacerse.

Por: Rafael Benabib /  [email protected]