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Una corte de apelaciones de Oregon, California, ordenó a una pareja intervenir quirúrgicamente las cuerdas vocales de sus perros con un procedimiento llamado devocalización, después de una demanda presentada por vecinos molestos que dicen que los ladridos de los perros son incesantes.

El caso comenzó en 2002, cuando la pareja conformada por Karen Szewc y John Updegraff empezaron a criar mastines tibetanos, una raza de perros grande y peluda que es muy usada para proteger a las ovejas de los depredadores.

Apenas crecieron los primeros cachorros, los vecinos de su casa en Rouge River, Ore, a unos 150 kilómetros al sur de Eugene, los vecinos de la pareja, Debra y Dale Kerin, se quejaron de los ladridos de los perros. Según los testimonios al tribunal, los perros ladraban incontrolablemente durante largos periodos de tiempo mientras los dueños ​​estaban fuera de casa.

En 2004 y 2005, el condado de Jackson citó a Szewc por violar una disposición del código del condado por molestias públicas, o sea, ladridos. Szewc argumentó trabajar una parcela de 1.3 hectáreas donde tiene ovejas, cabras y pollos. La Corte rechazó el argumento pues le contestó que lo que él tenía no clasificaba una granja y le mandó pagar 400 dólares y mover a los perros de zona.

Szewc pagó pero no movió a los perros, que de repente ya eran seis. Una vez más los vecinos interpusieron quejas demostrando que los perros ladraban todos los días desde las cinco de la mañana y hasta altas horas de la noche. Los dueños de la granja volvieron a argumentar que tenían a los perros para trabajar en la granja cuidando las ovejas, no para molestar a los vecinos. El caso ha seguido hasta este punto, donde la decisión de «descortezamiento» a los perros está tomada, aún a pesar de que dicho procedimiento está prohibido en seis estados de Estados Unidos y muchas organizaciones pro animales y veterinarios se oponen a ella.

La intervención consiste en que partes de los pliegues vocales del perro se cortan para reducir el volumen de sus cortezas o para eliminar la habilidad del perro de ladrar por completo.