Cuernavaca.- El panorama para los trabajadores que buscan justicia en la entidad es cada vez más complejo. Morelos acumuló un total de 6,713 conflictos laborales abiertos en los tribunales locales, dejando en evidencia la enorme carga administrativa que arrastra el sistema judicial del estado.
El dato proviene del más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). A través del Registro Administrativo en Materia de Justicia Laboral Estatal (RALABE), se destapó la realidad que enfrentan los empleados morelenses.
La cifra más preocupante para los litigantes y los trabajadores es el rezago. Al cierre del último periodo reportado, 3,677 casos laborales en Morelos se mantenían completamente congelados, a la espera de una resolución definitiva que no parece llegar pronto.
Las demandas que saturan el sistema
De acuerdo con el desglose del INEGI, en el estado se radicaron formalmente 6,489 expedientes. De este universo de quejas, la gran mayoría avanzó positivamente con la admisión de la demanda, sumando un total de 5,450 casos que iniciaron formalmente su batalla en los tribunales.
Por otra parte, el camino de la conciliación y las sentencias ha sido lento. Durante el periodo analizado por el instituto, únicamente 2,554 casos lograron una solución definitiva, lo que significa que ni siquiera la mitad de los conflictos iniciados han visto un final claro.
El reporte también detalla qué tipo de pleitos son los que más se presentan. Los procedimientos ordinarios —es decir, las demandas comunes por despidos injustificados o faltas de pago— arrasaron con 5,650 expedientes del total registrado en la entidad.
Pocos jueces para desahogar el mar de quejas
Un dato que destaca a nivel nacional es la precisión de las autoridades locales. Morelos figura entre los estados con menor porcentaje de asuntos declarados incompetentes por los tribunales de trabajo, registrando apenas 93 casos (el 1.4 por ciento) rebotados a otras instancias.
Sin embargo, el verdadero cuello de botella se encuentra en la infraestructura y el personal disponible. Para atender este impresionante universo de conflictos laborales en Morelos, el estado cuenta con tan solo cinco órganos jurisdiccionales especializados en la materia.
La flotilla de atención humana es igual de reducida. Operan apenas cinco personas juzgadoras en todo el territorio estatal para resolver miles de expedientes, un equipo compuesto en un 60 por ciento por mujeres y un 40 por ciento por hombres.
La crisis laboral se replica en todo el país
Este fenómeno de saturación no es exclusivo del estado de Morelos. Desde la entrada en vigor de la ambiciosa reforma laboral, el INEGI reportó un acumulado de 424,416 expedientes laborales abiertos en todo el territorio mexicano.
De esa gigantesca cifra nacional, un total de 223,585 asuntos continúan actualmente en trámite. Esto refleja la brutal y creciente carga de trabajo que enfrentan los nuevos tribunales laborales del país, donde la justicia para los trabajadores marcha a paso lento.