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Para destructores de México nuestros presidentes se pintan solos. Durante el siglo XX y del siglo XXI, después del gran presidente nacionalista, General Lázaro Cárdenas, tuvimos a Manuel Ávila Camacho, Adolfo Ruíz Cortines Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada..., salvo alguna excepción, todos han sido unas joyitas con las que nuestro querido México ha tenido que cargar.
Manuel Ávila Camacho “El presidente caballero”, subió al poder mediante el primer fraude electoral, le puso freno a la Reforma Agraria y a la nacionalización del petróleo, aceptó la renegociación de la deuda externa que ya había sido pagada por el general Cárdenas. Entró a la 2ª. Guerra mundial mediante dos sospechosos hundimientos de barcos petroleros: El Potrero de Llano y el Faja de Oro; fundó lo bueno y lo malo: el IMSS y el PRI.
Miguel Alemán Valdés otorgó el voto a la mujer sólo para las elecciones municipales. Decía que impulsaba la industrialización por sustitución de importaciones, sin ser cierto, aumentó el gasto público y disminuyó el gasto social; eliminó a la izquierda sindical y depuró al PRI. Con sus fideicomisos entregó México a los extranjeros, en todas las costas. Destruyó todos los centros turísticos para beneficiar a Acapulco y fue el “Gran Amigo” de los Estados Unidos. Construyó la Ciudad Universitaria e ingresó a la Masonería como todos los políticos de la época.
Adolfo Ruíz Cortines continuó la política nacionalista, le otorgo el Voto Universal a la mujer, planteó el Desarrollo Estabilizador para parar la inflación, fijando el peso a 12.50 por dólar. En 1958 enfrentó el Conflicto Agrario restableciendo la comuna y el ejido, solucionó la huelga magisterial y la huelga ferrocarrilera. Fue todo un Estadista.
Adolfo López Mateos también fue un gran Estadista el cual le dio un enorme prestigio a nuestro País a nivel internacional. Reafirmó la Doctrina Estrada frente al mundo entero, en especial, respecto al conflicto de los Estados Unidos contra la Revolución Cubana. También concluyó el conflicto del país vecino del norte, sobre la devolución del Chamizal, parte de la frontera con México. Nacionalizó la Industria Eléctrica, otorgándole a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, S.A. un tiempo perentorio para su liquidación y se llamó “Compañía de Luz y Fuerza del Centro, S.A. en Liquidación”.
López Mateos creó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito en las escuelas; disminuyó la inflación y alcanzó tasas de crecimiento del 6% anual. También lidió con el presidente Idigoras de Guatemala cuando uno de sus aviones ametralló a una lancha, matando a dos pescadores. Idigoras le declaró la guerra a México. El presidente López Mateos falleció de una aneurisma.
Gustavo Díaz Ordaz condenó la ocupación de los Estados Unidos en la República Dominicana, se celebraron los Juegos Olímpicos y la Copa Mundial de Futbol. Reprimió brutalmente a los integrantes del Movimiento de 1968 y dio la orden para que se llevara a cabo la matanza de Tlaltelolco en la Plaza de las Tres Culturas, habiendo aceptado públicamente su responsabilidad, lo que aún después de muerto, el pueblo de México jamás se lo ha perdonado.
El presidente Luis Echeverría Álvarez en 1971, reprimió a los estudiantes y fue artífice de la matanza de estudiantes el 2 de octubre llamada Jueves de Corpus. En 1973 en la ciudad de Nueva York, en la ONU defendió a la Revolución Cubana y llamó País Imperialista a los Estados Unidos. Hoy en día, son contados los visitantes estadunidenses que llegan a México, haciendo que el turismo (La Industria sin Chimeneas) se fuera por la alcantarilla.
José López Portillo impulsó la Reforma Política permitiendo que otros partidos nacionales participaran en política nacional; inició la explotación de los pozos petroleros a gran escala, logrando un crecimiento del 9% anual. Tres años después devaluó la moneda hasta 49.00 por dólar y al concluir su sexenio nacionalizó la banca. Hizo, a algunos ricos y a muchos pobres.
Con Miguel de la Madrid hubo una especulación en la Bolsa de Valores donde se pudo invertir con una ganancia de hasta el 150% anual. Mucha gente vendió sus propiedades para invertir. Luego la Bolsa quebró y mucha gente también. Hubo el terremoto de 8.1 grados el 19 de septiembre de 1985 que sacudió a la Ciudad de México y a todo el País, donde todo el pueblo de México se solidarizó y De la Madrid ni siquiera visitó a la población. Tuvo un sexenio gris.
Carlos Salinas de Gortari ganó las elecciones a base de un truco cibernético. Privatizó en forma masiva las propiedades del Estado, firmó el Tratado de Libre Comercio, entregó la banca a los inversionistas extranjeros, destruyó al campo y dice que él formó en Chiapas, el MZLN.
El presidente Ernesto Zedillo fue candidato sustituto del asesinado Luis Donaldo Colosio. Se enfrentó al “error de diciembre”, fundó el Fobaproa dejando una enorme deuda al pueblo y destruyó los ferrocarriles de México con muy oscuras intenciones.
Vicente Fox Quezada engañó al pueblo con la promesa de que sacando al PRI de los Pinos, se acabaría la corrupción, pero no sólo la incrementó. Intento destruir la cultura mexicana con el Águila Mocha de nuestra Enseña Patria, desapareció la asignatura de Civismo de los Libros de Texto Gratuito y cambió las fechas nacionales para festejarlas los lunes más cercanos.
Felipe Calderón Hinojosa, otro fraude electoral. Inició una guerra fraticida contra el narcotráfico que costó miles de vidas, extinguió a la compañía de Luz y a Mexicana de Aviación.
El presidente Enrique Peña Nieto llenó de minas canadienses al País, entregó el petróleo a los iniciativos y quiere con el agua, a Trump con su muro, los ilegales y el TLCAN, que haga lo que quieran con México y entre otras cosas, creció la corrupción, la impunidad y la inseguridad. ¡P’a joyitas! ¿No?

Por: Rafael Benabib /  [email protected]