La gente está hecha bolas sin saber por quién votar. Si lo hace por José Antonio Meade para presidente, seguirá con lo mismo que Enrique Peña Nieto, si escoge a Ricardo Anaya, se va a encontrar que no sabe nada de política, aunque sepa tres idiomas, quiera sacar, al igual que Fox, a los del PRI de Los Pinos y toque guitarra, piano, sepa cantar rock o sea un gran orador, no tiene los tamaños para dirigir el futuro de los mexicanos. De López Obrador decimos que fue un buen jefe de la Ciudad de México y aunque se conozca todo el País, no ha hecho más que repetir lo mismo que pregonaba desde hace tres elecciones.
El ciudadano está asustado por la guerra sucia entre los tres candidatos. Por las amenazas de Trump sobre el TLC, los dreamers, los indocumentados y una posible invasión o un golpe de estado a nuestro País si no gana el que ellos escojan. Meade seguirá con las mismas reformas. ¿Va a seguir privatizando lo poco que le queda a México: el agua, la educación en las escuelas públicas, nuestros centros de salud como el IMSS, el ISSSTE y los hospitales, para entregarlos a la iniciativa privada, además de seguir con su sistema hacendario que ha continuado con la destrucción de la economía del pueblo mexicano?
Puede ser que algunos ciudadanos voten por Anaya, pues habla tres idiomas, es un magnifico músico y escalador de estructuras metálicas para hacer su campaña política, aunque el único proyecto que ha pregonado, sea como el de Fox: sacar al PRI de Los Pinos.
O por un López Obrador de quien se piensa que va a afectar a los empresarios, se ira a enfrentar con más firmeza ante los estadunidenses aunque no haya Tratado de Libre Comercio. Dice que será más nacionalista y defensor que el actual. Que él piensa tratar muy bien al Ejército, subirles el sueldo,  regresar a los soldados sus cuarteles y dialogar con los delincuentes para que se integren a la sociedad y en México finalmente encontremos la paz, luchando contra la corrupción.
López Obrador proclama que va a buscar una nueva relación con los Estados Unidos, con los inversionistas extranjeros y con los empresarios mexicanos. Va a firmar el nuevo Tratado de Libre Comercio en condiciones adecuadas sin poner en riesgo la soberanía del País, evitando fricciones entre México y los Estados Unidos.
José Antonio Meade aseguró que va a ganar de la misma manera que se hizo en el Estado de México ¿Con las mismas tarjetas rosas que regalaron para conseguir la gubernatura?  Quizá los que ahora reciban una tarjeta amarilla pintada de azul y blanco vayan a votar por el joven Anaya a quien le faltan muchas cosas para llegar a ser presidente de México.
El que fue jefe de gobierno en la Ciudad de México y dos veces candidato a la presidencia de la República, López Obrador, y que por el momento vaya ganando las encuestas de opinión, sabe que esta carrera apenas va a comenzar y falta bastante camino por recorrer para llegar a la meta. Además de haber muchos contendientes que se están echando lodo entre sí y tienen un vasto plan de desprestigio contra él. Nunca se había visto que el electorado nacional estuviera tan interesado como en estas elecciones, en las que poca gente se quiere quedar se va a abstener a emitir su voto y así exponer sus sentimientos y sus esperanzas volcadas en las urnas.
En el exterior habita casi el 20% de los que viven en México, por tanto, hay que tener en cuenta que esa cantidad de sufragios puede ser efectivos a favor de cualquiera de los candidatos que intervengan en las elecciones de 2018. Las remesas que este grupo de connacionales envían para el soporte de sus familias y para la economía nacional es muy importante, ya que ese ramo es una de las únicas entradas de dinero que llega a México, pues ya no tenemos exportaciones, Trump ya se llevó a las compañías estadunidenses, cuyas ganancias se quedaban en el País. ¿Quién lleva un control de los mexicanos en el exterior; de los indocumentados, deportados, fallecidos o encarcelados?
Desde hace seis años para adquirir una credencial de elector en el exterior ha sido un lío: pues no sólo había que tomarse la foto, la cual se podía enviar por internet, sino que hay que también ir a firmar al consulado o embajada del País donde se esté, lo que es inútil, pues el voto se manda a través del correo postal. Algunos mexicanos que ya tienen su credencial para votar, lo utilizan como identificación para sacar su licencia de manejar y para conseguir trabajo.
  Pero de cualquier forma el tratar de obtener la credencial del INE en el exterior terminaba el día 31 de marzo y no había tiempo para empadronar ni al diez por ciento de la población en los consulados o embajadas de ningún país. Sin embargo a última hora el INE alargó el límite hasta el 30 de abril y si quieren que casi todos tengan su INE, le van a dar un poco más.
En México estamos acostumbrados a resolver todo a última hora, aunque nos cueste el no aprovechar los descuentos, el que nos cobren recargos o intereses, y aunque haya dinero, deseamos tenerlo hasta el último momento, para sentir que aún es nuestro propio dinero.
En estas elecciones existe un 32 por ciento de la población en edad de votar y con su credencial del INE pero aún indecisos los que a última hora pueden inclinar el peso de la balanza por alguno de los tres candidatos. O de pronto dos de ellos se arreglen y en el momento adecuado repitan lo que han hecho en el pasado: unirse entre sí y convertirse en el PRIAN, como muchos de los gobernadores lo han hecho.
Andrés Manuel está haciendo una gran labor entre casi todos los estratos de la población, pero no es él quien lo puso arriba en las encuestas, sino la pobreza, la falta de educación escolar, la ausencia de cuidados médicos, entre muchas cosas. Es la esperanza de la gente quien lo llegó a colocar provisionalmente en las mencionadas encuestas.

Por: Rafael Benabib / [email protected]