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En México necesitamos un Brexit pero adecuado a las necesidades de nuestro País. En Inglaterra se votó por la salida de la Gran Bretaña de la Unión Europea (UE) por un error de cálculo de su primer ministro David Cameron todo su plan se vino abajo pues prometió que si ganaba las elecciones parlamentarias, haría un referéndum y el pueblo inglés escogería el quedarse o salirse de la UE pero extrañamente para Cameron, votaron por el sí para salirse de la Unión Europea.
El vocablo Bretix es una contracción de “Bretaña y salida” el cual se llevó a cabo en una votación sin que al pueblo le explicaran lo que eso significaba. Ganó el “sí” por poco margen, en contra de los deseos del mismo Primer Ministro Cameron, así como del Partido Laborista, del Partido Nacionalista Escoces, del Partido Galés y del Partido Libertad. Por otro lado estaba el Partido de derecha UKIP, dirigido por el derechista Niger Farage, quien fue el promotor del Sí del Brexit y el que incluyó en sus discursos casi las mismas fórmulas que después usara Donald Trump para ganar las elecciones a la Casa Blanca.
Farage decía: “La Gran Bretaña se está muriendo” “Vamos a volver fuerte y rico al país”, “correremos a los musulmanes indocumentados. Sólo los europeos con permisos del gobierno inglés vendrán a gozar libremente nuestras playas y ya no se quedarán a quitarle el trabajo a nuestros conciudadanos”. “A los sirios y a los africanos, a los europeos de los países pobres, también los vamos a expulsar”.
Y así metiéndole miedo a la población, que en su mayoría son adultos mayores, votaron por el Sí en espera que regresara el glamour del reinado de la Comonwellt del Imperio de la Gran Bretaña, la Reina y todo su séquito desfilando de nuevo por las calles de Londres, por tanto ganó el Brexit, el que se está tardando en salir, porque la “City” de Londres, (léase el Wall Street inglés)tiene que cobrarle a sus deudores europeos, quienes no pueden hacer otra Constitución hasta que GB se salga por completo.
De la misma manera, a los mexicanos deben explicarnos los alcances del nuevo Tratado de Libre Comercio con América del Norte para nuestro País o firmemente quedarnos con el TLC, firmado tripartitamente entre Canadá, Estados Unidos y México a finales del siglo pasado. Sabemos que no es fácil cambiar de la noche a la mañana, pero sí ir diversificando nuestros contactos con el resto del mundo. Haciendo nuevos tratados de libre comercio con Europa, con Asia, con la misma Inglaterra (que jamás fue miembro de la UE, ya que además de no adoptar el Euro como moneda, todas sus transacciones han sido con Libras Esterlinas).
Se podría ampliar el Tratado de Libre Comercio con Japón, con la República Popular China, ya que de todas maneras lo que nos mandan los estadunidenses en su mayoría está hecho en ese País, hacer acuerdos con los países petroleros del Medio Oriente, con los del norte de África y con los países nórdicos a quienes les tenemos mucho que ofrecer.
En 2016, David Cameron mencionó que haría nuevas negociaciones “especiales”, que de seguro irían a beneficiar los intereses de la GB en la constitución dentro de la Unión Europea, pero se topó con los sueños de los viejos en la Inglaterra de hoy, donde el 27% de la población tiene más de 50 años; ya no hay suficiente juventud para sufragar, pues los pocos jóvenes con edad de casarse, no quieren traer hijos y mucho menos formar un hogar en un mundo tan individualista e inestable como es el liberalismo, que sólo piensa en las ganancias económicas al servicio del mercado para engordar los bolsillos de los acaparadores multimillonarios y no en los principios y los valores éticos del ser humano.
Los únicos que van a perder con el famoso Brexit son los que trabajan por toda Europa al dejar de tener el estatus de miembros de la UE y regresar a la Gran Bretaña, a los que tienen negocios o industrias pequeñas en la isla de la GB y entregan a sus clientes del Continente sus productos ya fabricados, al igual que los grandes negocios entre la UE y GB, los que se verán disminuidos por los derechos de importación y exportación, que sufrirán, tanto los unos y los otros.
La separación de la Gran Bretaña de la Unión Europea le va a pegar más fuerte a la segunda, pero con la nueva constitución que ya está planeada por Alemania, Bélgica y Francia, los europeos están buscando otros mercados y uno de ellos puede ser nuestro País, con acuerdos de mucha importancia en un plan igualitario, con ganancias justas para ambos lados.
México debe estar preparado desde ya, a industrializarse, a revivir el campo para obtener nuestra propia independencia alimentaria, a entregar a sus estudiantes centros de aprendizaje de buena calidad y no a puros técnicos al servicio de las empresas transnacionales. Además de abrir sus propios laboratorios químicos con medicamentos de bajo precio, aunque sean de segunda o tercera generación como las medicinas genéricas que ya rebasaron el límite de caducidad de las patentes; también estar preparada la fabricación de refacciones industriales y automotrices y todas las demás etcéteras que se requieran.
Esto es para que no nos pase lo que a Venezuela, que se le está castigando por defender sus intereses, su petróleo, pero en especial la dignidad de su pueblo, el que demostró en las votaciones de hace unos días, que si tienen principios. Ahí ganó el pueblo en unas elecciones donde la oposición no quiso ir a sufragar. ¿Entonces de dónde salieron esas largas colas de venezolanos en las casillas electorales, si la oposición no fue a votar?
El famoso Brexit se puede hacer pero a la inversa, donde si no quieren el TLC como está, simplemente nos retiramos y buscamos otros derroteros donde vamos a ser tratados con respeto y equidad. Habrá que prepararnos para que no se nos tome desprevenidos y nunca debemos exponernos a una salida violenta entre nuestro propio pueblo o a la injerencia de países extranjeros en la vida interna de nuestro País, México.

Por: Rafael Benabib /  [email protected]