A un año de que Donald Trump tomara posesión de la presidencia de Estados Unidos, muchas cosas han cambiado en el país, con grandes transformaciones negativas en cuanto a temas de migración.

En medio de una crisis política y presupuestal que resultó en el cierre parcial del gobierno ante la falta de acuerdos con los demócratas en temas migratorios y de seguridad nacional, entre otros.

Llegó a la presidencia al mediodía del 20 de enero de 2017 con un nivel de aprobación del 45 por ciento, ha visto descender su popularidad al 39 por ciento, la más baja para un presidente en funciones desde el nacimiento de tales encuestas.

Por medio de su cuenta de Twitter celebró este día.

“Este es el aniversario número uno de mi presidencia y los demócratas quisieron darme un bonito regalo”, escribió Trump.

Desde su llegada a la presidencia, Donald Trump se ha enfocado en terminar con la inmigración ilegal, tal como lo prometió desde el inició de su campaña, y entre sus varios esfuerzos ha atentado contra algunos programas de alivio migratorio como son el DACA (Programa de Acción diferida para los Llegados en la Infancia) y el TPS.

EL FIN DE DACA

Tras la decisión que tomó su administración para terminar con el programa DACA, alrededor de 7,901 de protegidos están en riesgo de ser deportados.

Los beneficiarios del mismo, mejor conocidos como “dreamers”, sus familiares y las organizaciones proinmigrantes han estado a la espera de un acuerdo en el congreso que les permita permanecer en el país legalmente y trabajar, acuerdo que el mandatario condicionó a la aprobación de una reforma migratoria que apruebe fondos para la construcción del muro fronterizo.

Aunque por decisión de la Corte Federal para el Distrito Norte de California, el programa DACA continuará a nivel nacional con las condiciones que tenía antes del anuncio de su fin.

TERMINA EL TPS 

La administración del mandatario anunció el pasado lunes 8 de enero la cancelación del programa deEstatus de Protección Temporal de El Salvador, que desde marzo de 2001 amparó de la deportación a unos 195 mil indocumentados de ese país centroamericano que viven en Estados Unidos.

El fin del TPS se sumará a otros programas similares que han sido cancelados por el presidente.

TRUMP INSISTE CON EL MURO 

El presidente de Estados Unidos sigue insistiendo en el muro, esta semana comparó con "cacahuates" el costo que representaría para México pagar la construcción. 

Incluso ha llegado a insinuar que aceptaría mantener el programa DACA a cambio de que México pague el muro fronterizo.

Meses atrás, el mandatario ya ordenó realizar una serie de prototipos para comenzar con la construcción del muro.