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Cuando el primer ministro de Inglaterra, el conservador David Cameron, convocó un referéndum para oponerse al Brexit (nombre que le pusieron para la separación de la Unión Europea), nunca pensó que el pueblo inglés fuese a aceptar esa separación con una mínima diferencia de 42% de la población a que siguiera en la UE, contra un 58% a que se separara, por lo que para este fin de año estará fuera de los lineamientos que le imponen los 28 países que comprende la Unión Europea. La gente se pregunta cuáles serían las repercusiones entre la Unión Europea, los Estados Unidos, el resto del mundo y en especial con nuestro País.
 La City está construida sobre las ruinas de la Londres romana y medieval, ahora lleno de flamantes oficinas de cristal y en medio está El Banco de Inglaterra, construido en el siglo XVIII, donde se encuentra el centro financiero más importante de la Gran Bretaña. De un lado están las edificaciones de dos y tres siglos pasados y del lado Este, los pequeños comercios, los cafés al aire libre y los departamentos que cada vez son más caros para rentar.
En México, el referéndum del 23 de junio, no hizo mucha mella, pues si bien hubo una pequeña devaluación del peso, el mismo ya se niveló frente al dólar en tan sólo unos días. Nuestro País tiene una relación comercial con el Reino Unido de menos del uno por ciento, por tanto el impacto no ha sido tan fuerte como con las monedas y las bolsas de valores de la UE las que de inmediato se vieron afectadas.
 Al contrario de esto, se espera que la Gran Bretaña busque los mercados emergentes para cubrir las transacciones financieras que existían con la Unión Europea y ampliar sus tratados con otras naciones, ya que el estar dentro de la UE, se limita a hacer acuerdos o tratados, hasta que la unión de los 28 países en la Dirección de la UE, con sede en Bruselas, Bélgica, lo apruebe.
Respecto a los Estados Unidos se ampliarán las relaciones financieras entre los dos países, pero también entrarán en una competencia de los productos que la Gran Bretaña intentará seguir comerciando con la Unión Europea, con quienes ya tiene tratados y compromisos pactados, los que, aunque esté fuera de la UE, se tendrán que cumplir.
A los dirigentes de la UE, como son: Alemania, Bélgica, Holanda y Francia, les urge que ya que Inglaterra tomó esa decisión, se separe lo antes posible para organizar una nueva Unión, antes de que otros países hagan lo mismo y se queden desmembrados, cosa que le vendría bien a los Estados Unidos.   
Sobre el resultado del referéndum, las posiciones están divididas entre los ingleses. El País está lleno de gente mayor que sueña con que siga siendo una monarquía convencional al tipo de los siglos XVII y XVIII y jóvenes de 17 a 30 años demandan que la GB no se retire de la UE porque sería un retroceso para el País. Hay que recordar que más del ochenta por ciento de la población es mayor de 50 años y el resto son votantes contrarios al Brexit o separación de la UE.
El centro financiero más fuerte de Europa está en Londres, también llamada la City, ellos no se quieren salir de la Unión porque tienen miedo de perder ese mercado, pero tampoco desean aceptar a tanto inmigrante, a quienes los jóvenes comerciantes no quieren porque les quitan los trabajos, sus lanchas se acercan a pescar a cualquier distancia de la Isla, vacacionan en sus playas sin ningún permiso y llegan a vender sus artículos a precios de competencia sin pagar ningún arancel más que el impuesto que el gobierna le cobra a todos los nacionales. Además que usan todos los servicios sociales que el Estado le brinda a sus connacionales. Por eso es que la votación estuvo más o menos empatada y los que por pocos puntos ganaron la salida de la Unión Europea ya no les está gustando.
No hay que quitar la atención que la GB quiere seguir siendo el centro financiero mundial. Con tal motivo su unión con China va a permitir que entren más mercaderías a GB y también las va a intentar meter a la Unión Europea. No es ningún secreto que China y la India quieren entrar al mercado europeo pero las leyes internas no lo han permitido, pero ahora lo harán a través de los acuerdos comerciales y financieros con la Gran Bretaña. El Reino Unido siempre ha querido que desaparezca el euro como moneda de la UE y se cambie por el yuan chino, el que está respaldado por el oro y no por el dólar como lo cambiara el ex presidente de Estados Unidos, Richard Nixon.
El descenso de la libra esterlina le conviene a la City porque va a inundar a la Commonwealth y a Europa con sus mercaderías a bajo costo, como lo hicieran los estadunidenses en el 2008 con el resto del mundo, excepto con China, quien se negó a revaluar su yuan.
Según el historiador y economista del diario londinense: Sarquis Traturyan, los cálculos de la Gran Bretaña son claros, ya que buscan inversiones chinas las que tendrán por objetivo unir a través de trenes de construcción china: Manchester, Liverpool, Leeds, Sheffild y Newcastl, con una red de trenes de alta velocidad, en detrimento de la economía estadunidense, Washington está furioso por las recientes iniciativas de China que pueden desanimar el Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP por sus siglas en inglés) que encabeza el sistema financiero de los Estados Unidos.
Hoy en día parece que muchos de los británicos se están dando cuenta que los pros son más débiles que los contras y están haciendo manifestaciones multitudinarias por todo el país y es especial en Londres donde la mayoría expresa su deseo de permanecer dentro de la Unión Europea frente a la Plaza del Parlamento, en respuesta a los británicos que votaron por el Brexit, es decir el que el Reino Unido abandone al bloque comunitario.
El primer ministro David Cameron, junto con  los dirigentes del centro financiero de Londres, ha dicho que el partido conservador no va a mover nada.

Por: Rafael Benabib /  [email protected]