CUERNAVACA, MORELOS.- La contaminación electromagnética, conocida como electropolución, es la exposición excesiva a radiaciones generadas por equipos electrónicos que, a la larga, pueden causar cáncer.
En entrevista con Víctor Ruiz Martínez, director de Informática Estratégica de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología (SICyT), explicó que las principales fuentes de radiaciones son del wifi, celulares, hornos de microondas, licuadoras, torres de alta tensión y antenas de telefonía celular.
Explicó que los campos electromagnéticos, para las especies vivas, podrían ser factor de perturbación y afectar a su salud.
Ello provoca polémica e intenso estudio académico, sin que hasta la fecha hayan sido probados científicamente los efectos adversos.
Mencionó que algunos campos electromagnéticos, a intensidad muy elevada, pueden provocar efectos nocivos comprobados por el efecto térmico que pueden causar.
Víctor Ruiz resaltó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer decidieron clasificar las radiaciones electromagnéticas emitidas por teléfonos móviles de “posiblemente cancerígenos”, reconociendo que su uso conlleva mayor riesgo de tumores cerebrales malignos.
Recomendaron tomar medidas para reducir al máximo la exposición, especialmente en niños, advertencia ante la que reaccionaron la Asociación Española contra el Cáncer (Aecc) y la Sociedad Española de Oncología para “tranquilizar” a los ciudadanos.
La Asamblea del Consejo de Europa, en cambio, aprobó un documento en el que pide a los gobiernos europeos adoptar “medidas razonables” para reducir la exposición a radiaciones electromagnéticas de los aparatos que las emiten.
Víctor Ruiz dijo que en México, según el académico español Íñigo Cuiñas Gómez, experto de la Universidad de Vigo, es prácticamente nula la investigación sobre contaminación electromagnética y sus efectos en la salud, “pues un país que tiene tan poco avance al respecto lo mejor que puede hacer es trabajar en legislar para normar las radiaciones, ya que es la única forma de tener tranquila a la gente”.

"En septiembre de 2007, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) aconsejó a los ciudadanos evitar el uso del WiFi y el de los teléfonos móviles hasta que hubiera más estudios al respecto a largo plazo (la mayoría de los estudios que negaban la existencia de este problema no los miden), expresando su temor acerca de que el uso continuo de la tecnología inalámbrica se convirtiera en el próximo desastre de salud pública.

Estas son algunas recomendaciones que se han dado para evitar la contaminación electromagnética:

1.- Mide la contaminación electromagnética en tu hogar.
Puede parecer una tontería, pero, sin duda, no lo es. En ocasiones, por ejemplo, pensamos que por vivir en el campo disfrutamos de un entorno más sano.
Sin embargo, podemos estar cerca de antenas o repetidores que intensifican algunas ondas magnéticas sobre nuestra casa y que, a largo plazo, pueden ser peligrosas.
Hay muchas fuentes de contaminación electromagnética que varían, incluso, según el momento del día. Así que no está de más llevar a cabo algunas mediciones:

jPodemos contratar a un técnico para que lleve a cabo un estudio.
jLo adecuado es que haga mediciones dentro y fuera del hogar.
jEn caso de que la contaminación electromagnética sea muy intensa, podemos aplicar medidas de “apantallamiento”: Usar pinturas con fibra de carbono, telas protectoras para ventanas elaboradas con cobre y plata, y doseles especiales para las camas.

2.- Desconecta toda la red eléctrica de alrededor de las camas.
Todos lo hemos hecho alguna vez: Dejar nuestro teléfono móvil cargándose por la noche mientras dormimos. Debemos de tener en cuenta de que estas prácticas no son adecuadas.

jAún más, cosas tan comunes como tener enchufes, regletas o cables eléctricos al lado o debajo de la cama suponen un riesgo.
jLo más adecuado es que establezcamos la distancia de 1 metro desde nuestra cama con respecto a cualquier foco eléctrico.

3.- Por la noche,
es mejor desconectar el wifi.
Sabemos que no es fácil, que necesitamos estar “conectados” por si alguien nos envía un mensaje o por si, en un momento dado, tenemos la necesidad de echar una mirada a nuestras redes sociales.
Es una práctica habitual que deberíamos controlar. Sobre todo, porque los dispositivos electromagnéticos nos causan insomnio y una estimulación neuronal poco adecuada en estas horas de la noche.

jSi nuestro propósito es dormir, lo más adecuado es desconectar la red wifi. De este modo, evitaremos ese impacto nocturno y restringiremos un poco la contaminación que experimentamos al cabo del día.
Asimismo, y por norma general, no debemos instalar nunca los routers inalámbricos en los dormitorios (tampoco los puntos de acceso wifi).
jOtro dato que no debemos olvidar es, sin duda, el uso nocturno de los portátiles. Si eres de los que contesta el correo o ve películas en el computador por la noche, recuerda separarlo de tu cuerpo unos 30 cm.
jNo te lo pongas sobre el abdomen ni sobre las piernas: mejor en una mesa y a una distancia prudencial.

4.- Cuidado con los televisores más antiguos.
Son muchos los hogares que siguen teniendo televisiones y pantallas de ordenador con tubos CRT (tubos de rayos catódicos).

jEste tipo de dispositivos, además de consumir más electricidad, emiten también más radiaciones.
jLo más adecuado será tener televisiones de pantallas planas LCD o LED. Apenas emiten radiaciones y cuidan más de nuestra salud visual.
jNo obstante, ten en cuenta también que este tipo de televisiones deben situarse a una distancia de unos 3 metros, más o menos.

5.- El aloe vera nos protege de las ondas.
Hay plantas capaces de cuidar el ambiente que respiramos en el hogar. Gracias a ello logran mantener limpio el ambiente.

jUna de las más poderosas es el aloe vera. Ayuda al filtrar toxinas, contaminantes, reducir el dióxido de carbono e incluso de controlar un poco la contaminación electromagnética.
jNo dudes en tener un pequeño surtido de macetas en toda la casa. Aumentará, a su vez, el nivel de oxígeno en casa y serán además una excelente ayuda cotidiana en la cura de cortes y quemaduras.

 

Por: MAYA OCAMPO /  [email protected]
 

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