A través de la historia, desde que nuestra tierra consiguió la Independencia del colonialismo español y se formó como el país llamado MÉXICO, jamás nos habíamos encontrado en una situación tan crítica en todos los niveles como por la que pasa nuestro País.

Muchos recordamos momentos tristes, hasta negros y los más alegres de nuestra historia, pero ninguno de ellos con tanta agresión contra el pueblo, de cuyo gobierno sólo recibe maltratos y se encuentra con quien no lo quiere ni ver ni oir como ciudadanía. La pobreza está presente en todos los ámbitos y en especial entre los que ya eran pobres.

¿Qué ha pasado con nuestro País, dónde perdimos el rumbo que ya no sabemos cómo retomarlo? ¿Por qué tantos permisos a tiendas de autoservicio con el peligro de un desabasto en el País, al esconder las mercancías, dejando los anaqueles vacíos, como hicieron en países que no siguen sus políticas?

Los mexicanos ya no somos dueños de la tierra. Ahora, en lugar de agricultura, estamos llenos de Compañías Mineras en su mayoría extranjeras, al igual que los pozos petroleros que ya son de la iniciativa privada y el agua que está a punto de ser privatizada.

 ¿Dónde quedó aquella seguridad que hace medio siglo se respiraba en toda la República? cuándo le vendíamos a los pueblos vecinos lo que producíamos, como: el algodón, el café, las frutas y las verduras que ellos necesitaban, antes de los dumpings.

¿Por qué cerraron Fertimex, Conasupo, Banrural, como está a punto de desaparecer Pemex, para comprarle a la Shell, a Monsanto, a las compañías de alimentos chatarra, a fábricas de refrescos azucarados y a los bancos extranjeros?

Quién está defendiendo a las escuelas normales para maestros rurales o urbanas, las que están preparando a los verdaderos maestros para  las próximas generaciones; a los estudios medio superior y superior, a la investigación y al futuro de la inteligencia de los mexicanos.

El gobierno, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) está boicoteando al aprendizaje con una reforma educativa sin pies ni cabeza, la que, a quienes más perjudica es a los estudiantes, retrasando su preparación de llegar a tener las bases del conocimiento para los siguientes grados de aprendizaje y luego para poder ganarse la vida a través del conocimiento.

Por un lado, se ha modificado negativamente el Libro de Texto Gratuito, desapareciendo la asignatura de Civismo, así como a nuestros Héroes llamándolos Personajes; prohibiendo el que se vaya a reprobar a los estudiantes de primaria, secundaria y a los de medio superior.

O sea que aprendan o no, nunca tendrán que presentar aquellas pruebas que jamás estudiaron. Se tiene prohibido por la SEP, hacer los honores a la Bandera en las escuelas oficiales y, aunque muchas han ignorado tal orden, la ley de no hacerlos sigue ahí. Se cambiaron las fechas nacionales por el lunes más próximo y ahora la juventud no sabe ni lo que se festeja.  

Ha habido tanta corrupción, falta de nacionalismo oficial, de entreguismo hacia el extranjero, de pobreza, de terminar con la planta laboral, de la insistencia de destruir el nacionalismo mexicano, de las fuentes de energía, haber perdido lo que nos tenía a los mexicanos tranquilos pues estábamos apoyados en el petróleo; y eso nos daba la esperanza de nuestra propia riqueza y la seguridad económica de nuestros hijos. Cosa que ya se ha perdido.

En cuanto a la inseguridad de la gente de que en cualquier momento nos vengan a asaltar, a matar en las calles, en las casas, en los comercios y la continua tensión que sentimos los ciudadanos por lo que les pase a nuestras familias y a nosotros mismos.  

Seguridad, Minería, Justicia, Legalidad, cambios constitucionales para volver legítimo lo que es dañino para el pueblo, la compra de votos, el control de las Cámaras, la compra de plumas críticas o la inseguridad y persecución hacia los periodistas y la entrega del País entero a las mineras, petroleras, los derechos al agua de los pobladores, la edificación de enormes y costosas  carreteras, además de los planes para construir un aeropuerto que el País no necesita por no tener la infraestructura aérea. Luego el control de las  instalaciones marítimas, incluyendo la Capitanía de Puerto, las aduanas que se le entregarán a la Marina, mientras que la de tierra le tocará cuidarla al Ejército, el que fungirá como policía civil, ya que no estamos ni en guerra ni en estado de excepción. (Por eso el Ejército está enojado con el gobierno).

La enorme deuda que se deja con bancos nacionales y extranjeros, pero principalmente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (MB), quienes en voz de la señora Christine Legarde, directora del FMI,  están complacidos con la manera que el gobierno mexicano lleva la Política Fiscal de la Nación. En especial de los Recortes Presupuestales contra la ciudadanía de bajos recursos, sin tocar a los políticos ni a las grandes empresas, las que ni impuestos pagan. 

La inflación que sólo en septiembre aumentó en un 17.9% y el poder adquisitivo del peso, junto a la devaluación de este frente al dólar del 54% en lo que va del sexenio.

El ataque contra los Derechos de los Trabajadores y la destrucción de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, local y federal, con la creación de un bodrio que va a funcionar como Tribunal Judicial y comenzar a tratar a los empleados y a los patrones como víctimas y victimarios, en lugar de seguir siendo una Junta de verdadera conciliación entre  los ciudadanos.

Un presupuesto del Estado, mientras no contemple el mejoramiento de vida para la población indígena, para los niños pobres del País, sólo sirve que para enriquecer a los políticos. 

Hoy en día nuestro País ya perdió el rumbo. Pues no tiene un programa político, económico y social definido, logrando que México se vaya directamente al precipicio.

Va de cuento
Rafael Benabib
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