compartir en:

Los universitarios Denisse Ojeda Rodríguez, Dominik Daniel Bini Falconi y José Luis Galindo Ortiz crearon un tapete inteligente que permite obtener cultivos en zonas donde la escasez de agua es una constante.

Dominik Daniel Bini Falconi, estudiante de sexto semestre de la carrera en Ingeniería Industrial, junto con sus compañeros del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla, crearon este proyecto con el propósito de responder a una necesidad internacional, como lo es el conflicto en Siria.

En entrevista con Notimex, Bini Falconi explicó que este innovador producto surge como proyecto final de una materia que tomaron el año pasado y desde entonces lo han perfeccionado para que deje de ser un proyecto y se convierta en un producto real ya que no hay nada similar en el mercado.

El proyecto, denominado RISE, consiste en que éste puede generar cultivos hidratándose con orina, por lo que está diseñado para usarse en zonas donde existe una gran escases de agua.

Para que la orina no contamine el cultivo, el Tapate Inteligente cuenta con varios filtros como acrilato de potasio, filtros de carbono activo, semillas, filtros de carbono activo nuevamente para que las personas coloquen la orina sobre el producto.

La orina se filtra y el acrilato de potasio absorbe el líquido, se expande y la planta toma los nutrientes necesarios para crecer. Al expandirse el acrilato permite que las raíces tomen los nutrientes y no se ahoga la planta. Es como si se tratara de un sistema hidropónico pero con tela.

Todo el tapete está hecho a base de fibra de bambú, la combinación de los materiales filtra la orina y le elimina el nitrato; las plantas así pueden adquirir todos los nutrientes de la orina y éstas crecerán mejor.

Es un tapete que mide 1.5 metros por 1.5 metros; pero está sujeto a otras medidas; sin embargo, así lo diseñaron los universitarios tras considerar que ese es un tamaño idóneo para transportarlo.

Abundó que conforme desarrollaban la propuesta, los creadores vislumbraban atender una necesidad, y en este caso lo hicieron pensando en el conflicto civil en Siria, el cual surgió en el año 2011 y generó que millones de personas fueran desplazadas de dicho territorio.

“Decidimos ver hacia este conflicto internacional, en lugar de atender una necesidad local, porque consideramos que el conflicto en Siria requiere de mucha atención y de manera urgente, así que debemos ser más solidarios a nivel global, y no solo quedarnos con lo que circula en las redes sociales”, dijo.

Señaló que su producto terminado también puede adaptarse en poblaciones que padecen hambruna como en Sudáfrica.

Dentro de la investigación, asesorados por los mentores Martha Elena Núñez, Naoko Taketa Toda y José Antonio Sáenz de Miera, los jóvenes universitarios tuvieron contacto muy de cerca con una organización en México que atiende el conflicto con Siria.

De acuerdo a cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hasta marzo de 2017 cerca de 4,8 millones de personas han huido de Siria, la mayoría mujeres y niños, quienes han buscado asentarse en países vecinos como Líbano, Jordania y Turquía.

Además, cerca de 70 por ciento de la población no tiene acceso a agua potable, una de cada tres personas no puede satisfacer sus necesidades alimentarias básicasy una de cada cinco personas vive en la pobreza.

Los emprendedores decidieron inscribirse al RSA Student Design Awards 2017 bajo la categoría “Wearing Intelligence” que busca generar nuevos textiles que describan o molden el futuro de la humanidad.

La RSA es un programa de estudios que busca abordar problemas sociales, ambientales y económicos, a través del pensamiento de diseño en jóvenes de todo el mundo, de educación superior y recién graduados, que busque encontrar soluciones prácticas e innovadoras en problemas sociales.

En la primera etapa del concurso ellos envían a Reino Unido láminas de su proyecto y parte de la investigación; dos semanas después les confirman que han sido seleccionados como semifinalistas junto con otros cinco representantes de igual número de países.

Después de calificar los estudiantes mexicanos; únicos mexicanos participantes, continuaron con su proyecto y realizaron el prototipo para enviar nuevas evidencias del tapete inteligente. Después cumplieron con una entrevista con el jurado, quienes fueron especialistas en el área. Una semana después les informaron que fueron los ganadores de la categoría.

“Fuimos los únicos estudiantes mexicanos que concursamos. Recibimos un reconocimiento y apoyo monetario para mejorar los estudios y aplicarlo en la mejora de los materiales. También recibimos una afiliación al organismo RSA que trata de impulsar el diseño como principal actor para cambiar al mundo”, apuntó.