El movimiento Nacional de Un Día Sin Mujeres que se está organizando para protestar por la inseguridad y los feminicidios que sufren las mujeres en general dentro del País es de lo más loable.
 Las desapariciones y muertes de que han sido objeto las mujeres, no tiene nombre, aunque se encuentren a los cuerpos de las víctimas así como a sus asesinos, no existe compensación ni castigo suficiente para mitigar el dolor tan profundo que ese acto terrible le deja a sus seres queridos, a sus amistades el cual queda clavado en lo más profundo de toda comunidad.

No existe castigo suficiente en la tierra para que entes inhumanos, por decir lo menos, paguen por este artero femenicidio, ni todos los años en la cárcel con que la ley les imponga, ni castigos físicos que les sean impuestos, declarándolos culpables de las más grandes atrocidades y ser sentenciados a la misma pena de muerte.
 Muchas veces detienen a los culpables y por algún error del juzgado los dejan libres.

Al apoyar la protesta contra el femenicidio, en movimientos como: “Un día sin mujeres”, los hombres nos estamos defendiendo de que le vaya a suceder lo mismo a algún miembro de nuestra propia familia; vamos a enseñar a nuestros hijos a defenderse, a saber escoger con quiénes andan, porque no se trata de castigar a quien lo hizo sino mostrar que en el hogar ya no existe el cobarde machismo; que todas y todos somos iguales y tenemos los mismos derechos.

Que lastima que las mujeres no se organizaron cuando el incendio de la Guardería ABC el 5 de junio de 2009 la que era subrogada por el IMSS en una bodega contigua al gobierno de Sonora, donde fallecieron 49 niños y 106 quedaron heridos.
 Todos ellos entre 5 meses y 3 años de edad sin que hubiera ningún responsable hasta 3 años después que fueron detenidos algunos presuntos culpables.

De seguro que el cumulo de asesinatos a las mujeres, niñas y niños se detenga.
 Pero por qué aún se ignora que es lo que impele a estos seres maléficos a llegar a tales atrocidades; será una actitud generalizada o función de algún desquiciado o miembros de alguna secta maléfica; aunque también pueden ser casos específicos entre los que se encuentre la violación de la mujer, la trata de blancas, la de órganos, los secuestros sin el pago requerido, pleitos en el hogar, una joven drogada, alguna de ellas que haya reconocido a sus plagiarlos, ya sea de una violación o de algún secuestro.

Y como estos casos hay cientos de sinrazones tan intrincadas que cualquier caso relacionado de un ser masculino es mucho menos complicado, que el de una persona del sexo femenino.
 Pues las indagaciones judiciales de investigación se amplían tratándose con la vida íntima de quienes rodean el caso del afectado.

Mientras que tratándose de un caso de femenicismo las pesquisas son más cuidadosas, pues están posiblemente involucrada toda la familia, la que tiene que ser investigada a fondo, así como sus amistades que tendrían que declarar frente a un Ministerio Público, al igual que con sus compañeras de trabajo y con los de su novio o compañero y un sinnúmero de personajes que le puedan dar alguna pista.

Por esos y otros motivos el movimiento  de protesta por el desamparo e inseguridad de todas las mujeres está comprometido con la ciudadanía, en espera de que la gran mayoría se haga presente.
 Pues aunque la ley defiende igual a hombres que a mujeres, no sería posible nombrar una fiscalía especializada que se encargara sólo para asuntos de femenicidios, pero sí darles mayor atención a  esos casos.

El problema no sólo estriba entre la víctima y el gobierno, sino en especial el machismo mexicano del que “estamos muy orgullosos”, de la supuesta debilidad de las mujeres (sin contar a las niñas y a los niños) y la falta de atención de los mayores hacía sus hijos.

Se ha propuesto que las mujeres formen grupos de defensa dentro de su propia comunidad y se den aviso entre sí y en especial llamar al 911 de inmediato al ver algo sospechoso.
 Pero el llamado es en especial a los hombres para que formemos grupos de alarma y que se tome conciencia de estar alerta cuando alguna mujer esté en peligro.

Esto es un asunto de imperiosa toma de conciencia, en beneficio de niñas y mujeres como un trabajo cotidiano.
 El hecho no sólo beneficiará a las mujeres, sino que hará que también se cuidarán los mismos jóvenes entre sí y con el tiempo será una costumbre el aprender a estar alerta.

Continuará

Facilitan trámites...

No es necesario asistir a las oficinas del Registro Civil para solicitar las mismas, ya que se pueden pedir en la página https://www.gob.mx/ActaNacimiento/

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com