De una aplicación a los excesos de los usuarios… así pasó con Snapchat cuando un sujeto mató su aburrimiento y en pleno funeral decidió acercarse al ataúd, donde descansaba en paz el cuerpo de un anciano, e intercambió su cara con él.

No conforme con este exceso, lo compartió en diversos de sus perfiles, lo que en redes sociales suele ser un detonante que pronto se viralizó.

Pero… la mayoría de los usuarios repudiaron la falta de respeto del joven; al darse cuenta de los alcances logrados con su irreverencia, decidió bajar la imagen y ofrecer una disculpa.

¿Será suficiente? No, para los familiares, quienes le manifestaron su molestia y ya no forma parte de su círculo de amistades.

Información de Excelsior