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Lo que comenzó como “tardeadas literarias” para leer cuentos en los patios de las casas, se convirtió en una actividad constante de la maestra jubilada Alicia Valle Román, virtud al número de personas que atendieron su llamado para escuchar cuentos, aunque el objetivo principal siempre ha sido fomentar la lectura, conminar a la alfabetización y abrir mentes a la cultura.
Su esfuerzo fue reconocido por el Congreso de Morelos, en ocasión del Día del Maestro, con la entrega de la presea al mérito académico “Otilio Montaño” por su labor realizada durante ocho años en comunidades indígenas y urbanas de distintos municipios del estado.
Valle Román acudió al Foro Diario de Morelos para participar en el tema “Maestros, renovarse o morir”, y coincidió en que la educación es la imagen de la casa por tanto convalidó el adagio de que “la educación se mama en casa”.
La Secretaría de Educación en el estado, Beatriz Ramírez, participó vía telefónica y sostuvo que los principales actores preocupados por los retos que impone la tecnología hacia el magisterio, son los maestros porque siempre echan mano de su creatividad para desempeñar el principal motor de una sociedad: la educación.
“El principal reto es que estemos a la altura de la tecnología y la capacitación”, dijo la maestra al felicitar a los profesores en su próximo festejo oficial.
También subrayó que en términos de educación la casa es la primera escuela y la escuela la segunda casa.
Sobre la exigencia hacia los maestros para ajustarse a la modernidad educativa y principalmente a la reforma educativa, la dirigente magisterial en Morelos, Gabriela Bañón se pronunció a favor de la adecuación Constitucional por las oportunidades que brinda en materia de capacitación e infraestructura. En Morelos los maestros se están evaluando, afirmó, y el estado actual es que todos se encuentran al frente de sus grupos.

Sin temor a la evaluación
Jose Luis Artemio Valdés Gómez, profesor con 32 años de servicio en la comunidad de Santa Catarina, Tepoztlán, dijo que los maestros morelenses no tienen ningún temor a presentar exámenes de “medición” porque desde hace años se capacitaron mediante la carrera magisterial y todos se actualizan permanentemente. “No nos quedamos con el librito y por lo menos los maestros de la escuela secundaria técnica 32 no tienen temor de presentar exámenes”, aseguró.
¿Las letras con hambre entran?
Fue una estrategia que funcionó en su momento pero ahora ya no, aunque quienes vivimos esa etapa estamos aquí. Lo que sucede ahora es que los padres no generamos necesidades a nuestros hijos y eso da como resultado una sociedad sin valores”, dijo.
En cuanto al respeto en la sociedad, la maestra Alicia Valle  consideró que el problema radica en la confusión de órdenes que recibe el alumno; mientras la mamá sugiere que en caso de agresión avise al maestro, el padre le ordena responder a los golpes.