Respaldar a Peña Nieto es como apoyar a Trump. Una cosa es el respeto a las instituciones y a las Leyes y otra respaldar a quien ha entregado el País al extranjero empobreciendo a la ciudadanía y sólo ayudando a los empresarios trasnacionales quienes se llevan las riquezas de México. De qué lo vamos a respaldar; de su tibieza ante los ataques de Trump y de sus agresiones contra la ciudadanía con sus devaluaciones y continuos gasolinazos.
Aunque el de Hacienda diga que sólo afectan a los que tienen autos grandes, no sabe o se hace el que no, que esa alza repercute en casi todos los insumos del ser humano. ¿Dónde están los grandes descuentos en los recibos de luz? ¿Qué pasó con la baja del precio del gas y del agua?, la que esperamos que en cualquier momento el Presidente Peña Nieto dé la orden a los senadores para que no la vaya a privatizar o a entregar el preciado líquido a la iniciativa privada para que coopere con las obligaciones del gobierno, se adueñe de ese elemento esencial y lo convierta en una mercancía como la gasolina, que está a las órdenes de los vaivenes del “mercado mundial” y no de las necesidades del ser humano.
 Tenemos que aprovechar esta funesta situación en la que estamos metidos para regresar a nuestra mexicanidad sin necesidad de las opiniones del gobierno federal. Ya sea por medio de manifestaciones pacíficas, de protestas del pueblo organizado en marchas, plantones y pancartas anti Trump y anti Peña Nieto, quien es el que nos ha llevado a este estado de indefensión ante los ataques del exterior, pero en especial a una absurda polarización entre los mexicanos de dentro y fuera del País.
Los mexicanos queremos defender a nuestra Patria, ante las afrentas que está recibiendo México junto con nuestros paisanos en Estados Unidos, pero no encuentra cómo. Pareciera que estamos respaldando a Peña Nieto por ser tan tibio en la defensa de nuestra soberanía o por hacer tratos en lo oscurito a espaldas del ciudadano mexicano.
Se pide el respaldo a quien promete que van a haber puestos de trabajo para la población, pero en cuatro años no se ha visto que lo hayan logrado, ya que el crecimiento poblacional avanza más que los trabajos prometidos.
En el mundo entero se han presentado movimientos en contra de la actitud de Trump hacia nuestro País y contra los migrantes a quienes trata como delincuentes y terroristas, sin respetar su identidad ni sus derechos humanos.
¿Estamos respaldando a Trump por insultarnos o por querer corrernos de su País? Ahí nos van a echar de menos, por la mano de obra barata y especializada, mientras sigue amenazándonos con cobrarnos el 20 por ciento de impuesto por la exportaciones que hacemos hacia Estados Unidos o por intentar cobrarnos el famoso muro que quiere edificar por toda la frontera? No podemos respaldar al gobierno mexicano porque estamos profundamente dolidos y no ha querido o podido defendernos
 Además de que quiere deportar a todos los mexicanos que fueron tras el engañoso “Sueño Americano”. De seguro que van a dejar en paz a los trabajadores del campo, porque no hay ni un solo gringo que se vaya a la pizca del algodón o a recoger cebollas, pepinos, naranjas y el resto de los trabajos que hace el mexicano durante 15 horas diarias bajo el tremendo sol de California, Texas, Arizona y todo el resto de la frontera, pagándoles 4 dólares la hora, mientras el salario es de 10 a 14 dólares que es lo que ganan los estadunidenses.
El apoyo a los migrantes debe ser la prioridad de las autoridades: ofrecerles estancia, comida y servicios médicos en la franja fronteriza. Todos estamos bajo mucha presión, pues no sólo son los migrantes, sino el TLC que nos afecta a todos, el gasolinazo, la inflación, las remesas, las elecciones de EDOMEX y las de 2018 y otras cosas, pero hay que tener la cabeza fría para saber cuál y cómo se pueden por lo menos mitigar. Para eso están los profesores de las universidades, los analistas y estudiosos de la política, los dirigentes de las ONG, los de los Derechos Humanos, los constitucionalistas, los dirigentes de las cámaras de profesionistas, de empresarios y de la gente también pensante que tenemos en México. No de los partidos políticos, porque ya nadie les cree. Pero si el gobierno nombrara a un buen grupo de ciudadanos que quieran y apuesten por México, se encontrarán las respuestas adecuadas para salir del embrollo en que nos metió el antes candidato y ahora presidente Trump.  
Si queremos apoyar a México vamos a hacer una verdadera campaña de defensa de nuestros propios intereses, dejando de consumir artículos hechos en Estados Unidos. Compremos  alimentos que produzcan nuestros campesinos en los mercados municipales y no en los almacenes de autoservicio extranjeros, los cuales no sirven para la dieta del mexicano, como las tortillas hechas con maíz transgénico, esos alimentos artificiales dañinos, más caros y no tan frescos y sabrosos como los de los tianguis y los mercados.
Vamos a comprar lo Hecho en México en ropa de nuestras propias costureras con tela de algodón y así vamos a labrar nuestra tierra y darle trabajo a los desempleados locales y va a haber mucho quehacer para los migrantes que Trump quiere deportar.
El gobierno ha dado instrucciones para que los 50 consulados que existen en Estados Unidos atiendan a los mexicanos con problemas. Por esa razón, dice que le va a mandar mil millones de pesos para la defensa y necesidades de los mismos. Esperamos que sea cierto. Las organizaciones privadas a nivel nacional; las de colonos, las ONG, las de comerciantes, las de profesionistas, más todo el pueblo, necesitamos estar unidos para presionar al gobierno federal y que ordene el camino adecuado de nuestra Patria.

Por: Rafael Benabib / [email protected]

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