La Invasión Cultural continúa por parte del sistema de gobierno de EEUU, en la inclusión de espectáculos disfrazados de deportes. De un tiempo para acá hemos jugado futbol americano y en menor medida el básquetbol. Tenemos como diez o quince equipos de futbol americano, todos universitarios y demasiado caros para los jóvenes deportistas; algo de tenis (por ser este deporte para gente con mejores posibilidades que la media de la población); poco golf, exclusivo para la gente rica y carreras de autos fórmula Uno, a las que asisten una pequeña parte de espectadores mexicanos.

Esta penetración que está logrando Estados Unidos dice que es deportiva, está  destruyendo lo poco que tenemos de cultura deportiva, como el futbol soccer, el beisbol, el frontón, etc, por espectáculos que vienen a cambiar nuestras costumbres y forma de ser o sea, nuestra Cultura, para que menospreciemos  nuestros deportes y nos aficionemos a sus espectáculos de forma masiva que sirven para apostar millones de dólares en su lugar de origen. Y no es para ganar el dinero que los aficionados gastan en entradas; ya que EEUU cobran diez veces más que en México. 

La intromisión en nuestra vida deportiva y cultural a resultado que el deporte del futbol soccer se haya convertido en el gran negocio de los empresarios mexicanos, en complicidad con los dirigentes del futbol en México. Como ejemplo tenemos la decisión de la Asociación Mexicana de Futbol, de permitir que los equipos mexicanos puedan usar hasta ocho jugadores extranjeros y sólo a tres mexicanos. ¿Así cómo vamos a tener buenos equipos si la gran mayoría vienen de otros países? ¿No es eso destruir nuestra cultura y tener equipos extranjeros, que de mexicanos no tienen más que unos cuantos?   

La televisión de paga nos ha metido hasta la médula el interés por el futbol americano, al grado de que ya se han traído equipos profesionales de la National Futbol League (NFL) a jugar las justas oficiales en los estadios que no están preparados para tales juegos, pues todos los juegos se ven por televisión local.    

Igual pasa con el golf profesional, al cual sólo tienen alcance para gente de amplios recursos económicos, ya que se utilizan su propio equipo de golf de varias medidas para diferentes distancias y se a diario para no olvidar lo aprendido.

Así mismo se traen equipos profesionales de EEUU  a jugar Basquetbol en sus competencias oficiales a la Ciudad de México; a instalaciones que no son adecuadas como para la cantidad de aficionados que acuden a un estadio en cualquier ciudad de Estados Unidos y a unos enormes precios de entrada. Mientras que en México se juega el basquetbol estudiantil y amateur desde hace muchos años

Acto seguido nos están bombardeando con las carreras de autos “Formula Uno”, las que ya estuvieron pasadas de moda en México en la Magdalena Michuca y que desde que fallecieron los Hermanos Rodríguez nunca han sido competitivas a nivel mundial.

Para más imposición, nos traen el “deporte”  de las peleas a mano limpia, donde se usa todo tipo de disciplinas para golpearse el uno a otro, dentro de una jaula, sin más reglas que el que esté a punto de fallecer. Ahora hasta hay peleas entre mujeres.

Como los estadunidenses no tienen la afición por el Jaialai, de las corridas de toros y para algunos espectáculos o deportes mexicanos, pues les hacen propaganda en contra, como si fueran defensores de animales. (No así de los seres humanos).

El futbol americano tiene su origen en el rugby de mediados del siglo XIX, el que se juega con postes como portería y tomando la pelota con las manos hasta llegar a determinado final. Y a finales del siglo XIX comenzaron a surgir los equipos de futbol americano con once ofensivos y doce defensivos, con los Dawns y la línea de salida (Scimmage). Este deporte o espectáculo acaba de cumplir cien años de haberse separado del rugby y formado como futbol americano.

Para ser parte de un equipo de futbol americano, se necesita indumentaria cara que cubra casi todo el cuerpo para defenderse de esos fuertes choques, porque los encuentros son de cabeza contra cabeza, de hombro contra hombro, etc.

En los últimos años, varios jugadores profesionales han demandado a la NFL porque tal juego les deja secuencias de columna y daños cerebrales de tanto golpe en la cabeza, a pesar de los cascos reglamentarios. Desde hace cuarenta años se pronosticaron dichos daños, pero ni la NFL, ni las autoridades deportivas o leyes de aquél país le han dado la importancia debida. 

En cuanto al Golf, en México sólo lo juega la clase media y la gente rica, porque los pobres que saben jugarlo son los Caddies de los patrones o los que ya son maestros. Existen muy pocos campos de golf por la extensión de tierra, la cantidad de agua que usan y el cuidado de los jardines y árboles que regularmente tienen.

El Basquetbol ha sido un deporte bastante popular en México, pero con pocas excepciones casi siempre es amateur. De un tiempo para acá, los comerciantes del deporte los están trayendo a México para dar espectáculos como si fueran competencias internacionales, cuando se trata de juegos de su País.

Las peleas dentro de una jaula, usando disciplinas de boxeo, kun fu, Karate y lucha libre, como si fuera el coliseo romano donde la pelea es hasta matarse entre seres humanos. Por cuanto a las carreras de autos de Fórmula Uno, es un espectáculo que sólo sirve para que las compañías de autos, de llantas, de aceites y de alguna relojera o cervecera se haga publicidad, porque de deporte no tiene nada, ni está al alcance del pueblo o de sus espectadores.

Ya nos quitaron el amor a nuestras instituciones, nuestras riquezas materiales, nuestra educación escolar. Ya militarizaron al País, empobrecieron al pueblo, borraron el TLC, van a hacer el muro, y ahora nos invaden con sus deportes profesionales y su publicidad. Lo único que falta es una invasión de Marines disfrazados de deportistas. 

Va de cuento
Rafael Benabib
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