Los consumidores de vino son cada vez más exigentes: ya no basta con que un vino sea técnicamente muy bueno sino que hoy también se le presta atención a que el packaging sea atractivo y el producto más sustentable. Quien parece haber leído mucho antes esta tendencia es Vinventions, la compañía cuyos tapones alternativos cierran uno de cada ocho botellas que se venden en el mundo.

En enero de 2015, el grupo Vinventions se amplió aún más y adquirió Nomacorc, el principal proveedor mundial de tapones sintéticos o de origen biológico de calidad superior para la industria enológica. Su última línea de productos, Green Line, es producida únicamente a partir de materias primas renovables derivadas de la caña de azúcar y ofrece importantes mejoras en cuanto al rendimiento, el diseño y la sustentabilidad de los tapones. Estos tapones son creados a partir de una tecnología patentada que asegura a los bodegueros calidad y homogeneidad en el comportamiento del tapón una vez en la botella, eliminando la posibilidad de que el consumidor encuentre defectos en el vino, como la oxidación o la presencia de aromas extraños.

Todos los Green Line cuentan con una certificación que asegura que están producidos con materias primas que reducen considerablemente la huella de carbono, son fabricados a través de procesos sustentables -maximizando el uso de energías renovables- y son completamente reciclables. Hacia fines de 2018, Nomacorc espera reemplazar todos los tapones sintéticos que producen por esta línea sustentable; en palabras de Heino Freudenberg, CEO de Vinventions: "Empezamos con este proceso a comienzos de 2015 y al cabo de dos años hemos cambiado el 40%. Hacia fines de 2017 alcanzaremos entre un 60% y 70%, y al cierre de 2018 se espera terminar el proceso. Nomacorc es la categoría de soluciones de tapado que más rápido crece, incluso más que la tapa a rosca".

Otra de las características más importantes de los tapones de Vinventions es que preservan el vino exactamente como la bodega quiere que sea. "Somos los guardianes del vino. Un buen guardaespaldas es alguien a quien no ves, porque no es protagonista. Protegemos a través de performance, diseño y sustentabilidad, medimos cuánto oxigeno ingresa en la botella, no dejamos ningún rastro en la bebida y el diseño de los tapones es absolutamente bello", dice Freudenberg.

Con respecto al diseño, se destacan los tapones de cristal de Bohemia de distintos colores que pueden cerrar botellas por hasta 10 años en perfectas condiciones. "No es un tapón, es una pieza artística, una herramienta de reposicionamiento de marca.

Los amantes del vino no entran a una vinoteca y buscan packaging, pero si les das opciones van a elegir el más atractivo, simple e innovador", concluye. 

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